El director Joachim Trier arma un retrato conmovedor de un cineasta noruego llamado Gustav Borg (Stellan Skarsgård) y sus dos hijas adultas, a las que casi no trató al priorizar su carrera.
Ya en los funerales de su exesposa, el narcisista realizador le pide a su hija Nora (Renate Reinsve) que actúe en su próxima película autobiográfica, lo que desencadenará una serie de recuerdos, muchos de ellos dolorosos, entre ellos, la falta de reconocimiento del padre a su trabajo actoral y el desdén a Agnes (Inga Ibsdotter Lillieas), su hermana menor.
Gustav empeora su relación cuando llama a una actriz de Hollywood llamada Rachel Kemp (Elle Fanning) para que represente a Nora. Entre eso, la toma de la casa familiar que le quedó a un padre ausente y tantas historias que encierran esas paredes, se desarrolla un filme que parece no tan intenso como termina siendo cuando el pasado toma el presente por asalto.
Escrito por Eskil Vogt, este largometraje explora así los recovecos de una familia exhibidos dentro de una casa que se convierte el escenario de la vida de estos memorables personajes, además muy logrados por este elenco estelar y un director que bien supo lo que hizo. ****
Punto final.- A ver qué tal le va a Owen Cooper en la nueva versión de “Cumbres borrascosas”. Qué talento es este adolescente.





