Alex (Will Arnett) tiene dos batallas que enfrentar, la edad madura y un divorcio inminente. Mientras, Tess (Laura Dern) ve hacia adelante, después de reflexionar todo lo que sacrificó para sacar a su familia adelante.
Bajo la dirección de Bradley Cooper, quien también participa aquí como actor en un rol secundario, explora el valor curativo de la risa haciendo de un melodrama una comedia y vaya que eso tiene su chiste.
Perfectamente bien actuada, sí, a veces con una narrativa tediosa, porque en la vida de los personajes no parece ocurrir nada más, la cinta luego irrumpe en una situación con un fino sarcasmo que mantiene la atención.
Así son las cosas en este matrimonio de 20 años al borde de la ruptura, con altibajos que se sobreviven con la comedia standup que Alex decide emprender en secreto hasta que Tess lo descubre cuando coincide en el bar donde él hace su función. Ya se imaginarán lo que sigue, aunque cuando se trata de un dilema de parejas definitivamente nada está escrito. Hay que verla. ****
Punto final.- A ver cómo le va a la serie de “Harry Potter”. Por lo pronto hay que ver de nuevo la saga cinematográfica completita.







