Ya salió el OP, van todos”, alertó un policía municipal de Tecate a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación minutos antes de que una de las casas de seguridad fuera intervenida por las autoridades; por “OP” se refería al operativo que se realizaría para contenerlos.
Como ese mensaje para prevenir a los criminales, conversaciones enteras en las que al menos tres policías enviaban fotografías, nombres, datos personales de los agentes participantes en operativos coordinados, y hora y fecha de las intervenciones y aseguramientos, fueron localizadas por los investigadores en el celular de Aarón Israel Vargas, sicario del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) detenido en febrero de 2026.
Los oficiales corruptos -dos ya están detenidos, Juan Corral y Ángel Barba- entregaban a miembros del CJNG, nombres de personas detenidas y de quienes realizaban denuncias, comentarios, daban información de hombres armadas o de indigentes que eran intervenidos y descubiertos con un numero de dosis mayor a su consumo.
Vargas, a quien entregaban la información los oficiales, fue detenido por delitos contra la salud, pero ya se le investiga además por homicidio.
En el caso de los indigentes, varios de ellos han sido asesinados: “Vienen los polis, nos revisan, a veces te quitan lo poco que traes; incluso nos han golpeado y a las horas aparecían sujetos armados, sabían dónde estaba el lugar donde más o menos acomodamos para dormir y mataron a dos compañeros”, dijo uno de los indigentes a ZETA.
Otro más informó que se les obligó a cambiar de “jefe”: “Hace unas semanas limpiaron aquí todo y nos dijeron ‘Ahora van a hacer lo que yo les diga cabrones, y al que se me ponga pendejo se lo va a llevar la verg…’”; y agregó: “A la semana llegaron aquí los que antes venían y nos dispararon a matar, y mataron a cinco”.
Publicidad
Un tercer policía municipal, de apellido Andrade que de acuerdo a la fiscalía también colaboraría con los criminales del CJNG, se encuentra prófugo, pero podría ser la pieza que una la investigación de delitos contra la salud y homicidio, con el asesinato de Cristian Alfredo Sandoval Aguilar, jefe de la Unidad de Robos de la FGE en Tecate, el 19 de junio frente a su casa, dado que fue Andrade el primero en llegar a la escena del crimen.
La investigación comenzó a tomar forma cuando aseguraron los dispositivos móviles del sicario detenido: todo coincidía, operativos con aseguramiento de armas y droga, pero ningún detenido, informantes asesinados, vendedores; incluso antes de que la pieza del ajedrez requiriera un movimiento, éste ya se había hecho. El contenido del celular confirmó: los policías municipales servían al CJNG.
LOS DOS MUNICIPALES DETENIDOS; OTROS PRÓFUGOS
Según información oficial, el policía municipal de Tecate, Ángel Barba, fue detenido en la calle Encinos de la colonia Encanto Sur, el lunes 22 de junio del 2026 por elementos de la Policía Ministerial a la 1:05 de la tarde. Su compañero, Juan Corral, fue aprehendido un día después, el 23 de junio, a las nueve de la mañana en la colonia el Refugio; su vivienda fue cateada bajo la orden 91/2026.
A Corral le encontraron dentro de un pickup Ford F-150 color rojo con placas AS3693A, un cinturón táctico color negro, unas esposas, y cinco bolsas transparentes con marihuana. Mientras al interior de la vivienda confiscaron 15 cartuchos calibre .223, 2 cartuchos útiles para escopeta, una caja metálica con marihuana y diversos parches y chaquetas con las leyendas de “Policía Municipal”.
Los dos agentes municipales han sido acusados de asociación delictuosa, obtener y compartir información por cualquier medio con el fin de entorpecer, eludir, obstaculizar e impedir el cumplimiento de las funciones de instituciones de seguridad pública, agravado por ser integrantes de una institución de seguridad; de violación del secreto de servidor público y ejercicio ilícito de servicio público.
La fiscal general de Baja California, Ma. Elena Andrade, informó además que no se descarta la imputación por homicidio, pues dijo cuentan con elementos que indican que estuvieron relacionados con el asesinato del agente Cristian Sandoval. La titular de la FGE resolvió que la colusión de los municipales fue detectadas y confirmada después del aseguramiento del celular del sicario del CJNG detenido en febrero:
“Lamentablemente advertimos la intervención de agentes de la Policía Municipal de Tecate; el tema es muy delicado, se trata de asociación delictuosa y otros delitos. Tenían participación directa con grupos criminales dedicados a la delincuencia organizada, informaban a través de mensaje como avanzada sobre dónde iban a ser los operativos, quiénes iban en los operativos, a qué domicilios iban a llegar; imagínense llegábamos a los domicilios se encontraban armas y drogas, pero nunca a los delincuentes. Estos agentes eran parte del grupo y se están investigando por su participación en el homicidio del agente estatal de investigación ultimado en estos días en Tecate; es un grupo definitivamente de agentes municipales que trabajan con la delincuencia organizada, es el mismo fenómeno que pasó hace como un año en Ensenada”.
Remarcó Andrade que no es el primer grupo de agentes detenido por servir al crimen organizado:
“Van más de 20 agentes municipales detenidos, seguimos con la operatividad en los municipios que se ha determinado esta participación; según evidencia que ellos mismo arrojan en los teléfonos, son parte de este grupo criminal. Tenemos dos agentes detenidos y tenemos un tercer domicilio de un agente rodeado, casualmente ellos comenzaron a pedir incapacidades”.
Uno de los agentes investigadores señaló a ZETA que los policías municipales de Tecate cuyo paradero se desconocer, son los de apellidos Andrade, Cabrales (quien fungía como escolta principal de Marina Calderón cuando estuvo al frente de la Policía Municipal de Tecate) y Álvarez; incluso que se sospecha de otros tres más, de la Policía Investigadora, es decir, compañeros del asesinado agente Sandoval.
LOS SOSPECHOSOS COMUNES
Agentes municipales han sido señalados en múltiples ocasiones de operar para cárteles en Tecate; a investigadores también se les relaciona con ejecuciones de policías municipales que se negaron a servir al cártel el turno, o bien, operaban para el grupo contrario.
Los nombres de agentes involucrados en estos señalamientos se han repetido durante años en este tipo de actuaciones ilícitas; anteriormente también habían sido señalados agentes como Escobar, Cañez, Meza, Mora, Chavira, entre otros, cuyos apellidos aparecen como partícipes en la operatividad de cárteles, o cercanos durante la ejecución de agentes municipales de 2019 a la fecha, entre ellos los agentes: Rodrigo Morales Gámez, Juan de Dios Rivera, Rosalva Santillas y Pedro González, Víctor Tapia, Olivia Martínez, Jesús Aragón, Miguel Sandoval, Francisco Delgado y una de las agentes pertenecientes a su grupo operador, la entonces comandante Alejandra Hernández, quien fue ejecutada a plena luz del día, en una de las zonas de mayor afluencia ciudadana y con mayor presencia de cámaras de seguridad monitoreadas por el C5.

Después de la ejecución del agente Sandoval, el primero en llegar a la escena fue el agente Andrade, actualmente señalado de nexos con el CJNG. Los sicarios -informaron los investigadores- caminaron unos metros a pie, para después huir en un automóvil tipo sedan de color blanco.
Integrantes de las Mesas de Seguridad informaron que el agente investigador ejecutado el pasado 19 de junio al exterior de su vivienda a las 7:53 de la mañana en la calle Rincón Castillo de la colonia el Escorial en Tecate, salió de su vivienda para sostener una plática con tres hombres que minutos después comenzaron una discusión en la que se podían escuchar, dijeron testigos, gritos a varias casas de distancia para culminar en detonaciones de armas de fuego.
Habían asesinado al agente, quien días antes había solicitado vacaciones para salir de la ciudad debido a su cumpleaños. Los sicarios, antes de irse de la escena, colocaron una cartulina color verde con la leyenda: “esto les va pasar a todo el gobierno que apoye al cacasfritas, ATTE los de la casa” [sic], y una letra “C” a un costado, la cual aseguran hace referencia a la autoría de Ricardo López, el Chicho, jefe de sicarios del CJNG, particularmente del grupo de “los volteados” que desde diciembre rompieron filas con el Cártel de Sinaloa y comenzaron con una pugna por el control del municipio de Tecate y la Zona Este de Tijuana, que ha arrojado más de un centenar de asesinatos, 83 de ellos solamente en Tecate.
Del agente Sandoval, informaron investigadores, detectaron que tenía una relación “cercana” con el exoperador del CJNG identificado como el Cando, Alejandro Castañeda, quien fue asesinado a balazos al interior de un bar de su propiedad, denominado Beer Zoo, en la calle Ezequiel Rodríguez de la colonia Rincón Tecate, el sábado 1 de noviembre del 2025. En el atentado también fue asesinada su pareja sentimental, Gloria Catalina.
Después del asesinato de Alejandro Castañeda, la tensión subió de nivel entre los operadores del Cártel de Sinaloa, fracturándose el 19 de diciembre cuando, a manera de represalia, cinco de los operadores decidieron asesinar a sus antes compañeros, por lo que privaron de la libertad a dos jóvenes, Eduardo y Carlos. Posteriormente abandonaron el cuerpo descuartizado de Carlos en una bolsa negra sobre la carretera libre Tecate – El Hongo, a la altura del parque industrial.
EL CELULAR DEL VARGAS
Jesús Salvador, Aaron Israel y Erick Roberto fueron detenidos por participar en la tortura, asesinato y abandono de tres cuerpos al interior de una Blazer color rojo, todos masculinos, en las inmediaciones de Valle de las Palmas en el municipio de Tijuana el 10 de febrero del 2026. A los tres los habían privado de la libertad, llevándolos a la Nueva Colonia Hindú; los maniataron, torturaron con golpes por horas al interior de un rancho, para después asesinarlos asfixiándolos.
Ya sin vida los colocaron al interior de la Blazer y cámaras de seguridad grabaron su recorrido hasta valle de las palmas, seguidos por una camioneta pickup color blanca GMC, que abordaron los tripulantes de la Blazer tras abandonarla.
El pickup fue asegurado más tarde con armas, equipo táctico y una identificación oficial de uno de los participantes en la operación del traslado, días después también fue asegurado el lugar donde se escondían y los propios sicarios, a quienes se les aseguró por delitos contra la salud, para después fincarles los homicidios gracias a la información obtenida de uno de los celulares, el cual fue intervenido a través de una orden judicial.
Del dispositivo se extrajeron conversaciones, alertas, fotografías e inclusive datos que relacionan a más agentes identificados entre las conversaciones en las que se les menciona su apoyo.
Entre los datos extraídos se permitió conocer que momentos después de la detención de uno de los cabecillas del CJNG, de nombre Salomón Barragán, a los sicarios les fue entregada la información por los propios policías, que aseguraban que uno de los residentes contiguos a donde ocurrió la detención del Salo, habría emitido una denuncia que informaba de la presencia de sujetos armados en la zona, lo que generó la detención. Horas después el reportante fue asesinado.
De la detención de los policías y la investigación, el presidente municipal Román Cota sentenció que no se tolerará impunidad:
“Reitero mi respeto y reconocimiento a la gran mayoría de mujeres y hombres que integran nuestra Policía Municipal y que todos los días cumplen su deber con honestidad, valor y compromiso con la ciudadanía. Quiero ser muy claro: en Tecate no habrá espacio para la impunidad ni para quienes utilicen un uniforme para servir a intereses criminales. Quien haya cometido un delito deberá enfrentar las consecuencias de sus actos conforme a la ley”.
Aun así, hay más policías municipales prófugos, por servir al Cártel Jalisco Nueva Generación.
![]()




