La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó el 26 de marzo de 2026 que las autoridades federales realizaron sobrevuelos sobre el Golfo de México para evaluar el alcance de la contaminación por hidrocarburos, y confirmó que durante el recorrido aéreo detectaron tanto el derrame original como manchas adicionales cuyo origen investigan.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum Pardo señaló que la Secretaría de Marina (Semar), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Energía (Sener) trabajan de forma conjunta como grupo interdisciplinario para la contención del derrame. “Ayer se hizo un sobrevuelo para que se viera en qué circunstancia está el Golfo. Hubo un derrame original de un barco que aquí mencionamos, sin embargo, hay otras manchas en el Golfo, que están identificando de dónde vienen estas manchas, y están haciendo esta investigación”, declaró la mandataria nacional.
La titular del Poder Ejecutivo Federal reiteró que las dependencias federales y el Gobierno de Veracruz trabajan en la limpieza de las playas y que ya existe una hipótesis sobre el origen del derrame, aunque esta no ha sido confirmada. “Ya hay una hipótesis, pero tienen que confirmarla, y por otro lado hay algunas otras manchas que identificaron y están viendo cuál es la fuente y se está conteniendo la posible contaminación de esta zona”, afirmó Sheinbaum Pardo.
Según información difundida por organizaciones ambientales, el incidente tuvo su origen en una embarcación que permaneció en una zona cercana a la plataforma Abkatún, frente a las costas de Campeche, entre el 6 y el 10 de febrero de 2026. Conexiones Climáticas, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y CartoCrítica, entre otras decenas de organizaciones, indicaron que la mancha de aceite o crudo, inicialmente pequeña, se intensificó a partir del 11 de febrero del mismo mes y año; para el 13 del mismo mes, el vertido era claramente visible y al menos cinco embarcaciones realizaban labores de contención. “El 14 de febrero, la mancha alcanzaba aproximadamente 50 kilómetros cuadrados, equivalente a más de mil veces la plancha del Zócalo de la Ciudad de México”, señalaron en un comunicado. Rastreos satelitales realizados por el diario Reforma también detectaron la presencia de un buque no identificado en la zona, entre otras razones porque registraba su transpondedor apagado, y el Gobierno Federal no ha identificado a la embarcación presuntamente responsable del primer derrame.
El derrame continuó activo al menos hasta el 17 de febrero de 2026. Las corrientes marinas y las condiciones meteorológicas favorecieron la llegada gradual y sostenida del hidrocarburo a las costas de Tabasco y Veracruz, con una expansión posterior hacia Tamaulipas. Las organizaciones denunciaron que el manejo del incidente ignoró los lineamientos del Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas Potencialmente Peligrosas en las Zonas Marinas Mexicanas (PNC), vigente desde 2023, que obliga a notificar el incidente de forma inmediata y a informar públicamente a la población. “Que se observaran embarcaciones de contención desde el 13 de febrero confirma que las autoridades tenían conocimiento temprano; sin embargo, ninguna alerta pública fue emitida, impidiendo a las comunidades costeras tomar medidas preventivas”, apuntaron.
Los colectivos también exigieron que la Semarnat y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) hagan públicos el Análisis de Beneficio Ambiental Neto (ABAN) y los Mapas de Sensibilidad establecidos en el PNC, e instaron a aplicar el principio de “el que contamina paga”. “A más de un mes del incidente, la autoridad no ha identificado públicamente a la empresa responsable ni ha informado sobre el proceso de compensación por los daños causados al ambiente y a las comunidades afectadas. Los responsables están sujetos a deslindes administrativos, civiles y penales conforme a la legislación nacional”, remarcaron.
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En un comunicado del 25 de marzo de 2026, Pemex informó que se recolectaron alrededor de 128 toneladas de residuos impregnados de crudo a lo largo de más de 165 kilómetros de litoral, en las inmediaciones de los puertos de Alvarado, Coatzacoalcos, Tuxpan y Veracruz, en el estado de Veracruz, así como en Dos Bocas, Tabasco. La empresa señaló que, a través de su área de Responsabilidad Social, mantiene comunicación directa con cooperativas y pescadores afectados, y destinó más de 35 millones de pesos en esquemas de apoyo para mitigar las afectaciones económicas derivadas de la contingencia.
El grupo interdisciplinario integrado por Semar, Semarnat, Sener, ASEA, Pemex, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y autoridades estatales y locales indicó que mantiene una investigación técnica y científica para determinar el origen del hidrocarburo, mediante imágenes satelitales, monitoreo de embarcaciones con apoyo de drones y sobrevuelos de la Armada de México. En ese marco, Pemex descartó la autenticidad de una imagen difundida por una organización no gubernamental, al precisar que dicha representación gráfica fue superpuesta sobre un mapa base y no corresponde a imágenes satelitales reales.







