El secretario General de Gobierno, Juan José Pon, anunció una mesa de trabajo el lunes a las 11 de la mañana para plantear sus inquietudes ante autoridades federales mexicanas.
Autoridades estatales y transportistas llegaron a un acuerdo para levantar el plantón instalado desde el pasado jueves en la garita comercial ubicada en la Zona Este de Mexicali, originado por lo que calificaron como una cacería de brujas por parte de elementos del ICE, en Estados Unidos.
Desde el inicio de la administración del presidente Donald Trump, el sector transportista de carga ha sufrido un importante asedio hacia los choferes, al grado de que les han retirado 700 visas de trabajo.
Este domingo, el secretario General de Gobierno, Juan José Pon, sostuvo una reunión con representantes del sector y, luego de varios días de cabildeo, se logró llegar a un acuerdo, con el Consejo Coordinador Empresarial como intermediario.

Pon Méndez aseveró que el principal compromiso es no generar ningún tipo de represalia contra el sector que se manifestó y bloqueó los accesos a la garita de la Zona Este, por la vía comercial.
Otro de los acuerdos es que este lunes 7 de septiembre, a las 11 de la mañana, representantes del sector sostendrán una reunión de trabajo con autoridades estatales y federales en las oficinas del Poder Ejecutivo, donde harán una serie de planteamientos y darán seguimiento a sus exigencias, junto con autoridades consulares.
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El objetivo es detener la revocación masiva de visas de trabajo, bajo el argumento de un supuesto mal manejo en el traslado de cargas.
Si bien es cierto que las autoridades locales carecen de facultades para resolver lo que se ha vuelto una política de gobierno por parte de la administración estadounidense, el objetivo es fungir como gestores para que sus inconformidades puedan resolverse.
A partir de las 12:30 horas se llevará a cabo la apertura formal del puerto de entrada. Allen Verdugo Flores, representante del sector, aseveró que también están pensando en los 400 trabajadores del volante que quedaron varados por el bloqueo del lado estadounidense, en espera de que no haya represalias.
En un mes analizarán los avances de las gestiones, ante la posibilidad de volver a movilizarse en caso de que continúen inconformes.





