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miércoles, agosto 5, 2026
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BC, Morena y la continuidad de Marina del Pilar

“El contrasentido de Morena en Baja California es que, mientras intentan desmarcarse de la Gobernadora, cinco aspirantes a sucederla, representan el continuismo de su administración”.

Lo que sucede en Morena Baja California es un contrasentido a la realidad nacional que aqueja a ese partido: por un lado activan estrategias mediáticas nacionales e internacionales para que la Gobernadora del Estado aclare, o de su versión sobre los múltiples audios que han sido revelados por el periodista Héctor de Mauleón, y que la exhiben intentando llegar a un acuerdo de información con agencias de los Estados para recuperar su visa, pero por otro lado, cinco de los diez aspirantes a sucederla en el cargo, representan el continuismo de la mandataria incomoda de Morena, Marina del Pilar Ávila Olmeda.

De hecho, de acuerdo a sus mediciones internas o por lo menos las realizadas por algunas de las casas encuestadoras que suele contratar Morena para hacer sus ejercicios electivos internos, revelan que los “dos punteros”, son de suyo, hechura total de Marina del Pilar.

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Se trata de la Senadora con licencia Julieta Ramírez, quien ha forjado su carrera desde el acompañamiento de Ávila, primero como su asistente, después su Secretaria privada, incluso su asesora, posteriormente con el apoyo de Ávila obtuvo la candidatura a Diputada federal que ganó en la elección, y en el 2024 la nominación al Senado de la República, cargo al que solicitó licencia para intentar suceder a su mentora como titular del Poder Ejecutivo en Baja California.

Y también se trata de Ismael Burgueño Ruiz, quien era dirigente estatal de Morena en 2024 y no tenía aspiraciones electorales, luego que en el 2016 perdió la elección como candidato de ese partido a la Alcaldía de Tijuana, fue brevemente -entre 2019 y 2020- delegado de Relaciones Exteriores, y después se dedicó a dirigir los destinos del partido oficialista, hasta que una pugna entre dos candidatos, Montserrat Caballero que por entonces buscaba la reelección, y Erik Morales Elvira, un expanista y exboxeador que a toda costa quería encumbrarse en el Ayuntamiento, llegó a tal grado que la decisión del partido fue buscar a un tercero. Fue ahí cuando la Gobernadora Marina del Pilar y su entonces esposo, Carlos Torres Torres, impulsaron a Ismael Burgueño para que se quedara con la nominación (que no había intentado siquiera obtenerla), que finalmente obtuvo y ganó la elección en el aun tsunami electoral lopezobradorista.

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Ambos pues, Ramírez y Burgueño, deben a la Gobernadora los cargos a los que han solicitado licencia para intentar sucederla; y ambos representan a ese marinismo que ahora no está tan de moda, que significa la continuidad del gobierno morenista en Baja California tal cual están las cosas, y que de tanta polémica generada por el actuar de la mandataria, ha hecho que en la narrativa nacional se olviden de la protección del Gobierno de la República a otro no menos polémico Gobernador, Rubén Rocha Moya, el mismo que, también sin visa de turista, cuenta con un juicio abierto en una corte de Nueva York, con orden de aprehensión en el vecino país, por delitos de narcotráfico, entre otros.

Los otros tres aspirantes emanados del morenismo, que para efectos prácticos, considerando sus formas de gobierno, sus redes tejidas desde el poder y la manera de ejercer el poder, garantizan la continuidad en el grupo morenista oficial, son, Armando Ayala, quien de ser un pupilo político, y de hecho empleado, de Jaime Bonilla Valdez, traicionó esa confianza cuando el exmandatario inició su pleito público con Marina del Pilar, y se fue del lado de ella, incluso llegó a la Senaduría por acompañar en la fórmula a Julieta Ramírez. Uno más es Alfredo Álvarez, quien fue primero coordinador de gabinete de la primera mujer Gobernadora en Baja California, y posteriormente su Secretario de gobierno, es quizá junto con Julieta y Burgueño el que más continuidad del marinismo representa. Y por último un expanista impulsado para ocupar una posición en la alianza oficial, Jorge Ramos, del partido Verde Ecologista de México, harto relacionado con el exesposo de la Gobernadora, Carlos Torres Torres, e impuesto por ambos como candidato a Diputado local por el Verde.

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Burgueño, Ramírez, Álvarez, Ayala y Ramos, probaron las mieles del poder que la Gobernadora Marina del Pilar Ávila y su entonces esposo Carlos Torres Torres disfrutaron los primeros tres años de la administración estatal encabezada por ella, hasta que la pareja cayó en desgracia cuando él primero y posteriormente ella, informaron en sus respectivas páginas de Facebook, que sus visas de turista para entrar a los Estados Unidos les habían sido revocadas, bueno en el caso de él retirada cuando intentó cruzar a la Unión Americana por la garita internacional de Tijuana.

Pero tanto ha subido de tono el tema de la polémica por los audios de la Gobernadora, y los rumores/intentos que ha habido desde el centro del país para llevarla a solicitar licencia (ninguno concretado ante el costo político que ello implicaría para el partido en el poder), que hasta sus propias creaciones han comenzado a marcar distancia de Ávila Olmeda, incluso traicionando el hecho que gracias a ella llegaron al poder.

A pesar de que Ismael Burgueño pagó el favor a sus padrinos políticos, nombrando a personas cercanas a ellos en puestos claves, e incluso le dio a Carlos Torres Torres el nombramiento de coordinador de proyectos especiales, a saber, un cargo honorario, ya los ha negado. De las políticas públicas de Marina del Pilar y lo que podrían considerarse sus logros, el Presidente Municipal con licencia de Tijuana no habla, pero ni de cerca en sus discursos, al tiempo que de Torres Torres sí se ha deslindado públicamente, que no lo ha vuelto a ver, que no era un cargo oficial, que no le pagó por ello.

Julieta Ramírez fue más allá, y la semana pasada acudió a rendirle pleitesía política al exgobernador Jaime Bonilla, al mismo que muchas veces señaló de mentiroso cuando él atacaba públicamente a su amiga y mentora, Marina del Pilar, pero a quien hora, en el momento más álgido de los dos políticos que llegaron al Gobierno del estado por Morena, Ávila acusándolo a él de tenderle una trampa, y una “emboscada psicológica” para que la grabaran y filtraran sus audios, mientras que él la ha señalado de nexos con el narcotráfico, y le exigió responder sobre los acuerdos con agencias de los Estados Unidos evidenciados en los audios. Y con él, justo con él, la exasistente, exsecretaria de Marina del Pilar, fue a tomarse una foto y a acordar.

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Adela Navarro Bello
Adela Navarro Bello
Directora general del semanario ZETA, Consejero de Artículo 19 y del CPJ para las Américas, entre otros reconocimientos, tiene el Maria Moors Cabot 2021 de la Universidad de Columbia.

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