La séptima entrega protagonizada por los pequeños amarillos, “Minions & monstruos” creados por Pierre Coffin y Chris Renaud, llega posicionándose como una de las mejores de la franquicia, con una historia que, aunque repetitiva, resulta divertida y entretenida.
Ambientada en 1920, la historia sigue a los pequeños Henry, Ed y James, tres minions similares a lo que ya eran Otto, Kevin y Stuart, en busca del jefe más malvado. En esa encrucijada se topan con una casa cinematográfica donde, de manera instantánea, se vuelven estrellas de Hollywood antes de que el cine tuviera sonido; sin embargo, desfavorecidos por la evolución de la industria, son echados a la calle y comienzan a crear su propia película junto a los monstruos que invocaron al mundo real.
Visualmente, es colorida y fluida. El tono amarillo sobresale como la personalidad de los pequeños. Las escenas en blanco y negro del viejo cine son atractivas y representan una apuesta interesante ya que las infancias no están acostumbradas a ver y funcionan por el constante movimiento.
Los personajes son interesantes; Goomi, el monstruo verde, y Miranda, la gelatina naranja, son creativos. Un personaje intrigante es Dort, un alienígena que busca apoyo en la Tierra, pero que, tras conocer la maldad humana, decide apoderarse del mundo. Una trama que, por momentos, diluye la historia principal de los monstruos.
La entrega intenta incorporar temas sociales de manera muy ligera, como un minion sordomudo y el movimiento sufragista por el voto de la mujer de aquellos años.
El uso de estos temas, a simple vista, fue desaprovechado, ya que Ed desaparece durante gran parte de la película, aunque por una buena causa. Por otro lado, Debbie no parece tener mucha intervención en la trama, más allá de ser un interés amoroso.
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A pesar de ello, podría ser el motivo por el cual Dort no invade la Tierra, ya que logra ver amabilidad en el ser humano a través de ella. Además, Ed termina de concretar el propósito de la trama.
El ritmo asertivo y sin prisa. En su mayoría, la trama se comprende con facilidad; solo cuando el problema comienza a desarrollarse se siente algo extraña. Sin embargo, está lograda.
No sorprende que debutara con 93 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes con tan solo 40 críticas. El humor es similar al que se utilizaba en Looney Tunes.
Aunque el origen de los minions no es la primera vez que se cuenta y no han sido utilizados para contar una historia trascendental, siguen funcionando, incluso al competir con otras cintas animadas como Toy Story 5.





