Residentes del municipio de Tecate denuncian que, durante las madrugadas de la segunda semana de enero del 2026 y hasta días resientes, sobre la carretera Tecate-Ensenada y el tramo Tijuana-Tecate, específicamente por la entrada a Valle de San Pedro, han observado convoyes de alrededor de cinco vehículos, algunos de ellos blindados, que transitan por los principales caminos de acceso a los poblados. A bordo de ellos han contabilizado a decenas de sujetos que portan armas largas, equipo táctico, chalecos blindados y radios de comunicación.
Esta situación, informó uno de los investigadores, se ha presentado derivada de la pugna criminal que se vive entre las zonas limítrofes de Tijuana, Tecate y Ensenada, y que protagonizan los cárteles de la droga, que se están haciendo no sólo de armamento y artículos que utilizan para su defensa, sino también de un parque vehicular amplio y de sicarios que de manera constante llegan por avión provenientes del interior de la República a la ciudad de Tijuana y son trasladados a Tecate, en donde los jefes de célula les asigna un área para vigilar, administrar o, en caso de ser necesario, luchar por su control.
Las indagaciones se fortalecieron, recalcó el investigador, el pasado viernes 23 de enero, cuando fueron detenidos en un operativo en el municipio de Tecate, siete sujetos que se autoidentificaron como parte de la estructura del Cártel de Sinaloa (CDS), al servicio del brazo armado denominado la Mayiza, quienes recientemente han iniciado una guerra sin tregua contra excabecillas de su propia estructura criminal, pero que se escindieron y pretenden también dominar delincuencialmente el llamado Pueblo Mágico, después de cinco años de haber trabajado bajo las órdenes del Cártel de Sinaloa, agregó el investigador.
De acuerdo a algunos detenidos, aquellos que renegaron al Cártel de Sinaloa hoy se identifican como pertenecientes al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y son lidereados por Salomón Barragán, el Salo, Oscar López, alias el Chicho, y José Ángel Flores, el Siete.
Fue en Rancho Cuchumá, cerca del Rancho La Paloma, cuando durante un recorrido de rutina agentes de la Fuerza Estatal de Investigación fueron atacados a balazos por parte de sujetos desconocidos, que se ocultaban entre las faltas del cerro.
El ataque fue dado a conocer en el Centro de Mando o C5, y en cuestión de minutos se desplegó en la zona un operativo en el que participaron la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), policías municipales, Guardia Nacional, Sedena, agentes estatales de investigación (AEI) y, por primera vez, agentes de la Secretaría de Seguridad federal, también conocidos como “los Harfuch”, en alusión al secretario de Seguridad del Gobierno de la República, Omar García Harfuch.
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En el operativo capturaron uno a uno de los atacantes; al momento de su detención, los sujetos estaban en posesión de varias armas de fuego y un vehículo con reporte de robo.
Fueron identificados como Jhony Bladimir Orozco Avila, de 21 años, originario de Culiacán, Sinaloa, quien dijo dedicarse al servicios de taxi por aplicación; Jesús Ernesto López Mazo, el Cholo, de 32 años, de Mocorito, Sinaloa, con dirección en Cerro Colorado en el municipio de Tijuana; Luis Alfredo Carrillo Cano, de 20, de Hidalgo del Parral, Chihuahua; Brian Hernández García, 22 años, de Tecate; Mario Alexis Reyes, de 21 años, originario de Tijuana pero con domicilio en Tecate; y Hermilo Sánchez Trejo, de 45, originario de Querétaro, quien se identificó como quien se encargaba de “cruzar” de manera ilegal a personas sin documentos y hacia Estados Unidos en los municipios de Tecate, Tijuana, Mexicali y en algunas ocasiones por Sonora.
Entre los detenidos está también un menor de edad de 17, originario de Santiago, Nayarit.
Algunos de ellos habrían llegado a Baja California recientemente con ofertas de trabajo.
En cuanto a las armas aseguradas, los sujetos estaban en posesión de nueve armas de fuego largas y dos cortas:
* Una Smith and Wesson calibre 5.56, serie SV47612, con un cargador de plástico color negro con 30 cartuchos útiles.
* Un arma larga calibre 7.62x 45 de color negro con madera color café, conocidas como “cuerno de chivo”, y cuatro cargadores abastecidos (dos de plástico, dos de metal).
* Un arma corta marca Taurus calibre nueve milímetros de color negro con empuñadura de madera, y un cargador abastecido.
* Un arma corta marca HK calibre nueve milímetros con un cargador vacío.
* Un arma larga marca Omni híbrido calibre 5.56 con un cargador abastecido.
* Un arma larga de metal color negro calibre 5.56 cargador color café.
* Un arma larga marca Rock Rivers calibre 5.56 un cargador color negro abastecido.
* Un arma larga marca Anderson de metal color negro calibre 5.56 con 1 cargador abastecido.
* Un arma larga calibre 5.56 de metal color negro sin marca con un cargador abastecido.
* Un arma larga color negro con cromo calibre 5.56, con un cargador abastecido con 19 cartuchos.
* Un arma larga color negro, de la marca ANDERSON MANUFACTURING, HBBRON.KY AM 15 multi calibre N. 21030212, con un cargador abastecido con 24 cartuchos.
Sobre el vehículo asegurado, este se trataba de un KIA Sportage color blanco modelo 2011, con placas 3RMG289, número de serie 5XYKT3A14BG143328, el cual cuenta con reporte de robo vigente desde el 4 de enero del presente año.

Aun así, uno de los investigadores refirió a ZETA que son millones de pesos los que los grupos criminales invierten año con año en la adquisición de armamento que utilizan para la ejecución de integrantes de grupos contrarios, sumando a las armas, la contratación de sicarios del sur del país, así como un importante número de vehículos y la adquisición de artículos tecnológicos como drones, que son utilizados para vigilar, monitorear y descubrir centros de operaciones de sus adversarios, recién instalados, para destruirlos, y asesinar a sus ocupantes.
Tal es el caso de los ataques ocurridos el pasado 22 de enero cuando en la colonia Paso del Aguila, ubicada entre los límites de los municipios de Tecate y Tijuana, colindando al Norte con el muro fronterizo de Estados Unidos, durante horas, integrantes de grupos contrarios se enfrentaron a tiros con armas de alto poder que podían ser escuchadas por residentes de la zona, y aunque hubo presencia policiaca sobre la carretera libre Tecate-Tijuana, ninguna autoridad intervino. Horas más tarde, una vivienda improvisada en el área señalada como un presunto “picadero” fue incendiada.
Colonias como el Mirador, Emiliano Zapata, Paraíso, y delegaciones como Valle de Las Palmas han atestiguado enfrentamientos armados en los que prevalece la ausencia policiaca, a excepción de la realizada el día 23 de enero, cuando los agentes fueron blanco del ataque.
En caminos vecinales es común la presencia de objetos ponchallantas, ahora utilizadas para evitar ser aprehendidos por autoridades en caso de tener por objetivo aprehenderlos o bien ser capturados por grupos contrarios, lo que ha provocado constantes daños a vehículos de residentes en áreas como el Capiri, San Pedro, Valles de las Palmas y la Nueva Colonia Hindú. Uno de los investigadores comentó que estos artilugios los adquieren en grandes cantidades los grupos delictivos.

Integrantes de las mesas de seguridad, a las que recientemente se ha sumado el general y secretario de Seguridad Laureano Carrillo en Tecate, contabilizan casi un centenar de sicarios, “halcones”, y operadores del ahora CJNG en el municipio, mientras que cerca de 70 estarían delinquiendo aún para el CDS.
LAS DECAPITACIONES
Sergio Beltran tenía 17 años, fue reportado como desaparecido por sus familiares el 21 de enero a través de redes sociales, visto por última vez en el Rancho de la Uva en el municipio de Tecate el 19 de enero del 2025. La búsqueda duró pocos días debido a que su cuerpo fue identificado por sus familiares por medio de redes sociales, cuando circularon imágenes de un decapitado localizado a las 7:41 horas del jueves 22 de enero sobre la carretera libre Tecate-Tijuana a la altura del km 30 en la colonia Paso del Águila.
Sus prendas de vestir coincidían, y su identidad fue confirmada debido a características físicas peculiares como lunares y cicatrices.
La víctima vestía una playera de color negro con estampado y un pantalón color gris tipo deportivo, se encontraba descalzo, boca arriba y entre ambas pantorrillas la cabeza cercenada. A la altura del abdomen fue localizada una cartulina blanca, con un mensaje escrito con tinta negra en la que se leía:
“El peligro anda en burro, ponte vergas cabezón ahí esta tu gente come cuando hay” [sic]. El mensaje estaba firmado por “LAS 4 CJNG”
A la decapitación de Sergio se le suman las ocurridas en el último mes, siendo ya cinco cuerpos localizados con esa característica violenta, entre los que se contabilizan hallazgos en la Zona Este de Tijuana y en el municipio de Tecate, cuando fueron localizados dos cuerpos descuartizados: uno a la altura de la carretera libre Tecate – Mexicali, a la altura del fraccionamiento Hacienda “San Pablo”, y otro más sobre la carretera libre Tecate – Tijuana, a unos metros del puente de San Pedro, en donde ese mismo día fue localizada una persona pendiendo de éste, sostenida por una cadena.
En cada uno de ellos han sido localizados mensajes directos de amenazas entre criminales.
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