Por primera vez en 11 años, cayó el monto total de las remesas enviadas a México. De enero a diciembre de 2025, nuestro país recibió 61 mil 791 millones de dólares, lo que representó una caída de 4.6% respecto a 2024, según cifras del Banco de México (Banxico).
Alrededor de 1.5 millones de hogares mexicanos que reciben remesas han visto mermado su ingreso, tanto por la disminución del monto global y el número de operaciones como por la depreciación del dólar.
Para 2026 se prevé que continúe la tendencia decreciente en el envío de dinero del extranjero, principalmente de Estados Unidos, a México, debido a que se proyecta menor dinamismo de la economía sin cambios en la política migratoria del país del norte, indicó el investigador de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Roberto Fuentes Contreras.
En ese sentido, atribuyó la caída global de 4.6% de los ingresos por remesas a la pérdida de dinamismo del mercado laboral en Estados Unidos y a las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
La contracción de las remesas México tendrá un efecto limitado en términos macroeconómicos, aun cuando podría reducir el consumo local en estados como Guanajuato, Michoacán y Jalisco, que tradicionalmente han captado más remesas.
“La caída de remesas no es significativa como para que tenga impactos multiplicadores relevantes a nivel agregado de consumo o expectativas de crecimiento”, aclaró el académico, quien puntualizó que en los últimos años ha estado detenido el crecimiento de la economía mexicana por falta inversión.
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Para el director de análisis económico y de energía en la organización Signos Vitales México, Ángel Patiño Sánchez, el principal riesgo en el mediano y largo plazos en términos macroeconómicos de continuar la disminución de las remesas es la depreciación del peso.
Coincidió en que las remesas tienen un impacto limitado en el consumo. “Durante la pandemia en 2020, el Banco de México estimó que, de no haber recibido remesas, el consumo hubiera caído un 1% más. Eso quiere decir que sí ayudan”.
Sin embargo, las remesas crecieron a una tasa acumulada del 90% antes de 2025, sin que el consumo creciera en esa medida. “El consumo a duras penas creció”, y si lo hizo fue en la proporción del Producto Interno Bruto (PIB) en todo el periodo, que no llegó ni al 1% anual, de modo que “no pareciera que las remesas estaban revitalizando la economía o dándole mayor dinamismo a través del consumo”, argumentó.
CAEN REMESAS EN EFECTIVO; SIGUEN TRANSFERENCIAS AL ALZA
Patiño Sánchez puntualizó que la contracción en las remesas en 2025 es consecuencia de la caída de 14.9% de las remesas que se cobran en efectivo, que “ya venían cayendo desde 2023; en 2024 siguieron cayendo; y ahora en 2025 la tasa se aceleró, fue mucho mayor a la de los dos años anteriores”.

Su contracción estaría relacionada con la situación legal de los migrantes en Estados Unidos y las políticas antinmigrantes del gobierno de ese país, como las redadas ICE. Institución que habría deportado a 320 mil migrantes en 2025; la cifra más alta en los últimos 12 años, según un estudio de BBVA.
Mientras que, las remesas por transferencia entre cuentas bancarias crecieron 8.3% en 2025. Éstas han venido creciendo de manera acelerada desde 2019 y siguen creciendo independientemente de las restricciones migratorias, apuntó el especialista.
De las remesas que están entrando al sistema financiero “no tenemos la certeza si realmente alguien las cobró”, lo que advierte que puede haber otros fenómenos detrás del incremento que han tenido, “como lavado de dinero, trata de personas, extorsiones”, señaló.
Un estudio hecho por Signos Vitales estimó que al menos 50% de los envíos de remesas son realizados por personas con una nacionalidad distinta a la mexicana. “No son transferencia entre mexicanos, como regularmente se dice”.
Lo que muy probablemente sucede es que son ciudadanos estadounidenses, que son quienes pueden tener una cuenta bancaria en ese país. “No es raro observar que haya ciudadanos estadounidenses o de otras nacionalidades, como canadienses, metidos en temas de transferencias con recursos de procedencia ilícita hacia México”, añadió.
En ese sentido, Patiño Sánchez reiteró la importancia de que nuestro país avance hacia una mayor transparencia y control en las transferencias de recursos financieros, sobre todo por el combate al lavado de dinero, ya que el sistema financiero podría estar albergando dinero de dudosa procedencia, principalmente del narcotráfico.
“Hasta hace seis, siete años, en México había muchos más controles en materia financiera y eso permitió tener acceso a cierta información como la ha tenido Signos Vitales, pero eso se perdió o es más difícil conseguir la información”.
Otra explicación sobre el crecimiento de las remesas por transferencia entre cuentas bancarias -según un estudio de la Universidad de San Diego- radica en que las nuevas generaciones envían el recurso de manera electrónica, a diferencia de como lo hacían sus padres. Estas remesas son bancarizadas porque se trata de ciudadanos estadounidenses nacidos allá, aunque sus padres mexicanos se fueron ilegalmente.
Pero queda la duda sobre la permanencia del vínculo entre quienes migraron y se quedaron en México, porque, según ese estudio, el vínculo entre segundas y terceras generaciones es mucho menor que la de los padres con su familia que quedó en México, “entonces la probabilidad de que se trate de un envío de remesa genuino entre dos familiares es cada vez menor”, indicó Patiño Sánchez.
En su opinión, el incremento de las remesas por transferencias entre cuentas bancarias plantea dos riesgos: el robo de identidad y el uso adecuado de la tecnología dentro del sistema financiero mexicano que puede no estar regulado, pero sí ser observado por delincuentes, es decir, al uso de servidores.
Por otro lado, el especialista observó que, a diferencia de México, las remesas enviadas desde Estados Unidos a países de Centroamérica siguen creciendo y a un ritmo mucho más acelerado, aunque se han detenido los flujos migratorios. Lo que debería llamar la atención de las autoridades de esos países.
Las remesas en Honduras crecieron 25.3% en 2025; en Guatemala, 18.7%; El Salvador, 17.8%; Colombia, 10.6%, y República Dominicana, 10.3% Según un estudio de BBVA, esto se explica porque en la administración de Joe Biden hubo un aumento de migrantes “no autorizado”, distinto al término de ilegal.
El Pew Research Center estimó que entre 2021 y 2023 ingresaron a Estados Unidos 3.5 millones de migrantes no autorizados procedentes de Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Haití, Cuba, Guatemala, Honduras y Ucrania, mientras que los migrantes no autorizados procedentes de México crecieron en 200 mil, refiere BBVA.
BAJA MÁS DEL 9% PODER ADQUISITIVO DE LAS REMESAS
El poder adquisitivo de las remesas en México disminuyó 9.1% al cierre de 2025, derivado de la apreciación del peso, estimó el académico de la UABC, Roberto Fuentes Contreras.
El monto promedio de la remesa pasó de 392 dólares a 396 dólares, de 2024 a 2025, lo que representa 1% y no compensa la apreció de 10.1% del peso, por lo que los hogares compran menos con los recursos que reciben de remesas. “Eso significa una pérdida de bienestar”.
En 2025, el número total de transacciones fue de 13.1 millones, lo que representó una contracción de 5.75% y podría sugerir que se están usando otras vías para enviar esos recursos a México, consideró.
El académico observó un mayor riesgo de que pueda incrementar la pobreza en México en las siguientes mediciones, si el mercado laboral no genera empleo más que por efecto de la caída de las remesas. A nivel nacional, en enero pasado hubo una pérdida neta de ocho mil 104 puestos formales, según los datos del Seguro Social.
La generación de empleo en México está asociada a la falta de crecimiento y de inversión, por la incertidumbre en mercados globales y con Estados Unidos, apuntó Fuentes Contreras.
En opinión de Patiño Sánchez, la sobrevaluación del peso “va a seguir afectando” la composición de los ingresos de las familias que sí reciben remesas, sobre todo en estados del sur y occidente del país: Michoacán, Guerrero, Oaxaca, y parte de Chiapas.
En este último estado ocurre otro fenómeno que no se relaciona con las familias más pobres, pero sí con municipios fronterizos con Guatemala, vinculado con el tráfico de personas y extorsión a migrantes, añadió.

BAJA CALIFORNIA, LA ENTIDAD DONDE MÁS CRECIERON LAS REMESAS
Según los datos del Banxico, el año pasado Baja California recibió mil 768.8 millones de dólares (un alza de 22.2%), convirtiéndose en el estado de la república mexicana que tuvo el mayor crecimiento de remesas.
No obstante, la entidad representa cerca del 3% del total de las remesas enviadas a México, indicó Fuentes Contreras, quien consideró que el aumento podría estar asociado a las restricciones migratorias que inhibieron el cruce fronterizo de residentes. Situación semejante a la ocurrida en 2020, durante la pandemia de COVID-19, cuando se dio un alza de 29%, similar a la de 2025.
En contraste, el año pasado, 23 entidades federativas registraron decrementos de remesas, siendo Estado de México (-20.4%), Ciudad de México (-17.0%) y Sinaloa (16.6%) las que concentraron las mayores contracciones.
REMESAS DESDE MÉXICO RETROCEDEN
De enero a diciembre de 2025, las remesas enviadas al exterior por residentes en México sumaron mil 183 millones de dólares, al hacerse dos mil 968 operaciones, con un envío promedio de 398 dólares.
Eso significó una reducción de 9.6% en el monto de remesas enviada y una baja de 9.2% en el número de operaciones, en términos anuales.
Es muy probable, dijo Patiño Sánchez, que estas remesas sí sean genuinas, que salgan de alguna entidad del sureste o del norte del país, “que es ahí donde se están viendo una mayor cantidad de movimientos financieros, sobre todo desde Nuevo León y Tamaulipas, en el norte, y Chiapas, en el sur”, lo que coincide con las rutas migratorias hacia los Estados Unidos.
También podría ser personas que se quedaron en el camino hacia Estados Unidos y están esperando algún momento para poder continuar su viaje, agregó.






