Después de casi 40 horas de viaje por tierra, el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, arribó a su domicilio en Ensenada, donde continuará su proceso legal bajo arresto domiciliario.
Después de un largo trayecto de casi 40 horas de viaje por vía terrestre, el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, arribó a su domicilio en la calle Ruiz, entre Octava y Séptima, de la zona Centro de Ensenada. Llegó libre de esposas en pies y manos, como se supone que fue trasladado desde el penal de Almoloya.
El exfuncionario, quien está siendo procesado por los delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible a través de una red vinculada a una de sus empresas, llegó al puerto procedente del Centro Federal de Readaptación Social “El Altiplano”, en el Estado de México, a las 6:00 horas del lunes 28 de septiembre. El 23 de julio fue vinculado a proceso y permaneció en el Altiplano hasta el 27 de septiembre.
Dos horas antes de su arribo, una unidad de avanzada de la Guardia Nacional ya se encontraba frente al inmueble de la calle Ruiz, entre Séptima y Octava, en la zona Centro, minutos antes de su llegada.
La céntrica propiedad donde pasará los próximos meses es una antigua casa que perteneció a sus padres. Ahí llevará su proceso legal luego de que un juez le concediera el arresto domiciliario como medida cautelar por razones humanitarias.
Cantando la canción “Caballo Blanco”, ironizó con la figura del “hombre del cabello blanco”, en referencia a sí mismo.
Habló de la “restitucionalización” del país, pues dijo que hay cosas que han cambiado y que eso es grave. “República ya no hay”, expresó.
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Sobre sus días en Almoloya, el exgobernador panista dijo que le “pegó el carcelazo”. Comentó que dentro del penal había varias personas que también fueron gobernadores y con quienes habló de política.
Mencionó a César Duarte, de Chihuahua; Mario Marín, de Puebla; Tomás Yarrington, de Tamaulipas, y Ángel Aguirre, de Guerrero.
“Lo que hablamos fue que se atienda a los que están muy necesitados y que podamos irnos incorporando, de manera que podamos hacer más cosas y que haya prosperidad”, indicó al referirse a los temas políticos que abordó con sus homólogos.
Comentó que los demás internos bromeaban con él y le preguntaban: “Oye, Ruffo, ¿y El Moya?”.
Mencionó que hizo deporte durante cuatro horas, pero que las otras 20 horas del día dentro de la celda eran “odiosas”.
“Las cosas no van bien y tenemos mucho que hacer para arreglar las cosas que se necesitan, armar, regar y, con ese amor a México, encontrarnos para recuperar el orden y la paz”, expresó el exmandatario del Partido Acción Nacional.
Dijo que hay que ver las cosas de forma positiva como mexicanos y llamó a “encontrar el camino de reconstruir lo que se necesita reconstruir”.
Señaló que recibió un buen trato por parte de los elementos de la Guardia Nacional. “Conocí a muchos de ellos por los estados y conocí muchos puntos de vista”, comentó.
Dijo que su experiencia le ha servido para entender cómo son las cosas, reflexionar, pensar con tranquilidad y buscar la manera de que, en paz, entre todos puedan reconstruir.
“Llegar a dormir; en dos noches no he dormido”, respondió al ser cuestionado sobre su regreso a casa.
Sobre su medida cautelar, señaló que es como continuar dentro de un proceso de privación de la libertad, aunque ahora su “cárcel será el patio de su casa”.
Finalmente, calificó el asunto relacionado con el caso como un tema sobre el cual se abstendría de emitir opiniones, debido a que podría afectar el proceso; sin embargo, señaló que sí hablaría de política.

Podrá salir de casa bajo condiciones
Juan Marcos Gutiérrez, abogado del equipo del político, informó que recibirán la visita del personal de la Unidad de Medidas Cautelares, para conocer los detalles de las condiciones en que deberá permanecer dentro del perímetro de su residencia para no contravenir las disposiciones legales.
El resguardo domiciliario se hará de acuerdo con la edad y estado de salud de Ernesto Ruffo Appel y, dijo, se deberán respetar las instrucciones del juez, principalmente la relacionada con la solicitud para salir del domicilio, la cual se debe pedir con al menos tres días de anticipación y solo cuando se trate de un tema de salud, como una terapia, cita médica o una emergencia.

Cuentas de Ruffo siguen bloqueadas
Su hija, Verónica Ruffo, estuvo en el recibimiento, cuestionó el traslado terrestre y señaló que un juez determinó que su padre podía continuar su proceso en su domicilio debido a su edad y estado de salud.
En relación con las cuentas bancarias bloqueadas por la Unidad de Inteligencia Financiera y sobre cómo resolverán la situación económica durante este periodo, Verónica respondió que confían en que es cuestión de días para la liberación de las cuentas.
También informó que mantiene quejas ante la CNDH por las condiciones en las que permaneció recluido, entre ellas la falta de medicamentos y calzado.
La familia espera, además, la llegada de la pareja sentimental de Ruffo Appel, quien lo acompañará y atenderá durante su permanencia en el domicilio.





