La amenaza fue real. El riesgo de un ataque sin precedentes y con tintes terroristas detectado por autoridades del Gobierno de los Estados Unidos en Mexicali, tuvo una planeación y una advertencia directa por parte del grupo delictivo de los Rusos a los mandos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) y la Fiscalía General de la República (FGR), dos instituciones que -curiosamente- no han participado en el combate directo al grupo delictivo preponderante en la Capital bajacaliforniana y su valle.
El pasado lunes 24 de agosto, una alerta del Consulado de los Estados Unidos en Tijuana causó conmoción en Mexicali, y en el País, debido a que el escueto mensaje advertía a los ciudadanos estadounidenses no acercarse a oficinas municipales y federales mexicanas, ante una posible amenaza de ataque. La preocupación llegó al grado de suspender actividades en todas las instalaciones estadounidenses en Mexicali.
La alerta llegó así: “Debido a información sobre una amenaza, las actividades del gobierno de los EE. UU. en Mexicali, así como los viajes a dicha ciudad, han sido suspendidos para el 25 de agosto. Alertamos a los ciudadanos estadounidenses sobre esta posible amenaza.
Medidas a tomar:
* Evite los edificios gubernamentales en Mexicali.
* Busque refugio en caso de incidente.
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* Informe a amigos y familiares sobre su seguridad en caso de incidente.
* Siga las instrucciones de las autoridades policiales mexicanas.
* Monitoree los medios de comunicación locales para obtener actualizaciones.
* Manténgase atento a su entorno”.
Horas después, la alerta fue replicada por autoridades canadienses, quienes pidieron a sus ciudadanos hacer lo mismo.
A diferencia de otras alertas de viaje, donde se definía el polígono del valle de Mexicali como el punto de alto riesgo a causa de pugnas entre grupos de la delincuencia organizada, ahora la recomendación fue específica hacia oficinas públicas.

Pese a que el director de la Policía Municipal, Luis Felipe Chan, indicó que no recibieron amenazas en días previos, la realidad es que, desde el pasado sábado 22 de agosto, ya tenían conocimiento sobre un potencial ataque al gobierno municipal.
La alerta del Departamento de Estado no refirió detalles, pero fuentes oficiales confirmaron que el intento de ataque fue descubierto mediante una serie de intervenciones telefónicas derivadas en la investigación de seguridad realizada por elementos de la Administración de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) desde Estados Unidos a criminales mexicanos.
Los mensajes no fueron una broma, sino una conexión directa y planeación de un ataque de autos bomba que se perpetraría en los próximos días.
Autoridades identifican a tres integrantes de la célula de los Rusos como los implicados en la conspiración, uno de ellos identificado claramente como Iván Duarte Piña, alias el 55, jefe de plaza de los Rusos en San Luis Río Colorado (inocente en tanto no se determine su responsabilidad mediante la sentencia de un juez, según el CNPP), el cual ya es buscado y boletinado por autoridades del vecino país del Norte.
Aunque existe información que sugiere que la amenaza es consecuencia de los resultados obtenidos por autoridades locales, Fiscalía General del Estado y Dirección de Seguridad Pública Municipal, como detenciones, abatimientos y decomisos, en contra de los Rusos, investigadores confiaron que el tema que desbordó a los criminales, fue que habrían detectado que mandos de ambas corporaciones habrían tenido -presuntamente- acercamientos con representantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para negociar un posible pacto. Sin embargo, esto aún no ha sido confirmado.
LA AMENAZA
Aunque la información oficial de la amenaza emitida por el Gobierno de los Estados Unidos se hizo pública el pasado lunes, desde el sábado el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Mexicali tenían conocimiento de conductas irregulares que advertían un riesgo para la alcaldesa Norma Alicia Bustamante.
Aparentemente, el primer mensaje del Gobierno de los Estados Unidos fue sobre un seguimiento inusual del grupo delictivo de los Rusos hacia la presidenta municipal. Los eventos públicos de la alcaldesa eran seguidos por criminales vinculados al sindicato criminal del Cártel de Sinaloa.

El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), recibió el mensaje, pero no había mayores datos.
No fue hasta el mediodía del lunes que el vecino país del norte emitió un nuevo mensaje a la dependencia estatal para informar sobre los detalles de un posible ataque terrorista planeado por los Rusos en contra de oficinas gubernamentales.
Los mensajes de audio y telefónicos fueron retomados de conversaciones de tres sujetos identificados como Iván Duarte Piña, alias el 55; un exmilitar identificado como el Máximo; y un tercer sujeto de apodo el M9, de los cuales todos forman parte de la célula criminal de los Rusos.
El plan de los Rusos, presuntamente, era hacerse de dos automóviles, específicamente camionetas pequeñas, que serían ingresadas a los patios de ambas corporaciones mediante el uso de grúas.
Haciéndolas pasar como parte de un servicio de arrastre, ambas unidades serían ingresadas sin revisión a las oficinas públicas, con una carga de 20 litros de explosivos que se colocarían en el tanque de gasolina.
No se tienen detalles del tipo de artefacto, pero el objetivo era ingresarlos durante la madrugada y detonarlos en un horario de mayor actividad para causar -principalmente- daños materiales en las oficinas ubicadas en el cruce de calzada Héctor Terán Terán y Anáhuac, donde se ubica la Comandancia central de la Policía Municipal; y la Subdelegación de la Fiscalía General de la República (FGR), localizada en el bulevar Lázaro Cárdenas y calle Novena, en Nuevo Mexicali.
La organización definía una posible intervención criminal en el transcurso de la semana, con principal preocupación el día martes, motivo por el cual desde un día antes se les dio notificación.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda tuvo conocimiento y solicitó un operativo que abarcara dichas instalaciones, pero extendió los operativos a otros posibles puntos, como oficinas gubernamentales, hoteles y espacios públicos de concurrencia, donde también participó la Guardia Nacional y el equipo de los Harfuch.
Al cierre de la edición no se había identificado alguna agresión o intento de la misma, pero debido a la complejidad del caso y el reporte directo de las autoridades estadounidenses, se definió que era prioritario garantizar la seguridad, por lo que algunas instituciones, como el Poder Judicial de la Federación, decidieron suspender labores.
De manera paralela, la Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación local, con número de expediente FED/BC/MXLI/0002196/2026, el cual fue recibido el 24 de agosto y con fecha fatal para rendir un informe el 31 del mismo mes, donde se solicitó una indagatoria, pero también el reforzamiento de la vigilancia en las instalaciones.
LA MOTIVACIÓN DE LOS RUSOS
La serie de llamadas captadas por autoridades estadounidenses vincularon a Iván Duarte Piña con el Máximo y el M9, quienes -presuntamente- planearon los ataques mediante varios intercambios de llamadas y mensajes, de los cuales uno de ellos fue identificado mediante negocios de diversa índole.
Es decir, por cuestiones todavía no explicadas, una de los contactos se comunicaba con los otros mediante páginas o teléfonos que estaban relacionados con negocios, varios de ellos promovidos por una mujer de nombre Mayra Adela Pereda Gómez, cuyo domicilio se ubica en la privada Palmar de Rocanegra, número 4, en Palmar de Santa Anita, comunidad ubicada al Oriente de la ciudad (inocente en tanto no se determine su responsabilidad mediante la sentencia de un juez, según el Artículo 13 del CNPP).

Se desconocen los motivos por los que se utilizaban dichas cuentas o vínculos con tales negocios, como lo son jardines de eventos, venta de snacks y demás productos, pero era mediante estos servicios donde se hacían las conexiones entre los integrantes de dicho grupo delictivo. Autoridades no han logrado confirmar si se trata de una conexión común, un hackeo, o bien, algún vínculo cercano, por lo que los informes siguen siendo analizados por autoridades federales.
Sea cual sea el vínculo, el jefe de plaza de San Luis Río Colorado habría sido la piedra angular para organizar la conspiración, en el entendido de que la mayoría de los líderes del grupo delictivo de los Rusos se trasladaron a Durango y Sinaloa, bajo el respaldo de la Mayiza.
Los informes de inteligencia federal confirman que las motivaciones del grupo delictivo son variadas, pues van desde las múltiples detenciones realizadas por autoridades estatales y federales, como la de Édgar Hurtado Navarro, alias el Sargento Phoenix/Finix, o Felipe de Jesús Cortés Escobedo, alias el Canelo; sin mencionar el decomiso de 120 kilogramos de fentanilo ocurrido la semana pasada, durante un operativo en el fraccionamiento Hacienda del Bosque.
Pero otra de las hipótesis que también se explora es una posible conexión entre mandos de la Policía Municipal con presuntos emisarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como de la FGR, con el objetivo de incrementar su presencia en la Capital bajacaliforniana.
Aparentemente, los Rusos se habrían enterado de estas posibles negociaciones y optaron por ejercer una medida represiva hacia quienes intentan crear lazos con el grupo delictivo antes liderado por Nemesio Oceguera Cervantes, el Mencho, abatido a inicios de año, en Jalisco.
Es por ello que, a pesar de que tanto la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana de Baja California (FESC) como los Harfuch y la Secretaría de Marina, habrían dado los principales golpes contra el grupo delictivo, la represalia de los Rusos se daba en contra de corporaciones que no han brindado resultados en capturas o decomisos importantes.
Esto sin mencionar que, en días pasados, el mismo grupo delictivo asesinó a dos policías estatales en sus domicilios o en zonas de vulnerabilidad, ultimando además a la esposa de uno de ellos que se encontraba en la vivienda.
Aunque no existen precedentes directos de vehículos bomba en Mexicali, si existen episodios violentos aleatorios como quema de negocios, de vehículos, tomas de carreteras y actos que asemejan conductas terroristas. Además, el informe policial sugiere que este tipo de mecanismos están muy ligados a las medidas subversivas perpetradas por la mafia colombiana, una medida que llama la atención porque -precisamente- los Rusos han contratado a criminales colombianos para varias de sus actividades ilícitas.
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