La discapacidad es un concepto en evolución, resultado de la interacción entre las personas con deficiencias y el entorno que impiden su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones.
El concepto ha cambiado de forma significativa a lo largo del tiempo. Hoy se entiende que la discapacidad es una construcción social y que las deficiencias o la diversidad funcional no deben considerarse motivos legítimos para denegar los derechos humanos.
Más de mil millones de personas con discapacidad viven en todo el mundo según cifras del Banco Mundial. En México hay más de seis millones y en Baja California hay más de medio millón para el INEGI.
Las personas con discapacidad no forman un grupo homogéneo. Se estima que millones de personas con discapacidad son refugiadas, desplazadas, migrantes y repatriadas pero la información sobre su situación es limitada. A menudo, pueden permanecer invisibles dentro de las comunidades, lo que genera una serie de vacíos que impactan en la proyección y ejecución de políticas públicas.
Por definición, la migración se refiere tanto al movimiento voluntario como al movimiento involuntario de personas a través de fronteras geográficas, internacionales o internas, en busca de una vida mejor. Las personas que migran, en su mayoría, se encuentran en grandes desventajas que se agravan por el propio fenómeno de la migración y que se multiplican cuando las personas además son parte algún otro grupo que hoy se debe entender de atención prioritaria y que antes se llamaban vulnerables.
La exclusión de las personas con discapacidad se presenta como un panorama cotidiano debido a que las estructuras sociales, económicas y políticas están conformadas para quienes viven sin diversidades funcionales, por lo que actualmente siguen encontrando barreras, lo cual trasciende directamente al goce de sus derechos humanos que se vuelve más lejano cuando se le agrega el componente de la migración.
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En todo el mundo, pese algunos importantes esfuerzos de los gobiernos, las personas con discapacidad tienen los peores resultados en salud y educación. Además, presentan las tasas de pobreza más altas, particularmente por los obstáculos que entorpecen el acceso a los servicios más básicos.
Las personas con discapacidad migrantes se enfrentan a numerosos obstáculos adicionales y sufren una mayor vulnerabilidad, ya que a menudo carecen de oportunidades y de atención adecuada a sus necesidades y les resulta más difícil acceder a los servicios de salud y seguridad social. Las personas que abandonan sus lugares de origen suelen enfrentarse a desafíos económicos, legales, culturales y físicos significativos.
Las dificultades de la trayectoria migratoria se asocian a la exacerbación de su discapacidad previa, en parte por la imposibilidad de acceder a la atención médica debido a la falta de “papeles”. Para la mayoría de las personas migrantes del mundo, obtener estatus migratorio regular, visas, permisos de trabajo y residencia, entre otros documentos, requiere un esfuerzo constante. Sin embargo, la situación se puede volver más compleja para quienes viven con discapacidad, particularmente para acceder al tratamiento médico adecuado.
Además, las personas trabajadoras con discapacidad también se enfrentan a barreras adicionales, como la falta de lugares de trabajo accesibles y de tecnología asistiva para realizar las tareas cotidianas.
Las barreras actitudinales y del entorno juegan un papel crucial en la limitación de la participación plena y efectiva de las personas con discapacidad en la sociedad. La migración añade una capa adicional de dificultades, pero si se es mujer o niña la situación se complica aún más.
Las personas con discapacidad migrantes se enfrentan a una serie de desafíos únicos, incluyendo obstáculos económicos, legales, culturales y físicos que resultan en una mayor vulnerabilidad.
En ocasiones las personas que migran no conocen la discapacidad hasta que tienen accidentes en los trayectos o viven las secuelas psicosociales del impacto de ser víctimas de tantas circunstancias adversas que acompañan a la migración.
Hoy que la migración se vuelve un tema más cotidiano me parece oportuno volver más visibles a las personas con discapacidad en contexto de movilidad.
Melba Adriana Olvera fue presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Baja California.
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