Ocho integrantes del ejército de Estados Unidos ingresaron de manera irregular a territorio mexicano en la ciudad de Nogales, Sonora, el 25 de marzo de 2026, para realizar trabajos de reforzamiento en el cerco internacional fronterizo.
Los militares estadounidenses se dedicaron a fortalecer con alambre de púas la puerta de acceso del tren ubicada en la franja fronteriza, actividad en la que permanecieron trabajando aproximadamente una hora dentro de suelo mexicano.
Según testigos presenciales, oficiales de la Guardia Nacional (GN) mexicana se acercaron a los militares y sostuvieron una discusión con ellos al exigirles que se retiraran a su país. Lejos de acatar la petición, el personal castrense de la Unión Americana llamó a otros efectivos portando armas de alto poder y permaneció dentro del territorio nacional.
Un ciudadano mexicano también se acercó a increpar a los militares estadounidenses para pedirles que se retiraran, señalando que su presencia constituía una invasión a territorio mexicano. Los militares lo ignoraron.
Durante el incidente, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) estuvo presente en el lugar, algunos de ellos vestidos de civil, y se limitaron a observar y tomar fotografías de lo que ocurría.
El incidente concluyó aproximadamente a las 13:30 horas del mismo día, cuando los militares estadounidenses terminaron los trabajos y se retiraron tranquilamente hacia su país sin que se reportaran consecuencias adicionales.







