Las autoridades del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), han estado en medio de la discusión pública este año ante los diversos escapes que se han registrado en Casa Cuna, en la ciudad de La Paz.
El director general de SEDIF, Luis Alberto Ceseña Romero, dio a conocer que en lo que va del 2026 se han reportado un total de 15 “egresos no planificados”; sin embargo, insiste en que no ha habido consecuencias negativas o casos perjudiciales en contra de las y los menores.
En febrero de este año circuló un vídeo en redes sociales en el que se muestra el momento en el que un grupo de adolescentes está escapando desde el segundo piso de Casa Cuna, usando una sábana para bajar y después huir.
Aunque fueron localizados días después, una de las adolescentes presentaba lesiones en sus extremidades inferiores. Este fue el comienzo de los señalamientos por parte de la ciudadanía, que cuestionaba la calidad de la atención que reciben las y los menores en la instancia.
“En el caso reciente hubo cinco adolescentes hombres, salieron de Casa Cuna, aprovecharon en lo que estaban surtiendo y estaban abriendo las puertas para irse los cinco, empujaron a la autoridad, a la guardia que está cuidando la puerta y a una asistente, salieron y brincaron una reja, de los cuales ya regresaron todos, ya están con nosotros”, informó el director.
Ceseña Romero sostiene que no hay maltratos y que el personal de Casa Cuna se enfoca en dar la mejor atención posible a las y los adolescentes.
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Otro caso reciente se registró en junio, cuando cinco mujeres adolescentes huyeron mientras estaban en una clase de natación en la unidad deportiva CREA; cuatro de ellas ya fueron localizadas.
El gobernador del estado, Víctor Castro Cosío, declaró que las y los menores no quieren estar en a instancia; sin embargo, la ley obliga al Estado a brindar protección y resguardo en condiciones de vulnerabilidad.
“Sí generan un problema de verdad los adolescentes porque esa Casa Cuna, les he explicado, nace con un propósito de atender a los niños que estaban desamparados, los bebés pues que quedaban sin que nadie los adoptara”, dijo.
“Pero resulta que la ley nos manda a nosotros a la gente que sus padres cometieron un delito, o que no tienen mamá o de los que nadie quiere quedarse con la responsabilidad”, agregó.
Castro Cosío mencionó que cuando huyen por lo general van a visitar a sus familiares y luego regresan por su propio pie a Casa Cuna.





