Este jueves 28 de mayo, locatarios de Otay se reunieron con funcionarios estatales y municipales, luego de que los comerciantes anunciaron la presentación de juicios de amparo contra el segundo piso Otay-Nodo Morelos, conocido como la Supervía Bajacaliforniana Sube-T, tras rechazar un presunto cambio en el proyecto concesionado por la administración de Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Previamente, Rodolfo Toledo, presidente de la Asociación de Comerciantes de esa zona de Tijuana aseguró que con la vialidad elevada de peaje se pretende construir un puente sobre la avenida Centro Comercial, que es un predio privado, utilizado como estacionamiento para sus negocios.
“Es privado, es de nosotros, nos pertenece a la comunidad, y no hay razón para que nosotros aceptemos que sea otorgado a un particular que va a recibir dinero a cambio del tránsito por esta zona”, afirmó en representación de 56 comercios.
Con el puente que se pretende hacer, dijo, se deforestará el camellón donde se ubica el estacionamiento de sus negocios y significaría “la muerte” de los establecimientos, por lo que hay temor entre los más de 300 trabajadores de perder su fuente laboral.
El empresario Víctor Manuel Cortés acusó una reunión entre residentes y la empresa en la que se les presentó una fotografía aérea donde se ve la desviación, sin que la compañía mostrara el proyecto original, cuyo trazo está estipulado en la Declaratoria de Necesidad, publicada en diciembre de 2024.
Interrogada sobre el juicio de amparo presentado ante el Juzgado Décimo Séptimo federal, Ávila Olmeda mencionó que se había enterado del recurso legal apenas el lunes 25 de mayo. “La Consejería Jurídica me está preparando una ficha técnica, pero vamos a escucharlos”, declaró a medios locales.
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En el llamado corredor gastronómico de Otay, sobre la avenida Centro Comercial, fueron colocadas tres mantas en las que se lee: “Locatarios, comerciantes y vecinos. Nos oponemos totalmente a la construcción del puente elevado en este lugar”. Dos de estos mensajes están ubicadas junto a unas excavaciones en el camellón.
En el bulevar Alberto Limón Padilla también se aprecian excavaciones, después de que el 1 de abril arrancó formalmente la construcción de la Supervía Bajacaliforniana Sube-T, en la zona del Consulado de Estados Unidos.
La vialidad elevada de 12 kilómetros tendrá una tarifa dinámica dependiendo de la demanda, el recorrido del usuario y el día de la semana, que podría empezar sobre los 8-8.50 pesos hasta 11 pesos por kilómetro.
En el trayecto – que irá por los bulevares Garita de Otay, Alberto Limón Padilla y Lázaro Cárdenas hasta el entronque con la carretera Tijuana-Rosarito, donde se ubica el Nodo Morelos- habrá 12 entradas y 11 salidas de dos carriles.
La concesión por 30 años fue otorgada al consorcio formado por Impulsora Desarrollo Integral S.A. de C.V. (IDINSA), SPV PRO T., S.A.P.I de C.V., Demego S.A. de C.V. y Normandia Invest S.A.P.I de C.V.).





