La pasividad municipal

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Cachanillaz lunes, 27 junio, 2022 12:00 PM

Un gobierno aletargado, una alcaldesa que no destaca, una cuestionable operatividad del Cabildo, la pereza del secretario del Ayuntamiento y del coordinador de regidores, impiden desarrollar un plan de trabajo serio

La gestión de Norma Alicia Bustamante, alcaldesa de Mexicali, está a punto de cumplir nueve meses desde que tomó posesión el 30 de septiembre de 2021, al relevar a su rival político Guadalupe Mora Quiñonez, quien asumió al cargo tras suplir a la hoy gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.

En todo ese tiempo, el Cabildo de Mexicali coordinado por el secretario del Ayuntamiento, Daniel Humberto Valenzuela y el coordinador de la bancada de Morena, José Ramón López Hernández, no ha tenido una sola sesión ordinaria y programada; en cambio, el 14 de junio se cumplirán apenas 22 sesiones extraordinarias para “sacar” temas urgentes que se tienen en el tintero.

Regidores de oposición han hecho señalamientos por la poca operatividad del gobierno municipal en torno a la modificación de reglamentos, de desincorporación de bienes y demás cuestiones a revisar por el órgano colegiado. Sin embargo, los ediles morenistas prefieren vivir en “precampaña”, en los que han identificado como sus distritos, otorgar apoyos ciudadanos en alguna zona que les interese mantener buena imagen y ya, punto.

En la primera sesión que llevó a cabo el Cabildo de Mexicali, regidores, el síndico Héctor Israel Ceseña y la propia Norma Alicia Bustamante, acordaron sesionar una vez cada dos semanas, con el objetivo de que el trabajo de los ediles pueda concretarse.

Sin embargo, a la bancada de Morena y a Daniel Humberto Valenzuela, no les interesa absolutamente nada el trabajo del Cabildo y prefieren esperar a que se acumulen urgencias para sesionar de manera extraordinaria y así cumplir con la mínima exigencia.

Nada, absolutamente nada ha cambiado desde que inició la actual administración. Ah, pero cuando se trata de una petición del Gobierno del Estado o una obligación enviada por el Congreso del Estado, se desviven por cumplirlas fast track, sin leer ni analizar, con tal de confirmar su servilismo y subordinación hacia los verdaderos regentes.

La pasividad de Morena en el gobierno de Mexicali tiene un evidente mensaje político, pues como es sabido, regidores como Sergio Tamai, José Ramón López Hernández y otros tantos de Morena, mantienen un marcado conflicto con la alcaldesa, con quien decidieron aplicar la “resistencia no violenta”, por no decir “holgazanear” en la labor que realmente le compete al Cabildo: reglamentar y fiscalizar.

Ante esto, Bustamante ha decidido buscar alianzas en otros sectores, como la iniciativa privada, con el servil regidor ex panista Óscar Vega Marín; o incluso diputados de oposición como Diego Echeverría, los cuales le han organizado eventos e incluso caminado juntos en comunidades populares.

Lamentablemente, esta nueva camada de morenistas cree que el cargo de representación popular sirve sólo para hacer tres años de campaña que les permitan asegurar otros tres años dentro de la nómina.

Cómo cambian las cosas, pues durante la administración de Guadalupe Mora Quiñonez, esos ediles mantenían una férrea postura contra la hoy ex alcaldesa, debido a que hizo una alianza con el ex gobernador y bachiller (esperemos) Jaime Bonilla Valdez.

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