Erick Valencia Salazar, alias “El 85”, uno de los fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se declaró culpable el 7 de abril de 2026 ante la corte federal de Washington por el cargo de conspiración para importar y distribuir cocaína hacia el territorio de Estados Unidos. La audiencia fue presidida por el juez James E. Boasberg, quien encabeza el proceso desde la vinculación a proceso del narcotraficante jalisciense.
Con este acuerdo, Valencia Salazar evitó ir a juicio y siguió el camino que otros líderes del crimen organizado mexicano habían tomado previamente ante tribunales estadounidenses, entre ellos Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, y Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”. Según la minuta de la audiencia, el juez Boasberg aceptó formalmente la declaratoria y “El 85” quedó declarado culpable. La sentencia quedó programada para el 31 de julio de 2026, a las 11:00 horas, tiempo local, fecha en que se conocerán los términos definitivos del fallo, incluyendo los cálculos de la pena aplicable y las eventuales condiciones de cooperación que el acusado haya aceptado firmar.
Valencia Salazar enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua. La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) había ofrecido durante años una recompensa de cinco millones de dólares por información que condujera a su captura, al considerarlo responsable del tráfico de cocaína hacia EE.UU. en el periodo comprendido entre 2003 y 2018.
El acuerdo podría incluir una cláusula de colaboración con la Fiscalía General de EE.UU. a cambio de beneficios penales, como una pena menor a la máxima prevista. De convertirse en testigo colaborador, Valencia Salazar podría obtener condiciones adicionales de reducción de condena, patrón que la justicia estadounidense ha aplicado en casos recientes de alto perfil vinculados al narcotráfico mexicano.
A. Tysen Duva, fiscal general adjunto a cargo de la división criminal del Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ), afirmó mediante un comunicado que el CJNG ha infligido un “daño inconmensurable” a Estados Unidos. “Valencia Salazar también fue responsable de impulsar la violencia desbordada en México, a costa de vidas humanas y de la seguridad de las comunidades, lo que ayudó a desestabilizar la región y permitió que el crimen prosperara”, señaló Duva.
Valencia Salazar, originario de Guadalajara, Jalisco, inició su carrera criminal alrededor de 2003 como integrante del Cártel del Milenio, organización liderada por Óscar Orlando Nava Valencia, alias “El Lobo”, y en la que también operaba Ignacio Coronel Villarreal, alias “Nacho Coronel”. A finales de la década de los 2000, tras la muerte de Coronel Villarreal, participó en la fundación del CJNG junto con Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, y otros líderes. A Valencia Salazar se le atribuye también la creación del grupo armado Los Mata Zetas, que operó originalmente como brazo armado del Cártel de Sinaloa para combatir a Los Zetas.
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El Ejército Mexicano arrestó por primera vez a “El 85” el 9 de marzo de 2012 en Zapopan, Jalisco, durante un operativo en el que se le aseguraron 30 armas largas, granadas, cargadores y cartuchos. Fue liberado en 2017 por fallas en el proceso. Para entonces la ruptura con “El Mencho” era definitiva —Valencia Salazar atribuía su primera detención a una traición de su exsocio—, lo que derivó en la fundación del Cártel Nueva Plaza junto con Carlos Enrique Sánchez Martínez, alias “El Cholo”. La disputa entre ambas organizaciones desató una ola de violencia en el área metropolitana de Guadalajara que incluyó el hallazgo de casas de tortura y fosas comunes. El Ejército Mexicano recapturó a Valencia Salazar el 4 de septiembre de 2022 en el municipio de Tapalpa, Jalisco.
La entrega a las autoridades estadounidenses se concretó el 27 de febrero de 2025, cuando el Gobierno de México transfirió a 29 presuntos narcotraficantes que Washington había solicitado en extradición. Valencia Salazar fue enviado junto a figuras como Rafael Caro Quintero y los exlíderes de Los Zetas Miguel Ángel Treviño Morales, alias “El Z-40”, y Omar Treviño Morales, alias “El Z-42”. La condición impuesta por las autoridades mexicanas para todos los criminales entregados fue que no se les aplicara la pena de muerte. Desde entonces, Valencia Salazar permanece recluido en el Centro Federal de Detención de Filadelfia, Pensilvania.







