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martes, abril 9, 2024
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Claudia y Xóchitl con obispos

“Puede más un burro negando, que santo Tomás probando”.

-Adalberto González González, ¡Ah qué dichosos!


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Una rebelde con causa.- Es más fácil que Xóchitl cambie de marido que de equipo de futbol. “Cementera” de corazón, con su familia presenció los juegos del primer campeonato en Primera División de Cruz Azul en 1969.

Claudia Sheinbaum tenía siete años de edad. “Mi abuelo paterno llegó a México hacia 1920 exiliado de Lituania, por razones políticas y raciales: judío y comunista. Mis abuelos maternos llegaron a México huyendo de la persecución nazi. Se salvaron de milagro -cuenta Arturo Cano-. Muchos de mis familiares de esa generación fueron exterminados en los campos de concentración. Ambas familias -Sheinbaum y Pardo- decidieron hacer de México su patria”.

Foto: Internet/Ramon Castro, Secretario del Episcopado, saluda a Claudia Sheinbaum Formado en el Seminario Diocesano de Tijuana, es Obispo de Cuernavaca y coordinó el Encuentro de los Candidatos Presidenciales de México 2024, el pasado lunes 11 de marzo con los obispos de todo el país. Los Obispos y los candidatos firmaron el Compromiso por la Paz en Lago de Guadalupe.

Mujeres, profesionistas de la UNAM, mamás, abuelas, esposas y políticas. A las candidatas presidenciales de México 2024, las recibió el sacerdote tijuanense Ramón Castro Castro, universitario, y entre sus trabajos diplomáticos sirvió en la Nunciatura Apostólica en Kiev, Ucrania, ahora secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). Ante el Arzobispo Rogelio Cabrera de Monterrey, y Presidente de la CEM, las candidatas “firmaron” el Acuerdo por la Paz.


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Mientras Claudia Sheinbaum no comparte [expresa] “la visión pesimista de los obispos y la Iglesia Católica sobre la realidad mexicana actual”, firmó el documento con algunas reservas, el pasado 11 de marzo de 2024.

En estos días la primera mujer en ingresar al Doctorado en Ingeniería Energética en la UNAM (1990), replicó -detalla Cano- la carta que el 12 de enero de 2009 compartió por la muerte de mil 400 palestinos, muchos ciudadanos. “Salvar al mundo que hoy se llama Gaza. No puedo ni quiero negar mi historia”. Valiente, la doctora Sheinbaum no coincide con las políticas genocidas del gobierno israelí. “Provengo de familia judía y estoy orgullosa de mis abuelos y de mis padres”. Su señora madre fue expulsada injustamente del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y recientemente honrada por la UNAM, a la que ha servido por medio siglo como científica.

Alcohólico, el padre de Xóchitl Gálvez, cuando ella le confió querer estudiar la secundaria, aquél le dijo que “las mujeres sólo sirven para el metate y el petate”. Con todo y esto ingresó a la Facultad de Ingeniería, con el menor índice de matrícula femenil. Su horario de vida inicial fue de 5 de la mañana a 11 de la noche, con 300 pesos de salario como telefonista. Después fue becada con dos mil 500 pesos por la UNAM, y trabajando en el INEGI, ya ganó 50 mil, apunta Scarlett Lindero, biógrafa de la hidalguense. De un humilde cuarto en Iztapalapa, se fue a vivir a una casa de asistencia de mujeres en la Colonia Roma.

Aunque afirma que es católica, la señora Gálvez a los 24 años comenzó a compartir su vida con un hombre, porque Xóchitl y Rubén Sánchez Manzo nunca pisaron el altar ni firmaron ningún acta de matrimonio.

Cortesía Conferencia del Episcopado Mexicano. Xóchitl Gálvez muestra Compromiso por La Paz. Rogelio Cabrera, Arzobispo de Monterrey, hace lo propio como Presidente de los Obispos

Ella estudiaba Ingeniería en Computación en la UNAM, y él Ingeniería Química en el Politécnico (IPN). Dando ella una charla sobre cibernética, Rubén se le acercó para felicitarla y reconocerla. “Él dice que yo le parecí una mujer muy fregona y dijo: ‘Yo me quiero casar con una mujer así’, y el güey, se casó conmigo”.

Recorriendo la Sierra Tarahumara, Gálvez vio cómo una rarámuri con sus cinco hijos sacó una bolsa de pinole y la diluyó en agua para dárselas, mientras la mamá le dio un traguito al final. Era toda la comida del día para la familia. Y reflexiona Xóchitl: “Entonces, ¡uta, me sentí cucaracha! ¡¿Qué hemos hecho con este país?!”.

Contemporáneas en la UNAM, Claudia Sheinbaum Pardo desde el CCH Sur (Pedregal de San Ángel), ha sido una inquieta activista, que incluso en su estancia en California protestara entusiastamente en 1991 en la visita del Presidente Salinas de Gortari a Stanford, exigiéndole “comercio justo y democracia ahora” (“Fair Trade and Democracy Now”).

Germán Orozco reside en Mexicali, B.C.

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