La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó el 2 de febrero de 2026 que Adán Augusto López Hernández tomó por decisión propia dejar la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República, cargo que también implicaba la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). La mandataria nacional expuso que, aunque el legislador dejará de desempeñar funciones de coordinación legislativa, continuará vinculado al trabajo territorial del partido.
Durante la conferencia matutina realizada en la Cineteca Nacional Chapultepec, Sheinbaum Pardo explicó que López Hernández notificó días antes a la Secretaría de Gobernación su intención de incorporarse de lleno a las tareas de organización en territorio de Morena. Señaló que, según lo que le fue informado, el legislador y la dirigencia partidista acordaron que el relevo en la coordinación se formalizara el 1 de febrero de 2026. La presidenta de la República sostuvo que la salida de la coordinación obedeció a una determinación del propia del senador.
El 1 de febrero de 2026, en una plenaria de la bancada de Morena previa al inicio del segundo periodo ordinario de sesiones del Senado, López Hernández anunció su separación de la coordinación parlamentaria y de la presidencia de la Jucopo. En ese espacio indicó que permanecería como senador y que concentraría su actividad en la operación política y electoral del partido hacia los comicios de 2027, con énfasis en el trabajo territorial en entidades con alto padrón electoral. De esta forma, el excoordinador conservará su escaño y el fuero parlamentario, pero dejará las responsabilidades de conducción de la fracción y de la instancia de gobierno interno de la Cámara alta.
En las semanas previas a la renuncia, López Hernández enfrentó cuestionamientos públicos por el incremento cercano a 11 mil por ciento de una bolsa presupuestal de manejo discrecional bajo control de la Jucopo, que habría pasado de poco más de 8 millones de pesos en 2024 a alrededor de 894 millones de pesos en 2025, según documentos internos del Senado difundidos por diversos medios. Esa partida, inscrita en el Capítulo 4000 de “Transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas”, se utiliza para apoyos y estímulos a legisladores y grupos parlamentarios aliados. A la par, se señalaron vínculos de Hernán Bermúdez Requena, identificado como líder del grupo criminal La Barredora y exsecretario de Seguridad en Tabasco, así como observaciones por transferencias millonarias no reportadas oportunamente en la declaración patrimonial del legislador y tensiones políticas luego de que el Partido Verde lo desconoció como interlocutor en la negociación de la reforma electoral.
En la conferencia matutina del 2 de febrero de 2026, la titular del Poder Ejecutivo Federal fue consultada sobre la posibilidad de que, en una etapa posterior, se ofreciera a López Hernández una representación diplomática, como ocurrió de manera reciente con el ex fiscal general Alejandro Gertz Manero. La mandataria nacional descartó esa opción y expuso que el legislador se dedicaría al trabajo con Morena. “No, él tomó la decisión y el partido de invitar. Eso fue lo que nos informó”, indicó la presidenta de la República al precisar que el excoordinador se integraría a las labores partidistas.
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En declaraciones previas, López Hernández había descrito su salida de la coordinación como una determinación política y personal, al sostener que nadie le solicitó dejar el cargo y que su nuevo rol estaría centrado en fortalecer la unidad interna del movimiento y en la operación electoral de Morena rumbo a 2027. Detalló que su objetivo sería colaborar en la construcción de mayorías legislativas, tanto en la Cámara de Diputados como en el propio Senado, y en la búsqueda de triunfos en las gubernaturas que se disputarán en ese año.
La salida de López Hernández de la coordinación de Morena en el Senado abrió paso a un relevo interno en la bancada oficialista. Durante la misma plenaria en la que anunció su renuncia, el grupo parlamentario designó al senador Ignacio Mier Velasco como nuevo coordinador, con el encargo de conducir la agenda legislativa del partido en el periodo que inició en febrero de 2026. Paralelamente, integrantes de la oposición impulsaron la exigencia de auditorías y revisiones específicas a la bolsa presupuestal bajo manejo de la Jucopo, al argumentar que el incremento de recursos y la ausencia de información detallada respecto a su destino requerían una revisión exhaustiva por parte de los órganos de control.
Con este reacomodo, el Senado de la República enfrentará el desarrollo del segundo periodo ordinario de sesiones del segundo año legislativo con una nueva conducción en la coordinación de Morena, mientras López Hernández se concentrará en tareas partidistas de carácter territorial. En los próximos meses, la integración de su labor política en territorio con la estrategia electoral de Morena y las eventuales resoluciones respecto a la revisión del uso de los recursos discrecionales en la Cámara alta perfilarán las implicaciones de su salida de la Jucopo en el equilibrio interno del órgano legislativo.






