Tras una audiencia de más de 15 horas, Roxana Ramírez Ibarra (Se presume inocente, mientras no se declare su responsabilidad por la autoridad judicial. Art.13, CNPP) fue vinculada a proceso por el delito de homicidio por comisión por omisión con dolo eventual, por la muerte de su hijo Vicente Meza Ramírez, de tres años de edad, luego de que fuera olvidado dentro de un vehículo por más de 12 horas en Mexicali.
Los hechos se registraron el pasado 2 de mayo en el fraccionamiento La Rioja, cuando el pequeño Vicente permaneció más de 12 horas en su silla de seguridad. El Servicio Médico Forense informó que la causa del fallecimiento del menor fue un golpe de calor; además, presentaba diversas quemaduras en su cuerpo.
Fue el pasado 5 de mayo, en la Sala 6 del Centro de Justicia ubicado sobre Río Nuevo, donde se llevó a cabo la audiencia de formulación de imputación por el caso de “Vicentito”.
En dicha audiencia se dio a conocer que Roxana llegó a su domicilio después de una reunión familiar, bajó de su vehículo para ingresar a su vivienda, prendió el boiler para meterse a bañar, ingirió una botella de vino y utilizó su teléfono celular hasta las cinco de la mañana, para posteriormente dormirse.
Fue hasta la mañana siguiente, alrededor de las 12 del día, cuando la madre del menor se percató de que no estaba en su cuarto, encontrándolo ya sin vida dentro de la unidad.
Por estos hechos, el juez de control Rogelio Martínez la imputó por el delito de homicidio por comisión por omisión con dolo eventual.
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Ante esto, la fiscal general del Estado, Ma. Elena Andrade Ramírez, dio a conocer que la condena podría ser de alrededor de 15 años; no obstante, el delito podría reclasificarse para que la sentencia fuera mayor.
El sábado 9 de mayo se celebró la audiencia de vinculación a proceso, misma que duró más de 15 horas, en la que la defensa de Roxana buscaba que el delito fuera reclasificado como culposo, eliminando el dolo eventual.

Entre los argumentos se presentó que la madre del menor podría vivir en un entorno que generó el síndrome del niño olvidado, algo común entre padres y madres de familia que viven en contextos de depresión, violencia familiar, entre otros factores.
Aunado a esto, la defensa señaló que el caso tendría que juzgarse con perspectiva de género, derivado de que vivía en un contexto de violencia con su expareja, el padre de Vicente, quien cuenta con una carpeta de investigación activa por el delito de violencia familiar.
A pesar de los argumentos de los abogados de Roxana, el juez de control determinó que la Fiscalía General del Estado de Baja California (FGBC) aportó elementos suficientes para sostener la acusación original. La imputada permanecerá en prisión preventiva en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mexicali, dada la gravedad de los cargos. La causa penal fue registrada bajo el número 03956/2026 y se abrió una etapa de investigación complementaria de cuatro meses, al término de la cual se celebrará una audiencia intermedia antes del juicio.
Cabe destacar mientras se llevada a cabo la audiencia de vinculación, Juan Carlos Meza Beltrán convocó a una movilización ciudadana frente a la sede judicial en la que participaron alrededor de 50 personas. Los manifestantes colocaron veladoras y lonas con fotografías del menor. “Sin justicia no hay paz. Somos tu voz, Vicentito”.
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