Las universidades públicas en México viven en precariedad e imposibilitadas para crecer, debido a la reducción en términos reales del presupuesto federal y el incumplimiento de gobiernos estatales para entregar aportaciones a las instituciones académicas.
El gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo no ha explicado por qué el presupuesto de las universidades públicas estatales (1.78%) y de las nacionales (3.0%) aumentó en menor medida que la inflación este 2026, salvo el de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, que tuvo un incremento presupuestal de 3.5%.
Al 3 de febrero pasado, la mayoría de las universidades autónomas estatales no habían recibido “un solo peso” por parte de la Federación, al no haberse formalizado los convenios entre autoridades universitarias y los gobiernos estatales, como consecuencia del atraso en el envío del documento por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Sin recursos federales, diversas casas de estudio -como las Universidades Autónomas de Sinaloa, Zacatecas y Morelos- han tenido dificultades y retrasos para pagar la nómina de trabajadores en activo y pensionados.
En medio de la insuficiencia presupuestal que enfrentan las universidades están llevándose a cabo negociaciones salariales con los sindicatos, que ya derivaron en dos huelgas. La primera estalló el 1 de febrero en la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), y un día después en el Colegio de México (Colmex), en Ciudad de México, al no alcanzarse acuerdos sobre el incremento salarial y en prestaciones, afectando a alrededor de 26 mil y 500 estudiantes, respectivamente.
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“INSUFICIENTE” PRESUPUESTO: ANUIES
“Este año pedimos 5% de incremento, pero lo que se otorgó fue 3% para las universidades federales y 1.78% para las universidades estatales”. El presupuesto otorgado está por debajo de la inflación (estimada de 3.5%) y el deflactor del PIB de 4.8% proyectado, por lo que es “insuficiente” y deja en una situación “crítica” a las universidades estatales, señaló Luis Armando González Placencia, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
Eso implica que las administraciones de las universidades estatales prioricen las funciones sustantivas de investigación y divulgación, para que no se afecten, pero no pueden construir nueva infraestructura, no pueden modernizar los equipos con los que cuentan, y se dificulta el incremento de la matrícula, porque no hay espacios o profesores suficientes para atender una matrícula mayor.
Después de que la ANUIES publicó un desplegado alertando sobre el “complejo panorama financiero” que enfrentan las universidades, se han tenido reuniones con la Subsecretaría de Educación Superior. Sin embargo, no hay claridad de la cantidad de recursos extraordinarios que podrían obtener. “Eso dependerá de las negociaciones que podamos hacer a lo largo del año” y de la disponibilidad presupuestal que tenga la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, reconoció González Placencia.
Ante el riesgo de no poder pagar sueldos y aguinaldos del personal administrativo y docente, porque los incrementos presupuestales de los últimos años tampoco han contemplado la política salarial, obligando a las instituciones de educación superior a solicitar recurso extraordinario, González Placencia indicó que existe una propuesta de la SEP para garantizar que los incrementos salariales sean de 4% al salario y 2% en prestaciones.
“El problema es que eso se otorga hacia finales del año y las negociaciones están realizándose justo en este momento. Ahora tenemos a la Universidad Juárez de Oaxaca en huelga y también al Colmex”, apuntó.
En cuanto al déficit presupuestal acumulado desde 2018, de 50 mil 400 millones de pesos en las universidades (del cual 42 mil 600 mdp corresponden a universidades públicas estatales, de apoyo solidario e interculturales), González Placencia comentó que una parte de ese déficit se debe al incumplimiento de los poderes Ejecutivo estatales.
Los convenios contemplaban una distribución de 50% recurso federal y 50% estatal como mínimo, con la idea de que los estados que tienen universidades dentro de sus jurisdicciones vayan aportando más; sin embargo, en pocas universidades se cumple el pari passu, entonces se sigue insistiendo en que los gobiernos estatales cumplan con la parte que les corresponde. Las universidades con mayores déficits son la de Colima, San Luis Potosí y Zacatecas.
En entrevista con ZETA vía Zoom, González Placencia destacó que las universidades son los entes de la administración pública que más reformas han hecho para resolver los problemas relacionados con las pensiones de sus trabajadores, no obstante, hay universidades, como la de Sinaloa, Zacatecas, Morelos, Nayarit y Oaxaca, que están en riesgo de “quiebra técnica” por no haber hecho aún cambios a sus sistemas pensionarios.
“Entre las cosas que hemos solicitado, está la ampliación de un fondo que existe desde hace varios años precisamente para apoyar estas reformas”. Este año se solicitaron mil millones de pesos, pero el Gobierno Federal sólo otorgó 10.2 millones, precisó.
UNIVERSIDAD ROSARIO CASTELLANOS IMPACTA EN PRESUPUESTO
El Gobierno Federal ha argumentado que en 2026 habrá una “inversión histórica” en educación, de 1.1 billones de pesos, pero la mayor parte corresponde a becas.
Al respecto, González Placencia, dijo que si bien las becas benefician directamente a los estudiantes, “no impactan en la infraestructura, en la necesidad que se tiene de modernizar los equipos de las universidades, en el tema del salario a los profesores, de la posibilidad de incrementar la plantilla docente, la capacitación”.
Con la creación de planteles de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC) en diversos estados, como en Baja California, se ha afectado el presupuesto de las universidades autónomas, porque el presupuesto se distribuye por estado, de acuerdo con el número de instituciones de educación superior que hay.
“En la medida en la que se incrementan las instituciones de educación superior disminuye el presupuesto que se asigna a cada una de ellas. Entonces, sí hay una relación importante que implica una afectación al presupuesto de las universidades públicas autónomas”, añadió González Placencia.
En ese sentido, recordó que la propuesta de la ANUIES es fortalecer a las universidades ya existentes. Pese a ello, la política gubernamental ha sido incrementar y diversificar la oferta de universidades que tienen características distintas.

La Universidad Nacional Rosario Castellanos se convirtió en una esperanza de poder incrementar la matrícula efectivamente, dado el modelo híbrido que tiene, mencionó González Placencia, quien consideró que el resultado de esa estrategia se verá hasta dentro de algunos años.
“Pero lo que es importante es que obviamente el presupuesto que podría servir para fortalecer a las universidades públicas estatales se distribuye (…) entre un número mayor de instituciones de educación superior”, reiteró.
Según información oficial, la UNRC tiene un presupuesto proyectado de mil 318 millones de pesos en 2026, con un incremento anual del 3.5% Con ese monto, su matrícula aumentará en 20 mil estudiantes, para alcanzar 100 mil.
Creada en Ciudad de México y elevada a rango nacional a finales de 2024, la universidad cuenta con 13 planteles (11 de ellos en la Capital del país, uno en Comitán, Chiapas, y otro en Tijuana, Baja California). Ofrece 19 carreras de licenciatura.
El 30 de enero pasado, durante la inauguración del plantel Tijuana, ubicado sobre el bulevar 2000, en la Zona Este de esta ciudad fronteriza, Sheinbaum Pardo reconoció que las instalaciones estaban incompletas, aun cuando la universidad lleva operando cuatro meses.
La mandataria justificó que los trabajos por ejecutar eran mínimos y, anunció la creación de otro plantel en Mexicali. En Tijuana, la UNRC atiende a dos mil 594 estudiantes en 14 programas de licenciatura, según información oficial.
UABC, CON DÉFICIT DE 90 MDP
El rector de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Luis Enrique Palafox Maestre, aseguró que este año la Máxima Casa de Estudios del Estado tendrá un déficit de 90 millones de pesos por parte de la Federación.
La explicación sobre el incremento de 1.78% para las universidades estatales es “muy simple y carente de fondo”, en el sentido de que es el proyecto presupuestal que se aprobó en la Cámara de Diputados.
“No hay una explicación de fondo del por qué nada más el 1.78% y no el 3 o el 3.5%, que fue el índice inflacionario; entonces realmente hay una reducción en términos reales para todas las universidades públicas estatales”, aseveró Palafox Maestre.
En entrevista con ZETA, el rector de la UABC dijo que no hay un riesgo de incumplimiento de pagos de nómina, por el déficit de recursos federales. “Darle la certeza a las y los ocho mil trabajadores universitarios que no está en riesgo el pago de la nómina, siempre y cuando los recursos públicos que ya fueron comprometidos lleguen de manera puntual por parte de la Federación y del estado”.
Lo que está comprometiéndose “es la capacidad de dar mantenimiento a la infraestructura existente, de construir nuevas obras que nos den la oportunidad de dar un mejor servicio a nuestra comunidad estudiantil”, dijo.
Para lograr obtener los 90 millones de pesos faltantes de recurso federal, la UABC implantará unidades productivas en aras de aumentar sus recursos propios.

Echará mano de “empresas universitarias que comercialicen productos y servicios como la totoaba; productos cárnicos en el Instituto de Ciencias Agrícolas; vino en la Facultad de Enología y Gastronomía; servicios de asesoría industrial en las facultades de ingeniería; programas de educación continua y actualización en prácticamente 46 unidades académicas”, apuntó.
Asimismo, el rector de la UABC observó una oportunidad para concursar por recursos extraordinarios estatales, federales y globales. Estos últimos para investigación, gracias al acercamiento con universidades extranjeras.
Explicó que el Consejo Universitario aprobó un presupuesto de seis mil 347 millones de pesos para la UABC en 2026. Ese presupuesto proyectaba que se recibirían recursos federales por dos mil 231 millones, considerando una inflación de 3.5%. Sin embargo, el monto asignado fue menor: de dos mil 141 millones (por debajo de la inflación).
“Por el estado hay un compromiso de cubrir un déficit de 85 millones de pesos, es decir, los dos mil 141 millones más 85 millones de pesos”, con lo que el gobierno estatal aportaría dos mil 226 mdp con el compromiso de “no reducirnos el presupuesto como lo está haciendo la federación”.
Palafox Maestre precisó que los dos mil 365 millones que aparecen en el Presupuesto de Egresos del Estado 2026 contemplan el programa de becas “Corazón de Cimarrón”, y apoyos por 103 millones para el Hospital Universitario de Paladar Hendido y una clínica de especialidades en Tijuana. “Estos apoyos los estamos reconociendo como apoyos extraordinarios, no como parte del presupuesto ordinario de la universidad”.
La UABC ha incrementado su matrícula estudiantil en más de cuatro mil espacios desde 2023, sumando ya 72 mil espacios. “Estimamos que este año se puedan incrementar mil estudiantes más, lo cual nos colocaría en la meta que nos trazamos para la universidad en esta administración, de incrementar el 5.22%”, añadió.
AUMENTAN RECURSOS PROPIOS UTT Y POLITÉCNICA
En 2026, la Universidad Tecnológica de Tijuana tendrá un presupuesto de 237 millones 290 mil 038.78 pesos, de los cuales, 87.6 millones corresponden a recursos estatales, 83.6 millones federales y 65.9 millones a recursos propios.
Según datos proporcionados por la casa de estudios, el crecimiento presupuestal provino del aumento del 10.82% de recursos propios. En tanto, la matrícula creció 20.52% desde 2024.
La rectora de la Universidad Politécnica de Baja California, Marcela Barrera Hernández, aseguró que para este año la institución tendrá un presupuesto por 59 millones 747 mil 485 pesos (21.8 de recurso federal, 21.8 recurso estatal y 16 mdp recurso propio).
El presupuesto de 2026 representó un incremento de 2.9 millones respecto 2025. La mayor parte provino de recursos propios por el pago de constancias, cursos, certificados, títulos, exámenes extraordinarios y clases de idiomas. A decir de Barrera Hernández el aumento presupuestal anual será suficiente para pagar la nómina de 129 trabajadores y gastos operativos.





