Ucrania: sin memoria ni responsabilidad

Foto: Internet/La salida masiva de ucranianos
Opinionez lunes, 7 marzo, 2022 12:00 PM

En Ucrania hubo un golpe de Estado en 2014 de la ultraderecha; fue impulsado, alentado y reconocido de inmediato por el triunvirato de Estados Unidos, Unión Europea y OTAN. Una maquinaria militar de EUA de 800 mil millones de dólares del presupuesto debe usarse, porque el armamento tiene hambre de guerras.

Provocadores, quieren un complejo-base militar más en Ucrania, a las puertas de territorio ruso, cuando por los acuerdos del Pacto de Minsk, se debieron congelar los amenazantes avances de misiles nucleares en territorio europeo, apuntando a los 148 millones de rusos que les parecen muchos a EUA-OTAN-UE, después de la división de la URSS en 12 naciones en la Perestroika de 1991.

Sin la menor consideración por el equilibrio de la paz, se rompieron principios de estabilidad internacional; mientras, ha habido cinco oleadas de expansión de la OTAN con mayores instalaciones de sistemas de cohetes en Polonia y Rumania. En los años 90 dijeron los norteamericanos que no avanzarían ni un centímetro hacia el oeste; se les olvidó ese compromiso y miren las consecuencias después de la hipocresía diplomática.

Los métodos terroristas fueron adoptados como práctica por el gobierno ucraniano para destruir la diversidad de la cultura rusa. Vadim Pupara, un joven de 17 años militante del Partido Comunista de Ucrania, fue quemado vivo por los neonazis ucranianos y ultranacionalistas en Odessa; el 2 de mayo de 2014, los neonazis prendieron fuego a la Casa de los Sindicatos de Trabajadores, con los jóvenes militantes comunistas dentro. En total, 48 compañeros murieron ese día; los medios occidentales callaron… y se autodenominan defensores de los derechos humanos.

En el parlamento ucraniano, antes del golpe de Estado de 2014, había electos 14% de diputados del partido comunista; hoy están proscritos, en la clandestinidad, y perseguidos a muerte. El gobierno ucraniano fascista prohibió hablar la lengua rusa a la población nativa de Ucrania: el idioma ruso en Ucrania es el primer idioma más común en las regiones de Donbas y Crimea de Ucrania, y el idioma predominante en las grandes ciudades del este y sur del país. Según el censo de 2001, el 29.6% de los ciudadanos ucranianos tenían el ruso como lengua materna.

Racismo en medio de una guerra: ahora los expatriados africanos, entre ellos muchos estudiantes, son obligados a permanecer en Ucrania contra su voluntad mientras intentan huir de la guerra. También ha habido reportes de funcionarios de seguridad ucranianos que impiden a los africanos tomar los autobuses y trenes que van a la frontera.

Por otra parte, Israel sigue bombardeando la población civil de Siria y Palestina, ante el silencio de los medios internacionales del despojo sistemático del territorio palestino. Silencio… Parece que la idea de la derecha de Ucrania es desaparecer a los rusos y a la población africana porque por ocho años grupos terroristas de Ucrania bombardearon ciudades de Donetsk y Lugansk, causando 14 mil bajas rusas por ese ataque sistemático (en el largo plazo).

Occidente, especialmente Estados Unidos, es el principal responsable de este desastre en Ucrania; pero ningún responsable de la política estadounidense, y casi ninguna parte del establishment de la política exterior estadounidense, de la Unión Europea (y menos de la siniestra OTAN), en su doble moral, va a querer reconocerlo. Esto lo afirma John Mearsheimer, profesor internacionalista de la Universidad de Chicago.

Trágico, pero la Unión Europea de nuevo está de rodillas frente a cualquier convocatoria criminal que encarará el gobierno norteamericano, solo que esta vez se han superado todos los límites imaginables.

Tenían varios antecedentes: acompañaron a Washington en la invasión y genocidio al pueblo iraquí, siguiendo la idea de la mentira repetida, como aconsejaba el nazi Goebbels. Luego, en el marco de las ambiciones económico-destructivas, hicieron lo mismo con Afganistán, con Libia y lo intentaron vanamente con Siria, a través de ejércitos propios; y también con mercenarios, a los que financiaron, arroparon y armaron en toda Europa.

En circunstancias parecidas a las que estamos viendo ahora, estos asesinos seriales de la OTAN, fueron detrás de las recomendaciones de Bill Clinton y arrasan los Balcanes, destruyendo Yugoslavia, vendiéndole al mundo que lo hacían “por la libertad y la democracia”. Dejaron expuesto en todas estas intervenciones, que son una ínfima cantidad de las 204 llevadas a cabo por EE.UU. en el mundo: un cementerio de millones de muertos, tierras arrasadas y dolores de por vida, gracias a la cantidad de bombas de uranio empobrecido que fueron arrojando aquí y allá. Ojalá Hiroshima y Nagasaki sean las únicas y últimas bombas en la historia de la humanidad.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: profe.hector.itt@gmail.com

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