El diputado federal del PVEM Julio Scherer Pareyón calificó de “respetable” la decisión de la presidente de la república, Claudia Sheinbaum Pardo, de no leer el libro Ni venganza ni perdón, en el que se cuestiona el papel que jugaron figuras clave del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
“Como opinión personal sobre su comentario, pues es muy respetable. Yo creo que todos somos libres de decidir si queremos leer un libro o ver una película”, manifestó el legislador del Partido Verde Ecologista de México en una atención a medios concedida en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
“No lo he leído ni lo voy a leer, porque la crítica y la autocrítica siempre son importantes, siempre, pero nosotros somos parte de un movimiento de transformación”, expuso la mandataria en su conferencia de ayer lunes, 16 de febrero.
La sucesora de López Obrador, quien ganó la presidencia como candidata de Morena, dijo ser de la opinión de que el libro escrito por el padre del diputado verde-ecologista, Julio Scherer Ibarra, acaso sólo tenga impacto “en X y en el círculo rojo”.
Scherer Pareyón sostuvo que su familia “ha construido su historia nunca desde el silencio incómodo sino siempre hablando las cosas de frente, hablando con la verdad”.
Agregó que el libro escrito por su progenitor en coautoría con Jorge Fernández Menéndez “es un testimonio, una memoria que se hace de 30 años de relación” de su padre y Andrés Manuel López Obrador, en cuya administración, Scherer Ibarra ocupó el cargo de consejero jurídico del Ejecutivo federal.
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En “Ni venganza ni perdón. Una amistad al filo del poder” (Planeta, 2026), Scherer Ibarra, hijo del fundador de la revista Proceso, Julio Scherer García, señala que Jesús Ramírez Cuéllar, quien se desempeñó como vocero del gobierno de la república durante la administración de AMLO y en el sexenio de Sheinbaum funge como coordinador de asesores, utilizó la estrategia legal contra la importación de maíz transgénico para beneficio personal, así como para ubicar a amistades y demás allegados “en áreas específicas del gobierno”.
Igualmente lo acusa de liderar organizaciones afines a la demanda las cuales habrían resultado favorecidas con financiamiento de procedencia extranjera.
Además, acusó al entonces subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell de controlar los vínculos entre la Secretaría de Salud y las otras dependencias y adueñarse de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
“Nosotros no esperábamos ninguna reacción de parte de ellos ni pudor de que tengan que renunciar, no es la intención. Es exponer, es señalar a los personajes y los hechos que ocurrieron, pero es responsabilidad de cada uno de ellos, es a conciencia y es su propia moral”, concluyó Scherer Pareyón.






