El conflicto en Medio Oriente, tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, generará en el corto plazo aumento en el precio del petróleo y la apreciación del dólar respecto al peso mexicano, lo que representaría un riesgo para la inflación, señaló el economista Jorge Fonseca.
Si el precio del crudo supera la barrera de los 140 dólares por tonel (que fue el nivel que alcanzó tras los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos) o el conflicto actual en Irán rebasa las ocho semanas se encarecerían las gasolinas en México.
Respecto a la declaración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo relativa a que el gobierno mexicano utilizaría el estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para que el precio de la gasolina no aumentara para la ciudadanía, Jorge Fonseca consideró que el gobierno federal no contaría con espacio fiscal para amortiguar el encarecimiento de las gasolinas si el precio del crudo se dispara a nivel internacional.
En cambio, si el precio del petróleo se mantiene por debajo de los 140 podría significar un “salvavidas” para las finanzas públicas del gobierno mexicano, ya que representaría ingresos extraordinarios. En este panorama también podrían verse beneficiados las entidades federativas, quienes podrían recibir más recursos al ser recaudación participable los ingresos petroleros.
Previo al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 26 de febrero, la mezcla mexicana cotizó en 63.46 dólares, apenas 8.56 dólares por encima del precio promedio (54.9 dólares) establecido en la Ley de Ingresos de la Federación 2026.
Al cierre de edición, 4 de marzo de 2026, los precios del petróleo cerraron estables. El petróleo Intermedio de Texas (WIT) se ubicó en 74.66 dólares; el Brent en 81.37 dólares, y la mezcla mexicana en 70.88 dólares.
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Ello, luego de que el martes pasado el WIT tuvo una significativa alza de 7.36%; el Brent de 4.71%. Y la mezcla mexicana subió 5.5%; su mayor nivel desde el 20 de junio de 2020, ante el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del crudo global.
La mayor parte del crudo que pasa por el Estrecho de Ormuz va a China (38%), seguido de India (15%), Corea del Sur (12%), Japón (11%), otras regiones de Asia (14%) y otras regiones del mundo (11%)
Por otro lado, Jorge Fonseca advirtió que el conflicto en Medio Oriente también estaría causando “cierto temor en los mercados” que podrían llevar a los inversionistas financieros a llevar su dinero a Estados Unidos y refugiarse en el dólar, a pesar de que la tasa de interés está baja en ese país. Esto provocaría que el dólar aumentara respecto al peso, en el tiempo que dure el conflicto.
Si el conflicto se extiende más allá de las ocho semanas, el dólar podría superar los 20 pesos, y eso presionaría al alza a la inflación en México, aunque aliviaría al sector exportador. La prolongación del conflicto también podría generar distorsiones a las cadenas de suministro, que también afectarían el precio de las mercancías.
El conflicto en Medio Oriente también podría afectar negativamente el crecimiento económico de México, alertó el economista en entrevista con NEGOCIOZ
“Lo que está ocurriendo ahorita no empezó con el conflicto que se está originando en Irán”, sino que es una continuación del cambio de visión del comercio internacional por parte de Estados Unidos y la disputa que tiene con China, en un conflicto donde no están confrontándose directamente, dijo Jorge Fonseca.
En ese sentido, consideró que el primer golpe que se le dio indirectamente a China fue cortarle uno de sus tres principales suministros de petróleo, con la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
“Los otros dos son Rusia e Irán, y curiosamente ahora el conflicto está en Irán”, dijo el especialista; no obstante, estimó “poco probable” que el conflicto en Irán se alargue por meses.
“En este conflicto comercial entre Estados Unidos y China, uno de los grandes perdedores ha sido México, cuando debió haber sido el gran ganador”, porque México tuvo la oportunidad de convertirse en el sustituto hasta cierto punto de la manufactura que se fue a China y se trasladó con el nearshoring.





