
Para el nuevo vocal ejecutivo de la Junta Local del Instituto Nacional Electoral, Pablo Sergio Aispuro Cárdenas, los retos a enfrentar en su actual encomienda no se limitarán a sacar adelante la organización del proceso ordinario 2026-2027 en Baja California y hacerle frente al abstencionismo, entre otras particularidades. El factor político también representará un desafío preponderante.
“Históricamente el Instituto Nacional Electoral ha afrontado retos, pero más en los últimos siete, ocho años, porque estamos en un régimen gubernamental que tiene otra manera de ver las cosas”, manifestó en entrevista con ZOOM POLÍTICO el vocal ejecutivo, quien es originario de Tijuana y lleva 33 años desempeñándose en el ámbito electoral.
Explicó que en el presente régimen gubernamental (en el que Morena se conduce como partido oficial) prepondera “otra manera de ver las cosas”. De acuerdo con el entrevistado, “esto tiene que ver con la definición de la autonomía del Instituto y el costo, lo que representa, y el diseño del servicio electoral mexicano, del sistema electoral mexicano”.
La primera versión de Reforma Electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum apuntaba, entre aspectos, a “una reducción del 25 por ciento del costo de las elecciones”. El antecesor de la mandataria, Andrés Manuel López, pretendió desarticular el INE y crear el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas.
En cuanto al abstencionismo que caracteriza a Baja California, Aispuro detalló que equivale a 53 por ciento. Habló de una estrategia consistente en trabajar con partidos, medios informativos, universidades, centros de educación superior, organismos de la sociedad civil y gobiernos en el ánimo de enfrentar los bajos niveles de participación en las urnas.
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“Desde luego que (el abstencionismo) impacta la legitimidad”, asentó. “Si la gente participa en un 50 por ciento quiere decir que con la mitad, es decir, con el 25 por ciento del padrón, se instituye la autoridad”, ejemplificó a propósito de la proporción de votantes con la que una opción política podría resultar favorecida.
En la antesala del proceso interno de Morena para la definición de candidato a gobernador, el exdelegado Jesús Alejandro Ruiz, el exsecretario general de Gobierno Alfredo Álvarez y la diputada con licencia Evangelina Moreno han encabezado actos de contacto con la ciudadanía, amén del despliegue propagandístico alusivo a la legisladora federal, al diputado Fernando Castro y a la senadora Julieta Ramírez.
Aispuro aseveró que tales figuras no han incurrido en irregularidades y arguyó: No han llamado al voto; el material propagandístico no indica para qué cargo se estarían promoviendo, tampoco alude a una fuerza política.
“No es que yo esté de acuerdo o no esté de acuerdo, toda esta actividad de Morena se informó al INE con la antelación que establece la norma”, observó. La consabida propaganda “no cubre la figura de un tipo legal”, puso de manifiesto.
Según dio a conocer el INE el 13 de mayo, el organismo entregó al presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, un documento con el fin de sustentar la postura del Instituto consistente en aplazar la elección pendiente de personas juzgadoras a 2028.
“La elección judicial no puede ir el mismo día ni tener el mismo desarrollo que la elección ordinaria”, expuso Aispuro Cárdenas.
Estableció que en la jornada para la elección de juzgadores están impedidos de intervenir los representantes partidistas. Remarcó que “el tipo de diseño de la casilla electoral o el territorio de cobertura de cada casilla es diferente”.
Aispuro Cárdenas se reiteró en la disposición de hacer valer la neutralidad en su calidad de vocal ejecutivo.
“Hay cosas que veo, me permito opinar y hay cosas que son posturas absolutamente institucionales, pero lo que sí le aseguro es que el INE va a mantener esta calidad de árbitro. Complicado en un ambiente de polarización, porque tiene componentes emocionales y nosotros podemos hacer lo que nos toca”, remató.







