El 18 de febrero de 2026, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, llamó a las autoridades de ambos países a redoblar los esfuerzos para desmantelar las redes de tráfico de fentanilo, tras el caso de intoxicación de siete menores de edad en el municipio de Huauchinango, en el estado de Puebla, donde una niña de 10 años dio positivo a dicha sustancia. Según la Secretaría de Salud del Estado de Puebla, los menores, de entre 2 y 11 años, resultaron afectados después de consumir tamales en un puesto ambulante de la vía pública, lo que originó su traslado al Hospital General de Huauchinango para recibir atención médica especializada.
En un mensaje difundido en redes sociales, Johnson afirmó que el caso evidencia que el fentanilo afecta por igual a las poblaciones de México y de Estados Unidos y que no distingue entre adultos y menores de edad. “Esto refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo. Nos alienta saber que se encuentran en recuperación. Nuestras oraciones están con las personas afectadas y sus familias”, señaló el diplomático, al exigir una respuesta coordinada frente al tráfico de opioides sintéticos.
Según la Secretaría de Salud del Estado de Puebla, los siete menores fueron ingresados al Hospital General de Huauchinango después de presentar síntomas de intoxicación, como vómito, deshidratación, desorientación y, en el caso más grave, convulsiones, tras comer alimentos en un puesto ambulante de la colonia El Potro. La dependencia informó que seis de los pacientes fueron estabilizados y dados de alta al mostrar una evolución favorable, mientras que una niña de 10 años permaneció hospitalizada bajo observación médica luego de que los estudios toxicológicos confirmaran la presencia de fentanilo en su organismo.
En el comunicado SS 35/2026, emitido el 17 de febrero de 2026, el Gobierno del Estado de Puebla, a través del IMSS‑Bienestar, detalló que la atención médica a los menores tuvo como finalidad salvaguardar la salud de la población y brindar tratamiento oportuno ante la intoxicación relacionada con el consumo de alimentos en la vía pública en el municipio de Huauchinango. El documento precisó que la menor de 10 años continúa internada bajo supervisión especializada, en tanto que los demás pacientes fueron dados de alta al no presentar complicaciones posteriores.
En un segundo comunicado, la Secretaría de Salud del Estado de Puebla indicó que se dio aviso de manera inmediata a las autoridades competentes para que realizaran las investigaciones correspondientes y determinaran las responsabilidades que resulten, a partir de los resultados toxicológicos que confirmaron la presencia de fentanilo en la menor. La dependencia puntualizó que la autorización, regulación y supervisión de los puestos ambulantes de venta de alimentos en la vía pública corresponde exclusivamente a los ayuntamientos, mientras que la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DPRIS) interviene solo en el caso de establecimientos fijos formalmente constituidos.
El Gobierno del Estado de Puebla, que encabeza el gobernador Alejandro Armenta Mier, reiteró en el comunicado su responsabilidad de velar por la salud de la población y de garantizar atención médica de calidad ante cualquier eventualidad, además de mantener coordinación con la Fiscalía General del Estado para el seguimiento de las indagatorias sobre el origen de la sustancia encontrada en los alimentos consumidos por los menores. Las autoridades estatales mantienen bajo resguardo el puesto ambulante y han recabado muestras de los productos para análisis periciales, con el objetivo de establecer en qué momento del proceso de preparación, distribución o comercialización se contaminó la comida.
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Johnson subrayó que la presencia de fentanilo en un caso de intoxicación infantil en Huauchinango confirma la dimensión transnacional del problema y respaldó el fortalecimiento de las medidas de control en la frontera y de las acciones conjuntas de seguridad para reducir el tráfico de esta droga sintética. El diplomático insistió en que la cooperación entre México y Estados Unidos continuará enfocada en disminuir la disponibilidad de fentanilo y en proteger a las comunidades de ambos países frente a los riesgos asociados al consumo y distribución de esta sustancia.






