Deja huella cine de dolor, migración y cultura milenaria de Guatemala en FICG

Espectáculoz jueves, 7 octubre, 2021 9:36 PM

Destaca embajada guatemalteca en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, con exhibición, y proyectos, dejando huella de su cine de color, migración y cultura milenaria.

Zapopan, Jalisco.- Muestras cinematográficas de ficción y documental, series en proceso de creación, y conversatorios sobre el cine guatemalteco, han sido encabezadas por el cineasta Luis Argueta, de 74 años, ganador del Mayahuel en la trigésima sexta edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), quien al frente de la embajada chapina participó con una plática de vida sobre la represión y libertad en el cine del país centroamericano que retrata detrás de la impunidad y los estigmas de ser una persona migrante.

“El callar ha sido en Guatemala un método de sobrevivencia. Era una realidad que no se podía hablar o cuestionar, las circunstancias del toque de queda, problemas políticos y guerras nos asfixian, pero el cine siempre ha sido un lugar para respirar”, subrayó el director del documental “El Costo del Algodón” (1977), un retrato migratorio que continúa hasta hoy sorprendiéndole: “Era ver cómo los migrantes se veían orillados a trabajar en un estado inhumano. A lo largo del tiempo no conocí indocumentados, conocí hombres, mujeres y niños que tienen historias por contar”, relato que lo motivó a gestar “Silencio de Neto”, y “Abrazos”, entre otros documentales que se han sumado a otros referentes guatemaltecos que empujaron la asociación AGACINE, la cual desde 2007 motiva a crear un instituto y ley que apoye e impulse el arte del cine.

Respecto al reconocimiento recibido del FICG (Mayahuel), Argueta comentó a ZETA: “Es un reconocimiento que significa mucho para mí porque que a diferencia de muchos de los cineastas que están aquí que son jóvenes que están empezando pues yo ya voy por otro camino, y esto me da mucha alegría porque mi cine todavía tiene de vigente el hablar de esos silencios en mi país, sobre cosas que no sé dicen, que no se quieren discutir, y que son importantes que se reconozcan y rompan. El cine me dio la opción de expresar la problemática, visibilizar, ser testigo y romper el dictamen de quedarse callado, de no cuestionar el status quo”, subrayó.
Guatemala, país invitado del encuentro fílmico jalisciense, proyecta títulos chapines como: “Cadejo blanco”, de Justin Lerner; “El Silencio de Neto” de Luis Argueta; “1991”, de Seergio Ramírez; “Los Fantasmas”, de Sebastián Lojo; la multipremiada cinta “La Llorona”, de Jayro Bustamante; “Nuestra Madres”, de César Díaz; “Pólvora en el Corazón”, de Camila Urrutia; “Septiembre, un Llanto en Silencio”, de Kenneth Muller; “El silencio del topo”, de Anaïs Taracena; “La Asfixia”, de Ana Bustamante, “El Buen Cristiano”, de Izabel Acevedo, “No Llores Cumbias, Cumbias Bailarás”, de Pablo Rojas; y “La Compañera Fabiana”, de Lucía Reinoso, entre otras.

“Es para mi un honor ser parte de este grupo. Veo gente muy joven que ha estado trabajando por algunos años en temas que son también entre comillas controversiales, miré una película que me encantó por su energía ‘Pólvora en el corazón’ que trata un tema de las relaciones entre 2 mujeres, la violencia contra la mujer, y la presencia de las armas. Su título es muy bien logrado porque somos un país que lleva la posibilidad de explotar en cualquier momento, y que en realidad explota a menudo. También destaco el trabajo de ‘El buen cristiano’, que habla de la historia de Guatemala. Y ‘El silencio del topo’, que se une a las películas guatemaltecas que verdaderamente vienen para despertar la conciencia de la sociedad guatemalteca, y eso es un gran placer ser parte de esa nueva generación de cineastas chapines”, subrayó Argueta.

Y añadió: “Este reconocimiento que nos hace Guadalajara, México, hacia nuestra industria, quisiéramos que no lo hicieran en Guatemala, el Estado, Congreso, Industria Privada para que el cine guatemalteco siga abriendo puertas para salir, y también para que el mundo entre. Quitar esos provicionalismos que aún existen. Y por otro lado, abrirnos la mente porque en Guatemala sigue habiendo gente miope que se cuestiona porqué continuamos haciendo cortometrajes, cuando la salud de la industria guatemalteca pasó de un pronóstico reservado a un crecimiento importante, y FICG es parte de esa oxigenación que le levanta la vida a la industria de nuestro país”.

Cabe mencionar que los últimos años el cineasta tributado con el Mayahuel, se ha dedicado a contar las historias de los migrantes guatemaltecos en Estados Unidos: “Las fronteras para mí son hogares que he visitado mucho, tanto en el Sur de Estados Unidos y México. Los migrantes mantienen nuestros países a flote, van a Estados Unidos a dejar la vida para darle vida a muchos pueblitos a punto de desaparecer, que si no es por ellos desaparecerían, y gracias a ello tienen una vida vibrante, y una economía posible. No quiero parecer ingrato, pero la forma que Guatemala y México han hecho el trabajo sucio de Estados Unidos para detener el paso de los migrantes, es muy dura de aceptar, creo que tenemos que reconocer que el migrante no es un enemigo que viene a infundir temor y hacernos daño, sino a contribuir. La migración es una industria extractiva en el que el Norte se lleva una de las fuentes primarias, los jóvenes, a quienes explotan, abusan, y luego los deportan”.

En el mismo marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara se presentó la charla “Memoria Histórica y Cine Guatemalteco”, a cargo de Ana Bustamante, Izabel Acevedo y Cesar Díaz, multipremiados cineastas que compartieron su experiencia, y definieron al cine como agente de historia y vector de memoria, con contradicciones, tensiones, silencios, conflictos y disyunciones.

Por un lado, Bustamente platicó de su cinta “La Asfixia” que retrata la búsqueda que lleva a cabo una hija para dar con el paradero de su padre, desparecido en la década de los 80, historia que recontruye a partir de la memoria de muchas personas, para también, no dar un peso de fantasía, sino sustento colectivo. Por otro lado, Izabel Acevedo, enfatizó que el relato de “El buen cristiano” además de reconstruir memorias, lo gestó como herramienta para responderse preguntas; por su parte, César Díaz llegó al FICG con su opera prima “Nuestras madres”.

Cabe destacar que del país invitado en FICG llegó el proyecto de ficción “Leyendas del nuevo mundo”, de la productora Irene Herbruger Alvizurez, el cual resultó ganador en la competencia Episodio 0: Series en desarrollo 2, programa que consistió en reuniones intensivas entre una selección de series iberoamericanas en desarrollo y los profesionales del cine y la TV que están en la posición de consolidar estos proyectos rumbo a su etapa de realización, en el que a los participantes se les ofreció un abanico de oportunidades y colaboraciones con profesionales de la industria audiovisual, productores, televisoras, plataformas OTT, agentes de ventas y distribuidoras internacionales a partir de encuentros con profesionales de la industria audiovisual, productores, televisoras, plataformas OTT, agentes de ventas y distribuidoras internacionales.

“Leyendas del nuevo mundo” que retratará las leyendas milenarias de Guatemala a través de la ficción y formato episódico, obtuvo los premios Diablo Panzón Food Company consistente en servicio de catering por 8 días que incluye desayuno, snack matutino, comida, snack vespertino, cena y coffee break; Sonata Films de posproducción de sonido para capítulo piloto (duración máxima de 60 minutos) correspondiente a 20 jornadas con prioridad para el diseño de sonido con valor a 20,000 dólares; El Script Factory (concept test y script clinic) consisten en 3 procesos de evaluación de la biblia y el piloto que culminan con un documento de recomendaciones, con valor de 250 mil pesos.

 

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