Tras la inundación de su vivienda, ocasionada por la ruptura del Acueducto Herrera–La Misión, que provocó una fuga en la carretera Tijuana–Ensenada la mañana del jueves 22 de enero Norma Irene, residente de la calle Carretera Ensenada, en Playas de Tijuana, lamentó la situación que tuvo que enfrentar.
La vecina expresó su inconformidad por lo ocurrido y pidió a las autoridades dar seguimiento al caso y a los daños ocasionados en su vivienda, ya que, aunque personal acudió al lugar tras el incidente, su casa continúa inhabitable y permanece a la espera de una evaluación que determine cuándo podrá regresar.

El hecho ocurrió alrededor de las 7:50 de la mañana, cuando Irene, mientras dormía, escuchó un fuerte ruido que la hizo levantarse y percatarse de que la barda de cemento de su casa había sido destruida por una corriente de agua.
“Estaba dormida y me despertó un ruido muy fuerte. Me asomo por la ventana y veo todos los pedazos de barda. Tenía mi jardín, todas las ramas, las plantas y pues mucha agua. Me salí y empiezo a pisar pues mucha agua, pero muchísimo el agua que salía y salí llorando, corriendo”, indicó.
Agregó que, tras la demora por parte de las autoridades para atender sus reportes y los de sus vecinos, fue ella misma en su automóvil a solicitar apoyo al cuerpo de bomberos, quienes finalmente acudieron al lugar.
Publicidad
Por su parte, Karen, hija de la afectada, señaló que la atención a los reportes por parte de las autoridades correspondientes, tanto del número de emergencias como de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), no fue del todo eficiente.

“Hablé al 911, pues para que fueran los bomberos, porque mi mamá iba camino para allá. Me dijeron que no, que no podían mandar a los bomberos porque ellos no estaban preparados para detener fugas de agua, que iban a mandar a una patrulla y ellos iban a determinar si Protección Civil iba, pero que yo tenía que hacer el reporte también”, comentó.
“Hablé a la CESPT y tampoco me querían levantar el reporte porque no tenía el número de contrato de mi mamá. Ya le empecé a dar detalles y me dijeron que ya había muchos reportes de una fuga en esa sección, que es donde vive mi mamá, y que a lo mejor ella era la misma, que no me preocupara, que ya estaban enterados de eso”, agregó.
La residente señaló que fue la única persona con afectaciones mayores, ya que en otra vivienda sólo resultó dañada una pared, mientras que en su caso reportó afectaciones en la mayoría de sus pertenencias dentro del hogar.

Entre las principales pérdidas materiales, Irene señaló muebles, libreros, una cama, ropa, lavadora, secadora, pares de zapatos, el cuarto de lavar y electrodomésticos.
Irene indicó que su vivienda fue considerada como zona de riesgo, por lo que actualmente no es habitable, debido a que existe la posibilidad de que otra pared colapse. Por esta razón, le informaron que sería apoyada con hospedaje temporal en un hotel mientras se realizan las evaluaciones estructurales correspondientes.
De acuerdo con personal de la CESPT, se iniciaron labores de limpieza en la parte trasera del domicilio y trabajos de reparación en la barda; además, se prevé el retiro de lodo y escombros con maquinaria en los próximos días.
Finalmente, la afectada señaló que las pérdidas serán cubiertas por la Comisión como parte del seguro con el que cuentan las personas usuarias; sin embargo, indicó que no se le proporcionó una fecha para poder habitar nuevamente su vivienda.






