Normalmente en las ciudades turísticas de México donde se celebra Carnaval, la organización del mismo está a cargo de comités especializados con miembros de las áreas de Cultura, Finanzas, revisión del gasto público. No se trata de cualquier negocio, sino de uno millonario. Pero en Ensenada, el que corre con la negociación del Carnaval en la administración de Claudia Agatón, es un supuesto exfuncionario: Gabriel Lima, el mismo que renunció a la dirección de comunicación luego que ZETA publicó cómo, en las oficinas del mismo Semanario, entregó un sobre con billetes de 500 pesos a la directora Adela Navarro Bello, a nombre -y en esto fue muy insistente- de la alcaldesa Claudia Agatón. Pero poco le duró la renuncia, pues camina tranquilo por los pasillos del Palacio Municipal del Puerto, y sigue participando en los chats oficiales, especialmente en el de la organización e información del Carnaval 2026. No es la primera vez que este señor que reparte billetes está a cargo de la negociación para tal celebración; en 2025 hizo lo propio y acordó con el investigado por la FGR por delincuencia organizada, el polémico hombre de negocios, Fernando Salgado, que de origen fue notorio por sus aportaciones a campañas morenistas, y por tener a su nombre la mansión que, en Rancho Santa Fe, San Diego, utilizó y presumió en redes la gobernadora Marina Ávila Olmeda junto a su familia inmediata. Grupo La Familia Presenta, de Salgado, fue quien se quedó con la organización del entretenimiento y otros detalles del Carnaval Ensenada 2025, por cierto, muy cuestionado por no comprobar el origen del millonario recurso utilizado para contratar a artistas de talla nacional como Los Ángeles Azules, Banda El Recodo, Matute y Ana Bárbara. Aun así, la alcaldesa permite que, de nueva cuenta, sea su exdirector de comunicación, y emisario para la entrega de billetes -de acuerdo a la postura del propio Lima- quien se encargue una vez más de las negociaciones para la organización del Carnaval 2026, a pesar incluso que la Sindicatura Procuradora del Ayuntamiento de Ensenada aún realiza la investigación por el intento de soborno, intento de entrega de billetes en efectivo a una periodista y que fue documentado por ZETA. Pero lejos de guardar discreción, Lima se deja ver en los pasillos del Ayuntamiento y participa activamente en grupos de WhatsApp de reporteros. Protegido por la presidenta municipal Agatón, Lima también recibe concesiones de Sindicatura, pues el titular, Eli Oviedo, ha manifestado que mientras Lima no esté suspendido, no existe un impedimento legal para que siga colaborando con el gobierno municipal, más allá del evidente impedimento moral. El procedimiento, dijo, continúa, y el próximo 20 de enero deberá presentarse a declarar y explicar por qué se encontraba entregando dinero en efectivo (y su procedencia), en horario laboral y dentro de una redacción periodística. El mensaje que deja ver la presidenta municipal es que en sus equipos de trabajo la ética es opcional, pues su repartidor de billetes (él fue enfático que el sobre lo mandaba ella), ahora Lima, a las negociaciones del Carnaval, donde vaya, se manejan millones de pesos.






