En México, 33.1 millones de personas trabajan en la informalidad. En estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero prácticamente 8 de cada 10 personas labora en esa condición
Durante el segundo trimestre de 2026, la población desocupada en Baja California alcanzó las 53 mil 772 personas; esto es 12 mil 337 más que en el segundo trimestre de 2025, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)
Así, el porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) que está desocupada en la entidad pasó de 2.3 a 2.9%
De abril a junio de 2026, la Población Económicamente Activa aumentó en 61 mil 931 personas respecto a un año antes, contabilizándose en total 1 millón 852 mil 550 personas.
Según la ENOE del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las personas que trabajaron en cualquiera de las modalidades de informalidad sumaron 651 mil en Baja California, lo que representó 36.2% de la PEA.
Si bien hubo una reducción general de la población que trabajó en la informalidad en todas las modalidades, en el sector informal que considera a los trabajadores con un trabajo vulnerable, sin seguridad social, excluyendo a los ocupados en el sector agropecuario alcanzó las 338 mil personas, esto es 6 mil más que en el segundo trimestre de 2025.
Las mujeres fue el sector de la población donde más aumentó la informalidad laboral, ya que en el segundo trimestre de 2026 se contabilizaron 265 mil, esto es 7 mil más que el año pasado.
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La tasa de condiciones críticas de ocupación (que se calcula a partir de salarios mínimos equivalentes) fue de 41.8% de la PEA, lo que significó un aumento de 10.8 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2026.
En cuanto al 1.8 millones de ocupados, el INEGI indicó que 93 mil personas trabajaban en el sector primario; 530 mil en el secundario o industrial; y 1.1 millones en el terciario.
Comparado con el año pasado, se observa una reducción de 2 mil personas en el sector primario y de 36 mil en el secundario o industrial. En contraste con el aumento de 100 mil personas en el sector terciario.
Por sector, la industria manufacturera perdió 40 mil ocupados en un año. En contraste con el aumento registrado en el comercio de 21 mil personas. Los servicios profesionales, financieros y corporativos, incrementaron 37 mil personas y los servicios diversos aumentaron 6 mil personas ocupadas, en relación con el segundo semestre de 2025.
Los restaurantes y servicios de alojamiento tuvieron un crecimiento de 7 mil personas ocupadas y los servicios sociales 14 mil personas.
En el segundo trimestre de 2026, 3.5% de las personas trabajó menos de 15 horas semanales y 21.8%, más de 48 horas. El mayor porcentaje de las personas ocupadas (56.2%) trabajó de 35 a 48 horas a la semana.
33.1 MILLONES DE INFORMALES EN MÉXICO
A nivel nacional, 495 mil personas engrosaron a la población ocupada en la informalidad, que alcanzó los 33.1 millones, de abril a junio de 2026. Con ello la tasa de informalidad llegó a 55.1% de la PEA.
“La informalidad es una realidad que tiene impactos diferenciados en el país”, indicó Fernando Bermúdez, director de Relaciones Corporativas de ManpowerGroup
Expuso que, en el segundo trimestre de 2026, 13.8 millones de mujeres trabajaron en esa condición; un incremento de 330 mil respecto al segundo trimestre de 2025. Mientras que 19.3 millones de hombres trabajaron en la informalidad, con un crecimiento anual de 165 mil.
Oaxaca (78.5%), Chiapas (78.0%) y Guerrero (76.0%) fueron las entidades federativas con un mayor número de población trabajando en la informalidad. En contraste, Nuevo León (33.7%), Coahuila (34.2%), Chihuahua (34.3%) y Baja California Sur (37.4%) fueron las que tuvieron menos población en la informalidad.
El crecimiento de la ocupación debe analizarse también desde la calidad de los empleos generados, ya que una parte importante de los nuevos puestos de trabajo continúa fuera de los esquemas formales de empleo.
“Que la informalidad sea de 55.1% muestra que una proporción significativa de los nuevos espacios laborales se generan en actividades con menores barreras de entrada, pero que no ofrecen seguridad social y prestaciones al trabajador”, indicó Fernando Bermúdez.
Consideró necesario implantar mecanismos de contratación formal más flexibles y políticas de formalización laboral para dar acceso a prestaciones y seguridad social para la fuerza laboral que va sumándose al mercado de trabajo.





