En conferencia de prensa, la primera regidora y encargada de despacho del Ayuntamiento de La Paz, Amor Fenech, confirmó que han determinado la suspensión del programa Huella del Agua, con el que pretendían aplicar un cobro de 11.73 pesos en los recibos del servicio para recaudar recurso para la compra de medidores.
Este programa fue publicado oficialmente en el Boletín Oficial de Gobierno del Estado el 23 de junio, entró en vigor durante julio; sin embargo, la ciudadanía manifestó diversas inconformidades sobre la aplicación de una cuota de la que no hubo anuncios previos.
Habitantes de La Paz usaron las redes sociales para señalar que este nuevo cobro ni siquiera fue socializado antes de entrar en vigor, recalcando que los recibos del servicio de agua, alcantarillado y saneamiento ya presenten montos elevados sin explicaciones aceptables.
Por su parte, Amor Fenech aseguró que esta cuota de 11.73 pesos ya no debe venir incluida en ningún recibo de los más de 112 mil usuarios activos que tiene el Organismo Operador Municipal del Servicio de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOMSAPAS).
El objetivo era comprar un promedio de 22 mil 500 medidores en un plazo de 15 meses, para contrarrestar en un 30% el rezago de viviendas y negocios que aún no cuentan con este equipo de cuantificación.
No obstante, el titular de OOMSAPAS, Abimael Ibarra Abúndez, declaró que buscarán que este programa sea reactivado en septiembre; sin embargo, la propuesta será que ahora se trate de una cuota voluntaria.
Publicidad
“Hubo por ahí muchas voces inconformes. Vamos a suspenderlo todo agosto, vamos a presentar una nueva propuesta a la Junta de Gobierno donde el programa continúa, pero con un efecto voluntariado”, dijo.
“¿Qué quiere decir? Si tú no deseas que se te cobre, puedes acercarte al Organismo y solicitar que se te quite del programa y ya no te va aparecer en tu recibo”, agregó.
Abimael Ibarra reconoció que el programa no contó con la socialización necesaria; sin embargo, insiste en que es necesario contar con los medidores para instalar en las viviendas y negocios, no sólo las más de 77 mil que no cuentan con estos equipos, sino también en aquellas donde ya estén dañados.
“Sí reconocemos que tal vez no socializamos de la manera apropiada previo a la implementación. A nosotros nos movió más el entusiasmo de mejorar la situación. Nosotros metemos 90 millones de litros diarios a la red y debería de alcanzar para toda la ciudad completa”, comentó.
“El problema es que hay muchas fugas, pero la mayoría de las fugas están dentro de las propiedades, no están en las calles como se piensa. Por eso es la medición, para evitar porque cuando pones medidor, la gente automáticamente empieza a darse cuenta cuánto es lo que está consumiendo”, finalizó.





