21.8 C
Tijuana
viernes, febrero 27, 2026
Publicidad

Scream 7: entre la nostalgia y la inteligencia artificial

La nostalgia es el arma principal de “Scream 7”, que vuelve a poner en el centro a Sidney Prescott y a Gale Weathers, pero lo hace sin arriesgar demasiado.

La saga entiende que su público creció con ellas, aunque esta vez prefiere refugiarse en el recuerdo antes que reinventar el miedo.

Publicidad

Anuncio

Con la novedosa incorporación de la inteligencia artificial como parte central del conflicto.
Lejos de sentirse forzado, el recurso aborda temores contemporáneos y actualiza el universo del slasher hacia una amenaza más acorde con el presente digital.

Aunque la idea no es inédita en Hollywood, dentro de esta historia logra generar sospecha e incertidumbre, especialmente en torno a la posibilidad de que Stu Macher, Ghostface siga vivo.

Publicidad

Anuncio

Narrativamente, la película funciona con eficacia, pues mantiene el ritmo y siembra dudas.
No obstante, el desenlace opta por una resolución segura que reduce el impacto que pudo haber tenido el potencial para un cierre más arriesgado, pero la historia prefirió no romper del todo con su propia fórmula.

En cuanto a las actuaciones, el elenco joven resulta irregular. El personaje de Tatum, interpretado por Isabella May, carece de fuerza emocional de momentos, particularmente ante la muerte de sus amigos (McKenna Grace, Asa Germann y Celeste O’Connor) lo que resta peso dramático a las pérdidas y se ven como insignificantes. Tampoco termina de consolidarse la química con su pareja en pantalla (Sam Rechner), quien se perfila como uno de los posibles Ghostface.

Publicidad

La interacción entre la generación original y los nuevos personajes se percibe forzada, como si coexistieran en historias separadas más que en una trama verdaderamente integrada.

Los jumpscares, sello característico de la saga, siguen presentes. Para quienes conocen bien la estructura del slasher pueden resultar predecibles, pero continúan siendo efectivos sin caer del todo en la repetición.

El filme también apuesta por un nivel de gore explícito, con escenas que obligan a apartar la mirada, lo cual demuestra una buena fotografía, apoyada en encuadres cerrados y una iluminación contrastada, que potencia esa sensación de crudeza.

El guion, sin embargo, incurre en reiteraciones, particularmente en la construcción de los personajes jóvenes, cuyos diálogos recurren en exceso a la grosería como rasgo constante. Más que un problema actoral, parece una limitación del guion.

A pesar de repetir la misma historia una y otra vez, esta entrega no contó con un cierre de franquicia, sino con un cierre de historia que se estaba contando a lo largo de la hora y 54 minutos. No tiene monólogos reflexivos, pero sí escenas donde la familia principal tiene un final feliz que se ve respaldado por el poder del guion.

En conjunto, se trata de una entrega funcional que entiende las reglas del género, pero que evita arriesgarse. Vive de su legado, actualiza sus miedos y mantiene el entretenimiento, aunque sin la frescura o contundencia que podría haber marcado un verdadero punto de quiebre en la saga.

 

- Publicidad -spot_img

Autor(a)

- Publicidad -

Puede interesarte

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

-Publicidad -

- Notas recientes -

Destacadas

-Publicidad -
-Publicidad -spot_img