Familias desalojadas del Río Tijuana regresaron por sus pertenencias, mientras enfrentan dificultades para encontrar dónde vivir, a pesar de que ninguna utilizó el albergue temporal habilitado por las autoridades.
Residentes de las 64 viviendas desalojadas la tarde del pasado viernes 16 de octubre, ubicadas sobre el cauce del Río Tijuana, regresaron este sábado por sus pertenencias, luego de que las autoridades estatales declararan el perímetro como zona de riesgo ante la llegada de fuertes lluvias.
El operativo fue encabezado por Protección Civil Estatal y coordinado por su titular, Ignacio Lozoya Morales. Las autoridades señalaron que el perímetro quedó despejado durante el desalojo, luego de que se advirtiera a los residentes sobre los riesgos de permanecer en la zona.
De acuerdo con las autoridades estatales, parte del protocolo contempló el aviso de desalojo con 24 horas de anticipación a los residentes de decenas de viviendas ubicadas a la altura del Monte de los Olivos, derivado de un dictamen realizado por personal de Protección Civil.
El secretario general de Gobierno, Juan José Pon Méndez, explicó que la zona con viviendas irregulares presentaba un grave riesgo de deslave, lo que podría provocar afectaciones en la canalización del río ante la llegada de fuertes lluvias.
Tras diez horas de operativo, las autoridades municipales y estatales, con ayuda de elementos de seguridad, despejaron el área. Para el traslado de los residentes, se dispusieron unidades de transporte hacia albergues temporales; sin embargo, ninguna familia utilizó el servicio.
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A un día del desalojo, Guillermina Valenzuela, residente que fue advertida del operativo dos días antes, explicó que, ante la falta de un lugar donde quedarse, fue una de las pocas personas que permaneció en su vivienda, pese al desalojo. Señaló que sus condiciones económicas y el hecho de ser madre soltera de un menor con neurodivergencia le dificultaron reubicarse en otra zona tras el operativo.
“Aquí dormí en mi casa, me dijeron que tenía que salir. Yo nunca he puesto resistencia para nada. Yo les dije: ‘Sí, me voy a salir, pero también como mujer sola, necesito que me apoyen en algo para poderme salir, porque ya estoy vieja’”, explicó.
En la zona resguardada por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tijuana y de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana permanecía un grupo de personas a la espera de recuperar sus pertenencias, luego de haber sido evacuadas.
Entre ellas se encontraba Vitalio Pérez, quien explicó que algunas personas se han visto orilladas a dormir a un costado de la zona asegurada o en parques cercanos.
Señaló que a algunos residentes les ofrecieron un apoyo económico de 6 mil pesos mensuales durante dos meses mientras buscan un lugar donde asentarse, mientras que a otros les ofrecieron material de construcción para edificar viviendas en otros terrenos de su propiedad.
Sin embargo, Vitalio consideró que el apoyo económico no era suficiente para cubrir las necesidades de su familia, integrada por ocho personas, que habitaba en dicha zona.
“Yo lo que quisiera es que me dieran un apoyo justo, porque invertimos mucho dinero en nuestras viviendas. No sabemos qué va a pasar ni qué va a ser de nosotros, estamos en la nada. Ya teníamos tiempo viviendo en la casa”, expresó.
Cuestionados sobre su decisión de no trasladarse al albergue temporal, algunos residentes señalaron que el lugar era incómodo para hospedarse. Por ello, algunos optaron por alquilar habitaciones de hotel para sus familias con el apoyo brindado por el Gobierno Municipal.
Al cierre de esta nota, Protección Civil Estatal informó que ninguna de las familias desalojadas había decidido utilizar el albergue temporal habilitado en la Unidad Deportiva Mariano Matamoros.





