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sábado, enero 7, 2023
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“Ha sido un sexenio tremendamente destructor”: Héctor Aguilar Camín

“Lo que nos espera en adelante, como tarea al país, es la reconstrucción de lo que la Cuarta Transformación ha destruido”, expresó a ZETA el coautor de “La nueva soledad de América Latina”, título recién editado por Debate

Como “un sexenio tremendamente destructor” sintetizó Héctor Aguilar Camín, en entrevista para ZETA, los primeros cuatro años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a poco menos de dos años de que concluya su administración.


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Coautor junto con Ricardo Lagos y Jorge G. Castañeda de “La nueva soledad de América Latina”, editado por el sello Debate de Penguin Random House, Aguilar Camín compartió en entrevista para ZETA un análisis sobre México con López Obrador como Presidente “de izquierda”, visto desde la oleada de las llamadas izquierdas en América Latina.

“MÉXICO ESTÁ EN ESE RUMBO DE DESTRUIR LOS CONTRAPESOS DEMOCRÁTICOS”

En “La nueva soledad de América Latina”, Héctor Aguilar Camín, Ricardo Lagos y Jorge G. Castañeda comparten un diálogo virtual que inició en pleno confinamiento por la pandemia en julio de 2020 y concluyó en abril de 2022, donde desmenuzan los diferentes tipos de gobiernos llamados “de izquierda” que han gobernado en América Latina en las últimas dos décadas.

Para empezar, Aguilar Camín definió el concepto de izquierda y ejemplificó con tres tipos ellas en América Latina: dictaduras de izquierda, izquierdas democráticas e izquierdas nacionalistas.

“La izquierda es por definición una corriente histórica libertaria, todo lo que haya dado lugar a una dictadura no puede venir de la izquierda, más que de una falsificación. Entonces, estamos hablando de tres dictaduras de izquierda: la dictadura cubana, la dictadura venezolana y la dictadura nicaragüense; y luego estamos hablando de una serie de izquierdas muy distintas entre sí, izquierdas claramente democráticas bajo cualquier estándar: como la de Uruguay, la de Costa Rica, como la que gobernó muchos años en Chile; y luego aparecen otras izquierdas de toque muy nacional, difícil de comparar con cualquier otra, como la boliviana o la peruana”, expuso.

Luego aclaró sobre la llamada izquierda que llegó al poder con AMLO el 1 de diciembre de 2018:

“En toda esa variedad enorme, aparece la llamada izquierda mexicana que nadie que haya vivido las gestas de la izquierda mexicana en México encuentra nada en este gobierno que refleje la tradición de esa izquierda: hay una agresividad en este gobierno (de Andrés Manuel López Obrador) contra las universidades públicas, que son de los grandes almácigos de movilidad, de inconformidad desde la izquierda desde el 68, pero este gobierno las mira como instancias conservadoras. Hay una negación de toda la variedad de movimientos que han dado lugar a la izquierda en México: los movimientos sindicales, los movimientos femeninos, los movimientos estudiantiles, y todo queda sumido en una categoría única que se llama pueblo, que quién sabe qué quiere decir respecto de esas izquierdas que nutrieron la izquierda mexicana”.

Volvemos a tener un horizonte latinoamericano de gobiernos de izquierda, más las dictaduras de izquierda, más la dictadura en ciernes de El Salvador” (página 179). ¿No es México, con el Presidente Andrés Manuel López Obrador, también una dictadura en ciernes?, cuestionó ZETA a Héctor Aguilar Camín.

“Creo que El Salvador va varios pasos adelante, pero México está en ese rumbo de destruir los contrapesos democráticos, de terminar con el Instituto Nacional Electoral, con el árbitro electoral, de someter todo lo que pueda, a los otros poderes y a la sociedad misma, a unas elecciones de Estado donde sólo pueda ganar el gobierno”.

Aguilar Camín insistió: “La izquierda mexicana es una izquierda que batalló décadas, heroicamente, para que se abriera la democracia en México, que hubiera un instituto electoral, que hubiera opciones de participación electoral, y este gobierno piensa que toda esa transición democrática es fraudulenta. La izquierda estuvo todo el tiempo al amparo de la Constitución y las leyes, porque de otra manera queda a merced de la represión de los gobiernos; de manera que era muy constitucionalista y muy legalista, todo lo contrario del actual Presidente, que parece no tener ningún aprecio por la Constitución. La izquierda siempre fue una izquierda proclive a la cultura, la ciencia; todo lo contrario de este gobierno, que ha sido muy agresivo contra todo esto”.

“HACIA UNA CONCENTRACIÓN DE PODER TIRÁNICA”

Uno de análisis que incluye “La nueva soledad de América Latina”, es sobre el régimen presidencialista que impera no sólo en México, sino en América Latina. De hecho, en su advertencia Héctor Aguilar Camín sostiene que “está fallando nuestro régimen presidencialista”. Partiendo primero de América Latina, explicó:

“El régimen presidencialista latinoamericano es una herencia del régimen presidencialista estadounidense, pero lo que le ha sucedido a ese régimen presidencialista, es que han ido proliferando dentro de él una enorme cantidad de partidos, que hacen muy difícil que la negociación en el Congreso dé soluciones efectivas, no rápidas, pero consensuadas, acordadas entre tantas fuerzas políticas; entonces, son regímenes presidencialistas que tienen unos congresos que más bien tienen una fragmentación de régimen parlamentario. En un régimen parlamentario puede haber muchísimas facciones en el Congreso, pero el gobierno sólo se forma cuando la mayoría de esas facciones se ponen de acuerdo y entonces forman el gobierno; la fragmentación no es un obstáculo a la formación de los gobiernos. En los gobiernos presidencialistas la fragmentación es un obstáculo a la gobernabilidad, porque no le perdonan al presidente ni la primera propuesta de Ley; entonces, estamos viendo en América Latina al sistema presidencialista ser devorado por la multiplicidad de los partidos en el Congreso”.

Antes de ejemplificar el caso mexicano, abordó al brasileño:

“Hemos visto en Brasil una proliferación tal de partidos que a lo que da lugar no es a la representación muy plural de la ciudadanía, sino a una serie de grupos o a veces de personas que están en ese Congreso negociando sus intereses con el gobierno, y fue el gran escándalo de (Luiz Inácio) Lula de que iban a comprarse los votos en el Congreso, con grandes maletas para conseguir los votos, ¿por qué? Por la fragmentación; la fragmentación parlamentaria destruye lo poco que puede funcionar en un régimen presidencialista, se destruye en esa fragmentación”.

Y en el caso de México, “tenemos un régimen presidencialista también muy fragmentado, lo que vemos es que la gobernabilidad es muy difícil, porque los gobiernos presidencialistas llegan a la presidencia sin tener la mayoría en el Congreso, entonces les cuesta mucho trabajo gobernar, legislar, convencer, y acaban todos de alguna manera corrompiendo, entregando, negociando con grupos de interés partidario, como el Partido Verde, Partido del Trabajo, y eso hace que el régimen parlamentario se vuelva poco serio, poco predecible y muy posiblemente corrupto”.

¿A cuál régimen presidencialista del PRI del Siglo XX se parece el gobierno de López Obrador?

“Se parece a los tiempos donde el PRI tenía hegemonía en el Congreso, y eso le ha permitido al Presidente tomar una serie de decisiones muy importantes, como cambios constitucionales de todo orden que han alterado la arquitectura constitucional del país; pero al mismo tiempo no han acabado de ser aprobados por la Corte, entonces, es un estado democrático que va hacia una concentración de poder tiránica que todavía no acaba de vencer los contrapesos que le permitirían establecerse como tal.

“El último que tuvo realmente mayoría constitucional en la Cámara como la tuvo López Obrador fue José López Portillo. Pero el último que había tenido mayoría simple en el Congreso había sido Ernesto Zedillo; en el año 97 por primera vez el Congreso dejó de ser de mayoría presidencial y la oposición se volvió mayoría en el Congreso. Desde ahí habíamos venido teniendo siempre gobiernos divididos, gobiernos con mayorías en el Congreso, hasta López Obrador”, comparó Héctor Aguilar Camín.

LA MARCHA DEL PRESIDENTE

El analista político y director de la revista Nexos también advirtió sobre la marcha convocada por Andrés Manuel López Obrador el domingo 27 de noviembre de 2022 con motivo de su cuarto año de gobierno, misma que citó a sus seguidores luego que ciudadanos se manifestaran previamente en otra manifestación llevada a cabo el 13 de noviembre con la consigna “El INE no se toca” o en contra de una reforma constitucional al sistema electoral mexicano:

“Me parece que esta marcha por parte de los acarreados le va a traer menos beneficios de los que piensa al gobierno. Ahí vemos un poco todos los recursos que está dispuesto a usar este gobierno para conservar el poder, y lo vemos recurrir a cosas que pensábamos que eran del pasado: a la utilización de los recursos del Estado ilegalmente, a la movilización de sus clientelas de programas sociales, de sus empleados, de sus subordinados y hacer esa mezcla muy rara de simpatizantes reales con acarreados ignominiosos. Tengo la impresión de que eso está en contra de lo que los mexicanos hemos aprendido a repudiar, que es la manipulación electoral. Repudiando la manipulación electoral se hizo la transición democrática en México, no veo por qué se nos ha de haber olvidado eso”.

“UN SEXENIO TREMENDAMENTE DESTRUCTOR”

En “La nueva soledad de América Latina” se abordan temas como la proliferación de los populismos y autoritarismos en América Latina, y la militarización: “Nuestras democracias están sufriendo virajes dictatoriales, como en Nicaragua o poco democráticos como en Perú, y nuestros populismos están tomando rumbos tiránicos; pienso en El Salvador y en México, donde el riesgo es un populismo exacerbado, autoritario, que da pasos hacia su base radical y hacia la militarización del país”. No obstante, una de las preocupaciones planteadas en el libro es sobre la economía.

Foto: FIL Guadalajara-Natalia Frogoso

“Los nuevos gobiernos de izquierda no tienen un horizonte de crecimiento económico”, menciona en diversas ocasiones anteponiendo, entre otros planteamientos, primero lo económico. ¿Qué es lo que más le preocupa del gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador a cuatro años del sexenio y a menos de dos años del desenlace?

“Me preocupa la falta de visión de cómo puede desarrollarse este país, me preocupa la falta de claridad respecto de las oportunidades que tiene el país para ser un país próspero capaz de atender realmente la pobreza y la desigualdad; y me preocupa muchísimo la cantidad de ocurrencias que han tenido como consecuencia la destrucción de cosas que podían haber estado no muy bien, pero que estaban mejor de lo que hay ahora”.

Aguilar Camín sentenció: “Ha sido un sexenio tremendamente destructor, y creo que lo que nos espera en adelante, como tarea al país, es la reconstrucción de lo que la Cuarta Transformación ha destruido”.

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Autor(a)

Enrique Mendoza
Licenciado en Comunicación por la UABC Campus Tijuana. Periodista cultural en Semanario ZETA de 2004 a la fecha.
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