La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el hundimiento controlado del ex buque ARM “Onjuku” en Tamaulipas. La estructura funcionará como arrecife artificial para proteger ecosistemas y fomentar la reproducción de especies.
La mañana de este miércoles 13 de mayo, en la conferencia matutina de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se presentó el hundimiento del ex buque ARM “Onjuku”, el cual, según se dijo, contribuirá a fortalecer el sistema de arrecifes artificiales de Tamaulipas.
En un video se explicó que, como parte de los esfuerzos nacionales por proteger los ecosistemas marinos del país, que albergan a más de mil especies de flora y fauna marina, se han impulsado cuatro sistemas arrecifales artificiales destinados a crear nuevos hábitats, refugios y zonas de reproducción para la vida marina.
Dicho programa arrancó desde 2024 con el hundimiento controlado del ex buque “Huracán”, primer paso para recuperar áreas marinas y favorecer la reproducción de especies como el huachinango o pargo rojo.
El ex buque ARM “Onjuku” fue construido en Japón en 1977 y fue donado a México en 1978 en un gesto que “fortaleció la cooperación bilateral y la cooperación marítima entre ambas naciones”; posteriormente, permaneció en el servicio activo de la Armada de México desde 1980 hasta 2022, dedicado a tareas de exploración y estudio de los mares mexicanos.
Antes de hundir el ex buque “Onjuku” en el mar de Tamaulipas, fue despojado de su equipo y sometido a un proceso de descontaminación supervisado por autoridades ambientales, para garantizar que no representara un riesgo para el ecosistema marino.
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El hundimiento se llevó a cabo de manera controlada, mediante cuatro vías de agua distribuidas a lo largo de las bandas de vapor y estribor, generadas por cargas de corte lineal, que serán activadas de forma simultánea mediante un dispositivo remoto por radiofrecuencia, permitiendo que el casco descienda hacia su nuevo destino.
Una vez en el agua, la estructura del ex buque “Onjuku” dará origen a un nuevo ecosistema, transformando su esqueleto en un refugio para distintas especies marinas.
Actualmente existen cuatro sistemas arrecifales artificiales en México: uno en Sonora, otro en Colima, Michoacán y Tamaulipas.







