Un año más de catarsis para miles de mexicanas (dicen que en CDMX fueron 120,000) y a eso hay que sumar todas las ciudades de la República que también desfogaron su furia, decepción y mucho dolor, especialmente a quienes han perdido a sus seres queridos desde hace años y siguen buscando por lo menos sus restos para darles una digna sepultura.
El dolor de quienes han sufrido pérdidas se entiende y, por supuesto, lo deseable es que las autoridades agotaran, no la lengua, sino el interés, esfuerzo, actitud y todo lo necesario para dar una digna respuesta a quienes sufren tanto. A todas esas personas que abandonan sus actividades y familias para enfrascarse en una búsqueda peligrosa los gobiernos no les ofrecen una respuesta solidaria.
El pasado día 9 por necesidad recorrimos varias cuadras de la Avenida de los Héroes, que, aunado a lo que nos trajeron las diversas televisoras, nos llenó de tristeza, decepción y coraje. No es posible que una fecha tan importante como lo es el Día Internacional de la Mujer sea aprovechada por féminas desadaptadas, agresivas y desconsideradas.
El equipamiento urbano (que es público y se construye con nuestros impuestos) una vez más fue muy mal tratado y en su rehabilitación se deberá invertir mucho dinero. Hay que decirlo y reconocer que la mayoría de quienes participaron en esas manifestaciones a lo largo y ancho de la República lo hicieron con respeto, consideración y mucha exigencia a la sociedad y a las autoridades. Y nuevamente un grupúsculo realiza la salvajada porque no hay castigo “para no agredir” sin las bobaliconas autoridades.
Desde 1975 en que colaboramos con XILONEN el periódico de NNUU que proyectó las actividades que se realizaron con motivo del Año Internacional de la Mujer en CDMX tuvimos la oportunidad de participar en infinidad de protestas como integrante del Movimiento Nacional de Mujeres que presidieron Esperanza Brito de Martí y Anilú Elías Paullada.
Motivos fueron infinitos: cosificación de la mujer en Concurso Señorita Universo, pretexto de honrar a las madres alentando gastos innecesarios, el abuso sexual a mujeres y niños. Fueron años de salir a la calle para exigir respeto. Ahora son otros problemas, dolorosos sí, pero igual descuidados por las autoridades. Nunca hubo agresiones. Y ahí andaba con su grupo Martha Lamas, brava como pocas.
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Nota 1. Todavía estuviera en el cubículo de Palacio Municipal el Grupo Apoyo a víctimas de agresiones sexuales, pero los de Morena lo sacaron.
Nota 2. Lástima porque un psiquiatra y una psicóloga (auspiciados por la Lic. Elsa Arnaiz) atendían gratuitamente a las víctimas.
Nota 3. Ya no pudimos visitar las escuelas para informar sobre esa institución de ayuda.
Luz Elena Picos es directora de Red Social de Tijuana.
Correo electrónico: [email protected] www.lagacetaredsocial.com







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