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miércoles, octubre 5, 2022
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No pasó

Dicen que si un político o gobernante quiere probar si realmente tiene alta popularidad y aprobación por parte de su sociedad o gobernados, debe pasar la prueba del estadio. Pocos la pasan. Famosas fueron las rechiflas en la Plaza México, en el Estadio Azteca, y en Baja California, pocos políticos se atreven a mostrarse en actos masivos. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien aun no cumple un año al frente de la administración estatal, pero ya le marean la mente política con ser de “los gobernadores mejor evaluados del país”, y con aquello que “puede ser presidenciable”, se atrevió. El sábado 10 de septiembre acudió a la Plaza Monumental de Playas de Tijuana, donde acudió a un concierto de grupos de la década de los noventa. Por supuesto no se puebleó, sino que junto a su esposo Carlos Torres e invitados especiales, departió en el área VIP en el ruedo de la Plaza. Todo iba bien hasta que al ex diputado federal y miembro de un grupo noventero, Sergio Mayer Bretón, se le ocurrió agradecer, al micrófono, la presencia de Ávila Olmeda. No pasó la prueba. La titular del Poder Ejecutivo del Estado recibió su primer gran rechifla y abucheos por parte de los asistentes. Como prueba de ello hay varios videos en redes sociales y los testimonios de asistentes al concierto. La realidad es que Baja California no está en las mejores condiciones. La inflación es mayor a la del resto del país, la inseguridad no ha disminuido y los asesinatos continúan, tocando ya a inocentes niños. Ahora sí que, ojalá, la novel gobernadora tome la rechifla como un golpe de realidad, para administrar en beneficio de todos con resultados reales, no de encuesta.

Autor(a)

Redacción Zeta
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