Hablando vialmente sobre licencias de conducir y la falta señalización al grueso del parque vehicular de Tijuana por parte de la inservible y corrupta IMOS, se engrandecen los accidentes, pero es culpa tripartita.
Uno: falta de señalización en zona de ascenso y descenso de pasajeros de vehículos públicos, taxis, calafias, de plataforma, de servicio, maquilador de personal transportado a su destino.
Dos: choferes o conductores a los que el pasajero les hace la detención o “parada” en cualquier lugar no apto para ello.
Tres: el pasajero que no toma las precauciones y cae en el punto ciego y viene el aventón, frenón o el atropellamiento de la persona que descendió del transporte público; al bajar no voltean a los lados y vienen accidentes, consigo las lesiones y la muerte. A los choferes les falta decencia, visión, respeto al bajar o subir pasajeros; lo hacen sin precaución. El pasajero puede llevar infantes. Se debe tener más cuidado.
Recientemente murió una niña atropellada en el bulevar Buenos Aires, vía principal. Allí hay tres responsables: quien llevaba la niña, el calafiero y Vialidad y Transporte por no anunciar o tener zonas de sube y baje de personas que usan ese transporte.
Ahorita salí de sorpresa a un pendiente del día, y estaba una persona esperando el transporte público en la mera punta de la esquina en una avenida principal y en calles adyacentes, de mucho tránsito vehicular. Divisé el transporte público y acerté mi pensamiento: le hizo la parada, o detención, a ese vehículo de pasajeros. El taxista se paró donde fue ordenado subir pasaje (allí, tanto peca el que mata al a vaca como el que le detiene la pata).
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Allí, a escasos 20 metros atrás de un alto de disco, debió pararse ese tipo y hacer la seña de ascenso, de igual forma el presunto taxista. ¡Pero no! El taxista voraz y el pasajero inculto de reglas de vialidad, son la causa de muchos problemas.
Así como se erradican mañas, vicios, voracidad, y un montón de personas que tiene esas creencias de que tienen todas las aceras para detener un vehículo de servicio público. Nos falta mucho.
En San Ysidro, California, no se hace eso. Hay ley y se aplica. Aquí no la aplica la IMOS ni la Policía Municipal, dígase motociclistas o patrullas.
Vicios añejos que nos mandan a ser tercermundistas.
Atentamente,
Leopoldo Durán Ramírez.
Tijuana, B.C.





