El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO) de Tijuana, Olivaldo Paz Gómez, llamó a las autoridades federales a renovar el Decreto por el que se establece el impuesto general de importación para la región fronteriza y la franja fronteriza norte, cuya vigencia concluye el 30 de septiembre de 2026.
Explicó que la propuesta de los comerciantes es que la disposición sea prorrogada hasta el año 2030, con el fin de que haya más certidumbre y seguridad jurídica en el sector. Aunado a que el Decreto facilita la disponibilidad de productos de alto consumo y estratégicos en la región e impulsa el consumo local.
“El extenuante trabajo que se tiene que hacer cada año ante las autoridades competentes no otorga certidumbre ni seguridad jurídica a los empresarios, porque los negocios no se programan a un año, sino a tres o cuatro años, a mediano y largo plazo”, aseveró.
Olivaldo Paz advirtió que, una renovación tardía del Decreto podría generar afectaciones en los costos de importación, precios al consumidor, inventarios, contratos, presupuestos y, en general, afectaría la planeación de los negocios.
Otros temas pendientes regulatorios que esperan a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, son los decretos para la importación definitiva de vehículos usados y el que establece el Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 8% en la región fronteriza, cuya vigencia vence el 30 de noviembre y 31 de diciembre de 2026.
Por otro lado, a siete meses de la visita de la mandataria mexicana a Tijuana sigue sin cumplirse la promesa para utilizar parcialmente la infraestructura vial construida para la garita Otay II, que está desaprovechada por no haberse terminado el puerto de lado estadounidense.
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Ni autoridades estatales, ni el sector empresarial han señalado públicamente la razón de que la medida no se haya concretado, con todo y que el 30 de enero de 2026, Sheinbaum estimó que en un mes se terminarían los estudios y se resolverían temas administrativos para poder utilizar los accesos a la garita Otay II. Medida que, ayudará al flujo de camiones de carga que se dirige a Estados Unidos y permitirá desfogar el tránsito en la zona de Otay.
Otro tema que ayudará a la vida binacional y sigue pendiente después de casi dos años de ser autorizado es el acondicionamiento de más carriles en la garita de El Chaparral, que permitirían reducir el tiempo de cruce de Estados Unidos a México.
Aunque fue limpiado el espacio que había estado ocupado por vehículos decomisados por la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) siguen sin colocarse las tres esclusas, ni habilitarse los carriles.





