De acuerdo con trabajadores de la salud de los Hospitales Generales en Tijuana, pertenecientes al IMSS-Bienestar, el abasto de medicamentos e insumos para análisis de laboratorio se encuentra por debajo de lo esperado en la atención médica de los pacientes.
En el caso del Hospital General de la Zona Este (inaugurado en 2024), un médico especializado, quien prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias, describió que las condiciones del centro de salud se encuentran sobrepasadas, indicando un desabasto desde hace semanas de medicamentos utilizados para atender la presión arterial, así como otros de uso básico.
“Estamos hablando de medicamentos tan básicos como paracetamol u omeprazol, pero también de medicamentos que son fundamentales para pacientes hospitalizados y críticos, como norepinefrina, propofol, tramadol, buprenorfina o ketorolaco”, comentó el trabajador anónimo, agregando que esta situación ha dificultado la atención de pacientes en estado grave, además de que también existen carencias de insumos como mascarillas y ambús.
El médico especialista explicó que, también hay carencia de insumos para análisis clínicos, por lo que algunos realizados para conocer los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre, los que permiten detectar alteraciones en glucosa y electrolitos y posibles afectaciones en órganos como el hígado y el páncreas, no pueden realizarse actualmente.
En cuanto al Hospital General en Zona Río (HGT), otro médico, quien también prefirió permanecer en el anonimato, estimó que el centro médico opera actualmente al 30 por ciento de su capacidad, coincidiendo con las necesidades mencionadas por el especialista de la Zona Este, manifestando particularmente la falta de anestésicos y electrocauterios.
“No hay medicamentos para anestesia. Los anestésicos que se requieren no los hay. No tenemos catéteres para soluciones. Se tienen que suspender muchas cirugías, algunas con retrasos de hasta dos meses”, comentó el médico.
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Lo anterior también ha dificultado la atención de pacientes. Entre los afectados se encuentra Ernestina, de 65 años, quien denunció las largas filas y el desabasto de medicamentos, en su caso para atender un padecimiento en la columna.
A esto se suma el déficit de trabajadores para la atención de los ocho niveles del hospital, según personal de enfermería, se requiere de alrededor de 600, pero actualmente solo hay 200.
Tras ser cuestionado sobre el desabasto, el martes 29 de septiembre, el secretario de Salud de Baja California, Dagoberto Valdés aceptó que el IMSS-Bienestar cuenta con un retraso de tres meses en entrega de insumos y medicamentos, señalando que el Gobierno Federal aún se encuentra en etapa de maduración del proceso de transición en la administración de los centros médicos y la distribución de insumos; y agregó que durante 2026 la administración estatal ha invertido alrededor de 145 millones de pesos para atender la situación.
ZETA buscó la postura del coordinador federal del IMSS-Bienestar en Baja California, Miguel Bernardo Romero desde el pasado 15 de septiembre, pero hasta el miércoles 7 de octubre, cierre de esta edición, no se obtuvo respuesta.





