Biden anuncia que EU mató a líder del Estado Islámico en Siria

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Destacados jueves, 3 febrero, 2022 6:10 AM

El presidente estadounidense Joseph Biden anunció, este jueves 3 de febrero, que Abu Ibrahim al-Hashimi al-Qurayshi, el líder del grupo terrorista Estado Islámico (EI), murió durante una incursión de las fuerzas especiales de Estados Unidos al noroeste de Siria.

“Anoche, bajo mi dirección, las fuerzas militares estadounidenses en el noroeste de Siria llevaron a cabo con éxito una operación antiterrorista”, indicó el presidente estadounidense en un breve comunicado, respecto a la redada estadounidense más grande en dicho país de Medio Oriente, desde la operación ocurrida en agosto del 2019, que mató a otro líder del EI, Abu Bakr al-Baghdadi.

“Gracias a la habilidad y valentía de nuestras Fuerzas Armadas, logramos retirar del campo de batalla a Abu Ibrahim al-Hashimi al-Qurayshi, el líder de EI”, agregó Biden, quien confirmó que todos los estadounidenses que participaron en la operación regresaron a salvo.

Aunado a lo anterior, el presidente de Estados Unidos justificó que la acción militar que su país llevó a cabo, la noche de ayer miércoles 2 de febrero, “para proteger al pueblo estadounidense” y sus aliados, y “hacer del mundo un lugar más seguro”.

Según el grupo de defensa civil sirio Cascos Blancos, citado por la cadena CNN, al menos 13 personas murieron en los enfrentamientos que tuvieron lugar durante y después de la redada, incluidos seis niños y cuatro mujeres.

También el Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó, a través de un comunicado, el deceso de 13 personas, entre ellas cinco niños y tres mujeres, mientras que otros tres cuerpos quedaron “despedazados” y no han podido ser identificados todavía.

Por su parte, el secretario de Prensa del Pentágono, John Kirby, dijo en un comunicado emitido ayer miércoles 3 de febrero, por la noche, que la misión fue realizada por el Comando Central de EE.UU., que controla las operaciones y actividades militares en el Medio Oriente. “Se proporcionará más información a medida que esté disponible”, dijo.

Varios testigos y rescatistas le dijeron a CNN que los bombardeos y las explosiones precedieron a un ataque aéreo de las fuerzas estadounidenses poco después de la medianoche y tuvieron como objetivo una casa en la zona fronteriza sirio-turca de Atmeh, en el enclave rebelde de Idlib.

Un testigo en Atmeh, citado por CNN y que pidió no ser identificado por razones de seguridad, dijo que se produjeron disparos de ametralladoras desde al menos tres helicópteros que volaban por encima, seguidos de una explosión unos minutos después.

“Escuché desde la distancia a una persona que habla árabe con acento iraquí pidiendo a las familias que evacuaran el área y estarían a salvo”, dijo el testigo. “Vi desde la distancia que había ametralladoras disparando desde el suelo hacia los helicópteros”.

El testigo dijo a CNN que dos de los tres helicópteros que vio aterrizaron una hora después de que comenzaran los enfrentamientos. “Alrededor de las 3:20 a.m., los helicópteros partieron y vi una luz lejana que parecía un incendio”, detalló a la cadena.

El testigo también dijo que escuchó lo que parecían ataques de aviones no tripulados y dijo que las fuerzas de HTS estaban impidiendo que los civiles ingresaran al área, con fuerte presencia de las fuerzas de Hay’at Tahrir al-Sham (HTS), que anteriormente estaban afiliadas a al Qaeda.

Según el diario The New York Times los helicópteros estadounidenses rodearon una casa en Atmeh, en la provincia de Idlib, controlada por los rebeldes, tras lo cual se produjo fuego cruzado. Desde los helicópteros lanzaron avisos en árabe para que las mujeres y los niños evacuaran la vivienda.

Luego se produjo un largo enfrentamiento que duró alrededor dos horas, porque desde la casa y edificios vecinos se dispararon cohetes contra las aeronaves estadounidenses. Según testigos citados por la agencia The Associated Press (AP), hubo al menos una explosión importante dentro de la casa, pero, al parecer, no fue causada por el ataque estadounidense.

Un funcionario de EE.UU., que habló bajo condición de anonimato, dijo a la AP que uno de los helicópteros de la incursión sufrió un problema mecánico y tuvo que ser dejado en tierra. Varios residentes dijeron a la misma agencia, que vieron partes de cuerpos esparcidos cerca de la casa.

Por su parte, Ahmad Rahhal, un periodista local que visitó el lugar, dijo haber visto 12 cadáveres. Otros, al parecer, y según dijo el mismo comunicador, citado por Univisión, seguían bajo los escombros de la vivienda.

En septiembre del 2021, el Ejército de EE.UU. atacó a un alto líder de al Qaeda cerca de Idlib, Siria, según un comunicado del Comando Central. Un mes después, las milicias estadounidenses llevaron a cabo un ataque con aviones no tripulados contra Abdul Hamid al-Matar, un alto líder de al Qaeda.

Luego, en diciembre del 2021, los militares estadounidenses atacaron a Musab Kinan, un alto líder de Hurras al-Din, afiliado de al Qaeda, cerca de Idlib. El Comando Central abrió una investigación respecto a la posibilidad de víctimas civiles por el ataque, pero el Pentágono no pudo proporcionar actualizaciones en ese momento.

Mientras tanto, varias partes de Siria e Iraq han visto un resurgimiento del Estado Islámico. El mes pasado, más de 100 combatientes de dicho grupo terrorista atacaron una prisión en el noreste de Siria, en un intento por liberar a los miembros encarcelados del grupo extremista.

La misma cadena estadounidense CNN indicó que al menos 200 reclusos y 30 miembros de las fuerzas de seguridad sirias murieron en los enfrentamientos que siguieron a la frustrada fuga de la citada cárcel.

“NO NOS INTIMIDAN. LOS VAMOS A CAZAR”, ADVIERTE BIDEN AL ESTADO ISLÁMICO, TRAS ATENTADOS EN KABUL

El 26 de agosto del 2021, el presidente de Estados Unidos, Joseph Biden, afirmó que EE.UU. alistaba una respuesta contra los líderes del grupo terrorista yihadista autodenominado Estado Islámico de Khorasán (ISIS-K, por sus siglas en inglés), quien se adjudicó los ataques que mataron a decenas de personas en el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai de Kabul, el más importante de Afganistán, incluyendo a 12 militares estadounidenses, además de que 15 resultaron heridos.

“A aquellos que nos atacaron y aquellos que desean hacernos mal, sepan esto: No perdonaremos, no olvidaremos, los cazaremos y les haremos pagar […] Responderemos con fuerza y precisión en el lugar que escojamos y en el momento que escojamos […] Estos terroristas no ganarán […] Estados Unidos no será intimidado”, dijo el mandatario estadounidense, desde la Casa Blanca.

Biden afirmó que alistaban una serie de ataques a puntos estratégicos del grupo ISIS-K. Asimismo, informó que continúan los planes de evacuar a los estadounidenses de Afganistán antes de la fecha límite del 31 de agosto. Además, agradeció la labor de los miembros de las Fuerzas Armadas de EE.UU. que fallecieron durante los ataques.

“Fueron héroes que estaban envueltos en una misión generosa para salvar la vida de otras personas”, sostuvo Biden, quien detalló que la situación seguía evolucionando y había estado en contacto constante con líderes militares en Washington, Afganistán y Doha.

Por otra parte, el presidente de EE.UU. se mostró abierto a enviar más tropas para garantizar la misión, pero apuntó que los comandantes no lo habían solicitado hasta ese momento. “He instruido a los militares, que cuando si necesitan fuerzas adicionales, lo aprobaré”, apuntó.

Minutos después de la alocución de Biden, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, aseguró que en las últimas 12 horas, y pese a los ataques, continuaron las evacuaciones y 7 mil personas fueron sacadas de Afganistán, e insistió en que la relación de EE.UU. con el Talibán “no es una amistad”, pero que es necesaria para continuar evacuando a personas de ese país, incluso después del 31 de agosto.

Previo a las declaraciones de Biden, el Pentágono dijo que esperaba más atentados de parte del grupo Estado Islámico de Khorasán en Kabul, e indicó que está decidido a tomar represalias. Por su parte, el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, convocó una reunión del Consejo de Seguridad sobre Afganistán, anunciaron diplomáticos.

El Pentágono señaló que, hasta ese momento, había 5 mil personas dentro del aeropuerto internacional de Kanul esperando abordar uno de los aviones de evacuación. El ataque se produce a cinco días de la fecha marcada por el propio Biden para el final de la misión y la retirada de tropas de Afganistán, el próximo 31 de agosto.

El ataque -que dejó al menos 72 muertos y 150 heridos, en su mayoría afganos que trataban de subir a algunos de los vuelos de evacuación de los países aliados- era el primero sufrido por tropas estadounidenses en Afganistán desde febrero del 2020.

El Estado Islámico de Khorasán reivindicó el 26 de agosto del 2021, la autoría de uno de los dos atentados suicidas en las afueras del aeropuerto internacional de Kabul, según informó la agencia de noticias Amaq del grupo, en su canal de la mensajería instantánea Telegram.

Un terrorista suicida del grupo militante islamista “logró llegar a una gran reunión de traductores y colaboradores del Ejército estadounidense en el ‘Campamento de Baran’, cerca del aeropuerto de Kabul, y detonó su cinturón de explosivos entre ellos, matando a unas 60 personas e hiriendo a más de 100, incluidos combatientes talibanes”, narró la agencia.

Sin embargo, el general Kenneth McKenzie, jefe del Comando Central de Estados Unidos a cargo de Afganistán, afirmó que fueron dos atacantes suicidas, quienes habían detonado explosivos cerca de Abbey Gate, la puerta principal de ingreso al aeropuerto de Kabul, y en el cercano Baron Hotel. Además, varios hombres armados del EI abrieron fuego contra civiles y fuerzas militares.

HABÍAN ADVERTIDO ATAQUES TERRORISTAS

Durante los días previos, varias naciones occidentales ya habían advertido sobre un posible ataque. Miles de afganos se han reunido en el aeropuerto por días para tratar de huir de Afganistán, luego de que los talibanes tomaran el poder a principios de ese mes.

“No vayan al aeropuerto internacional Hamid Karzai de Kabul […] hay una amenaza elevada y permanente de ataque terrorista”, escribió, el pasado 25 de agosto, la Cancillería británica en su página web. Las personas “que se encuentran en las entradas Abbey, este y norte, deberían irse inmediatamente”, indicó el Departamento de Estado estadunidense, al señalar “amenazas a la seguridad” sin dar más detalles.

“Si se encuentra en la zona del aeropuerto déjela por un lugar seguro y espere otras instrucciones”, escribió la Cancillería británica, misma que luego agregó, “si puede dejar Afganistán por otros medios seguros, hágalo inmediatamente”.

Por su parte, el ministerio australiano de Asuntos Extranjeros mencionó que existía una “amenaza muy elevada de atentado terrorista”; al igual que Reino Unido, Australia aconsejó no ir al aeropuerto y, a las personas ya en el lugar, “dirigirse a un sitio seguro y esperar informaciones suplementarias”.

“Los talibanes han asumido compromisos públicos y privados para proporcionar y permitir un paso seguro para los estadunidenses, para los ciudadanos de terceros países y para los afganos en riesgo a partir del 31 de agosto”, declaró Antony Blinken, jefe de la diplomacia de EE.UU., durante una conferencia de prensa en Washington.

El 24 de agosto del 2021, Biden dijo que el puente aéreo de evacuación liderado por Estados Unidos desde Afganistán tenía que terminar pronto, debido a la creciente amenaza del brazo afgano del grupo Estado Islámico. “Cuanto más tiempo permanezca Estados Unidos en el país”, existe un “riesgo agudo y creciente de un ataque de un grupo terrorista conocido como ISIS-K”.

“Cada día que estamos sobre el terreno es un día más en el que sabemos que el ISIS-K está tratando de atacar el aeropuerto y atacar tanto a Estados Unidos como a las fuerzas aliadas”, añadió el mandatario estadounidense, quien el pasado 19 de agosto, analizó con su equipo de seguridad nacional, posibles amenazas terroristas contra los estadounidenses en Afganistán, que podrían incluir ataques del grupo Estado Islámico (EI).

Un funcionario de la Casa Blanca dijo en un comunicado, que en el encuentro también revisaron los esfuerzos diplomáticos, la situación de seguridad y las últimas informaciones de inteligencia. Asimismo, Biden y la vicepresidenta, Kamala Harris, fueron puestos al tanto de la operación para evacuar a estadounidenses y sus colaboradores afganos desde el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai de Kabul.

A la reunión con Biden y Harris asistieron los secretarios de Estado, Antony Blinken, y de Defensa, Lloyd Austin, así como el jefe del Estado Mayor, general Mark Milley, la directora de la Inteligencia Nacional, Avril Haines, y el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan.

El Pentágono informó, ese mismo día, de que EE.UU. había habilitado más accesos al aeropuerto de Kabul para acelerar la evacuación. Según los datos de dicha institución, en la actualidad hay más de 5 mil 200 soldados de EE.UU. en la capital afgana, y su aeródromo permanece “seguro y abierto para operaciones de vuelos”.

Los talibanes no estaban interfiriendo en el proceso de evacuación de los estadounidenses, aunque el Pentágono admitió que había informaciones de que estaban bloqueando el acceso al aeropuerto a los afganos que querían salir en los vuelos de Estados Unidos.

Durante una entrevista con la cadena ABC News, Biden afirmó que las tropas de su país podían quedarse en Kabul después del 31 de agosto del 2021, para completar la evacuación de los ciudadanos estadounidenses.

Según el mandatario estadounidense, hasta ese momento todavía había en Afganistán entre 10 mil y 15 mil estadounidenses que necesitaban ser evacuados, además de entre 50 mil y 65 mil afganos y sus familias a quienes EE.UU. quería sacar del país.

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