La Fiscalía General de la República (FGR) informó el 8 de julio de 2026 que hasta ahora no ha encontrado ninguna prueba de que Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y los nueve exfuncionarios reclamados en extradición por Estados Unidos tengan vínculos con el Cártel de Sinaloa.
David Boone De la Garza, titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional, explicó que la indagatoria contra las 10 personas señaladas inició a partir de la solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada en abril de 2026 por el gobierno estadounidense. “Con base en lo señalado en esta solicitud, no ha habido pruebas, concretamente para responder en el sentido del parámetro probatorio mínimo que requiere el derecho mexicano”, puntualizó el funcionario federal.
Boone De la Garza aseguró que la investigación ha sido exhaustiva: se citó a las 10 personas señaladas, se realizaron las entrevistas ministeriales correspondientes y se han recibido reportes e informes, mientras la carpeta continúa abierta.
Ernestina Godoy Ramos, titular de la FGR, precisó que la investigación se lleva por separado del caso relativo al secuestro y traslado de Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, y que se limita única y exclusivamente a los delitos de narcotráfico referidos por Estados Unidos en su solicitud. “No hemos ampliado la investigación a otros delitos”, indicó, al descartar por ahora una revisión financiera o patrimonial de los señalados.
La fiscal general aclaró que la carpeta no se ampliará a otros ilícitos mientras no existan datos que permitan abrir nuevas líneas de investigación, conforme al parámetro probatorio que exige la legislación mexicana para ejercer acción penal.





