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martes, julio 23, 2024
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Salud de la industria fílmica nacional

Lanza Canacine llamado a la industria fílmica a reconectar con los públicos a través de mejores historias, calidad y mayores valores de producción. Vislumbran un panorama en el que urge actualizar estímulos de Eficine, formación de públicos y buscar la coproducción para lograr más oportunidades internacionales

Zapopan, Jalisco. En la búsqueda por entender el panorama y la salud actual de la industria del cine nacional, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), en su edición 39, facilitó la plataforma para el diálogo entre diversas entidades, creadores y engranajes del negocio del séptimo arte, mismas que resaltaron la necesidad de legislar y actualizar el tema de estímulos, mejorar la calidad de las historias, buscar la coproducción y enfatizar la urgencia de la formación de públicos.

Entre pasillos, ZETA conversó con pilares del negocio fílmico como Tábata Vilar Villa, miembro de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), quien aseguró que garantizar que el cine mexicano sea visto, es labor complicada.

“No puedes obligar a la gente qué ver, o cómo entretenerse. Hacer cine siempre será una apuesta de alto riesgo. Al día de hoy, la industria del cine vive un momento complejo después de la huelga en Estados Unidos, la taquilla tiene una caída del 20% respecto a 2023, esto por la falta de contenidos, y también se habla de que el cine como experiencia está en riesgo de perderse justamente por una competencia muy agresiva por el entretenimiento, desde las plataformas de streaming, la industria de los videojuegos, parques temáticos”. expresó.

“Nuestro cine debe apostar por la calidad de sus historias frente a contenidos de Irán, Irak, Turquía o Corea del Sur, que generan más interés en las audiencias y que eso provoque que ni ‘Furiosa’, sea atractiva, y esté perdiendo millones de dólares; urge encontrar grandes financiamientos para que los valores de producción de las películas sean mayores, porque la competencia es rudísima. Necesitamos actualizar el Eficine (Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional), que sigue siendo el mismo desde hace 20 años y, cuando vemos que el cine mexicano trae el 3% de la taquilla, te preguntas qué está pasando y vemos que la gente prefiere ver contenidos en plataformas. Los coreanos estaban igual que nosotros, ahora su industria es otra porque tuvieron una política de Estado de formación, historias atractivas, innovadoras, y encontrar los presupuestos para hacerlas”, ejemplificó Vilar Villa.

“México requiere ser una industria competitiva que genere películas que la gente quiera ver, y no quitar el renglón en la formación de públicos, porque si crecemos viendo Disney, será difícil que el cine mexicano conecte con las audiencias, por ello el gobierno debe invertir en cinetecas, y programar el cine mexicano. Toda la taquilla en Latinoamérica depende de exhibición de películas estadounidenses porque no hemos sabido generar producciones que atraigan a los públicos, no hemos apostado en formar audiencias, pero también es difícil hacerlo con un cuadro de 20 minutos de una persona caminando, ¿cómo le haces para que con un cine más contemplativo, de autor, se formen audiencias o para conectar)”, cuestionó, para rematar:

“Con una comedia muy de fórmula, fácil, estamos en dos extremos, necesitamos más un cine al centro que genere audiencias, conecte y reflexione sobre la edad adulta, parejas, familia o relaciones, por eso en Canacine creamos una incubadora de guiones asesorada por expertos en contar historias y pronto vamos a rodar el guion ‘Antes de la cena, con el tijuanense Gilberto González Penilla”.

En referencia a las áreas de oportunidad para la industria fílmica en la lucha por captar la atención de los públicos, “necesitamos que Eficine premie el éxito, incentivar lo que ocurra con tu película; hoy se recibe el estímulo para producir, sin una obligación mayor de exhibición, entonces, cómo hacemos para que ese dinero público sea para el público y podamos hacer mejores películas, porque todo está en la calidad del contenido, buscar la eficiencia y salir de ese nivel tan bajo de participación en la taquilla mexicana, ver como estratégico aumentar la coproducción”, expresó la representante de Canacine.

En Baja California, la delegación de ese organismo logró un soft incentive de 2 por ciento por parte de los servicios hoteleros para promover el Estado, y se utiliza en producciones en la región, como “Familia”, de Gerardo Gatica; sin olvidar los cursos técnicos que promueven para fortalecer la industria cinematográfica al Noroeste del país.

Por su parte, Avelino Rodríguez, presidente de Canacine, quien participó en el panel “Estado Actual de la Industria Cinematográfica en México” en el FICG 39, señaló que México representa la cuarta taquilla de cine en el mundo, y actualmente suma el 5.39% de la participación.

“Necesitamos que nuestros creadores, productores y el resto de la industria del cine reviertan el fenómeno de las audiencias, de la taquilla, con mejores historias, calidad, y que también el gobierno ponga de su parte con incentivos fiscales. A la fecha se han perdido más de 500 millones de pesos. Casi el 95% de la taquilla es del cine internacional, no sólo de Hollywood, incluso hay países que tienen más participación que el propio cine mexicano. Suena aterrador, pero la responsabilidad no es de un solo jugador, no son sólo los fondos públicos, exhibidores, productores, distribuidoras o plataformas, sino de todo el ecosistema. Necesitamos reconectar con nuestra audiencia. En 2023 se produjeron 234 películas, pero sólo se estrenaron 92”, subrayó.

Actualmente producción nacional representa 5.39 de la taquilla

Por otro lado, el productor Carlos Hernández, de Mandarina Films, compartió a ZETA su sentir sobre la industria audiovisual en México: “La producción sigue avanzando de forma multidiversa, pero tenemos que seguir contribuyendo para descentralizarla y, sobre todo, que alcance su público. Llama mucho la atención que Amazon confiese que cada vez que estrenan una película mexicana en su plataforma, es la más vista en esa semana o primer mes, entonces, sí hay un público que se ve reflejado en la pantalla. Tenemos el reto de garantizar que nuestras películas sean vistas y encuentren su audiencia, que tengan oportunidad de ser ubicadas y tener tiempo en pantallas”.

Y puntualizó: “Estoy convencido que también debemos formar nuevos públicos, atender a las infancias, creo que es algo que tenemos que poner en foco. Es muy difícil creer que alguien que no ha crecido con algo quiera buscarlo cuando ya tenga 20, 30 años, siempre estamos pensando en que deberíamos estar generando más películas para niños, de tal manera que la gente se acostumbre a ver esas películas y, cuando sea adulto, va a seguir buscándolas. Es normal, creo que es un público que hemos desatendido y justo falta ampliar la diversidad en nuestro cine a esa audiencia, para que en el futuro siga queriendo y buscando nuestro cine mexicano”.

En el mismo orden, la productora Inma Payán enunció acciones que podrían impulsar el negocio del cine nacional, como unir fuerzas para consolidar políticas públicas.

“Se están produciendo muchas películas anualmente, pero tenemos un cuello de botella de exhibición, muchas de ellas, hechas con pocos recursos y no se vuelven competitivas; sin embargo, necesitamos una oferta diversa y plural, tenemos que caber toda la filmografía, el sector industrial, entretenimiento, cultural y educativo, que también es importante para preservarlo, garantizando el 10% del tiempo de las taquillas y horarios todos los días.

“Asimismo, debemos incentivar la inversión extranjera a través de un programa de reembolso hasta por 35 por ciento para inversiones de más de 60 millones, como se ha hecho en Brasil. Pienso que el Foprocine debe quedar en Ley, para que permita competir en todas las plataformas posibles, hay muchas convocatorias importantes, pero no todas funcionan; ahora tenemos que trabajar con menos, tenemos un fondo nacional de 180 millones para todo el país, mientras el Gobierno de Jalisco tiene 16 millones de incentivos por sí solo”.

Para concluir, Payán urgió a que haya “más fondos para producir en otros estados y designarle más presupuesto a la televisión pública para adquirir derechos de transmisión de películas independientes, e indudablemente, otra de las deudas que tenemos como industria es la formación de públicos, enseñarle a la gente a apreciar el cine y lo audiovisual para crear una visión crítica que permita establecer diálogos plurales y diversos, incluir la enseñanza audiovisual en educación básica y media, apreciación cinematográfica y crítica”.

Autor(a)

Roberto A. Partida Sandoval
Roberto A. Partida Sandoval
Licenciado en comunicación por la UABC. Periodista de entretenimiento. Editor de Espectáculos. 22 años en ZETA. Apasionado por el cine, música, viajes, gastronomía, ciclismo, senderismo y aventura.
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