Amenazan, atacan y desplazan a residentes del Valle de Mexicali

Foto: Cristian Torres
Edición Impresa lunes, 18 octubre, 2021 12:00 PM

Delincuentes extorsionan a comerciantes de

la colonia La Puerta, abandonada por la

Policía Municipal y la Guardia Nacional. Con

un incremento de 26% en casos de extorsión

en Mexicali, en el Valle, los vecinos se auto

protegen o dejan la región ante el constante

ataque de delincuentes que, armados, cobran

piso a cambio de no afectar sus negocios o

acabar con sus vidas

Amenazados y en estado de paranoia, viven desde hace aproximadamente un mes, residentes de la colonia La Puerta en la delegación Venustiano Carranza en el Valle de Mexicali, ante la presencia de delincuentes que extorsionan de día y disparan de noche.

La última semana de septiembre, sujetos con armas cortas atacaron una tortillería que da empleo a por lo menos ocho familias de la zona; los propietarios del local denunciaron ante la Fiscalía General del Estado lo que para ellos fue un cobro por derecho de piso: les pedían 35 mil dólares a cambio de no destruir su negocio o atentar contra sus vidas.

De madrugada, los criminales dispararon contra el establecimiento en repetidas ocasiones; estuvieron a punto de hacer explotar un tanque de gas, poniendo en riesgo a los vecinos, quienes, asustados, optaron por empacar y buscar otro lugar para dormir.

“Nos han llamado por teléfono para decirnos ‘nos están extorsionando también a nosotros’, lo único que le puedo decir es que nosotros, junto con los demás vecinos, nos vamos en la noche por lo que está pasando. No sé si a las familias les están haciendo cobro de piso o extorsionando, pero todos nos estamos yendo porque tenemos miedo”, comentó a ZETA uno de los afectados.

Ha sido uno de los casos más sonados, pero antes que la familia de la tortillería, hubo otras víctimas. Lo más grave que recuerdan los pobladores, el secuestro de una joven, cuya madre es propietaria de un negocio de muchos años en la localidad. Narran que la señora pagó el rescate sin denunciar el hecho ante las autoridades, recuperó a su hija y la mandó a vivir a otra parte.

La Puerta, Valle de Mexicali, tortilleria baleada

Al menos otros dos comercios de diferentes giros fueron visitados por el grupo delincuencial que por su apariencia, modus operandi y armas cortas (no como las que utiliza el crimen organizado), se sospecha son “delincuentes venidos a menos”, “ex vendedores de droga”, desplazados a su vez por la “limpia” del narco en las “tienditas” que anteriormente operaban en la zona. Existe la versión de que son empleados de bajo rango dentro de grupos criminales en el Valle, sin embargo, su vestimenta y armamento no es de “alto nivel”, aseguran quienes los han visto.

Así lo refiere para ZETA uno de los residentes que es dueño de un local, mismo que ya recibió la temida “visita de advertencia”.

“A mí ya me dijeron, pero por miedo no denuncia uno. Son unos nuevos, a lo mejor locales de aquí o tal vez llegados de fuera, pero no son peces grandes; no traen las armas y andan amenazando y tirando balazos, calentando el lugar a lo pendejo. Si regresan, yo me voy a tener que ir de aquí, yo me voy a Mexicali a ver qué hago”, expresó.

 

SIN LEY

Derivado del más reciente atentado, los afectados y algunos vecinos afirman que se realizó la detención de tres sospechosos e incluso fueron llamados a identificar a los sujetos, situación que aterrorizó a las víctimas. Posteriormente, los detenidos fueron puestos en libertad, ya que un juez determinó ilegal la detención de la Policía Municipal, según informes que las autoridades les proporcionaron.

“Agarraron a tres, eran jóvenes, veintitantos años. Fueron dos días disparando a la tortillería, que los iban a desaparecer, les decían; no tenemos ley”, lamentó el trabajador de un negocio modesto que, como medida preventiva, cierra temprano, antes de que anochezca.

En conferencia de prensa en Mexicali, el fiscal central Hiram Sánchez Zamora rechazó que en Mexicali y el Valle se lleven a cabo cobros por derecho de piso, sin embargo, reconoció que hay más de una investigación en torno a estas amenazas:

“Son carpetas de investigación que se iniciaron por daño en propiedad ajena y extorsión, efectivamente tenemos víctimas identificadas en vías de protección dictadas por la fiscalía; hay una relación entre las víctimas y sabemos que les están exigiendo lo que ellos (agresores) señalan que es una deuda”.

Mencionó que la Fiscalía General del Estado otorgaría medidas de protección a los afectados, sin embargo, en un recorrido por La Puerta, ZETA no observó agentes, algún vehículo oficial o seguridad para los trabajadores que han retomado labores en el local.

En la puerta principal, aún se observan las marcas de bala, más de una docena de orificios que avanzan hacia la ventana, por donde temerosos se asoman los empleados, empacando tortillas a la vez que vigilan de reojo algún movimiento sospechoso en el exterior.

Un vehículo deportivo pasa, le hace señas al entrevistado, le pide que no hable con nosotros. Es un vecino preocupado y en psicosis, al igual que muchos otros habitantes del poblado.

“Ahora, cuando vemos a alguien que no es de aquí, como usted, que se baja de un carro o trae algo en la mano (el celular en este caso), pensamos que puede ser un atacante, por eso estamos trucha y nos cuidamos entre nosotros”, explicó el automovilista que en primera instancia pensamos era una amenaza y después nos enteramos que se trataba de otro comerciante.

A los comercios del lugar hace meses que no los visita la Policía Municipal, ni siquiera para firmar la bitácora que anteriormente generaba un patrullaje, aunque fuera esporádico. “Ya ni vienen, no hay patrullas, no hay presencia de nada. Ni policías, ni Guardia Nacional, eso acá no existe”, reclama el dueño de una tienda.

Otra vecina teme que confundan su casa- con fachada de negocio, pero que por la pandemia quebró- con un comercio activo y le apliquen la extorsión. “Voy a mandar quitar esas puertas de vidrio, no vayan a pensar que tengo dinero o algo”.

Por su parte, el recién nombrado director de Seguridad Pública Municipal de Mexicali, Joel Hidalgo Dueñes, reconoció que no hay vigilancia en la colonia La Puerta, confirmando la versión de los locatarios.

“Estamos apoyando a la ciudadanía para hacer presencia y tratar de disuadir en estos delitos, y pronto se los daré a conocer (…) hay que orientar esas mismas áreas que se detectan auges de delincuencia, hacer presencia y acercarnos a la ciudadanía; hacemos lo que podemos con lo que hay, debemos ver si reestructurar algo y enfocar en esos lugares donde hace falta”, declaró.

Además, negó que exista el cobro de piso en Mexicali, “es un evento específico que se está investigando”.

Vecinos de La Puerta no cuentan con un comité de vigilancia ni se han acercado al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública Municipal, informó su titular, Alma Araujo.

“En la zona Valle tenemos unos consejeros comisionados en el Ejido Quintana Roo, han estado presente en nuestras actividades, en entrega de reconocimientos; por la pandemia después no se pudo continuar; las bitácoras de la Policía cuando entra la pandemia se cancelaron precisamente para la protección del contagio de COVID en todo el municipio, no solamente en el Valle. Se han reactivado conforme Seguridad Pública lo consideró”, expresó.

Aunque el delito de extorsión va en aumento en Mexicali, al comité no ha llegado directamente un caso en el que le soliciten apoyo, se lleva un conteo con datos proporcionados por la fiscalía estatal.

“El delito de extorsión lo tenemos al alza con un 26 por ciento de enero a agosto de 2021 en el comparativo del mismo periodo del año anterior, en base a las carpetas presentadas en la fiscalía”, precisó.

Araujo hizo énfasis en que agosto de 2021 fue el mes más violento para la Capital del Estado, con 39 homicidios en treinta días; a la fecha se ha rebasado la cifra de muertes violentas del año anterior.

En su más reciente informe de labores, la presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública Municipal mencionó que las autoridades han fallado a las corporaciones que no cuentan con suficientes equipos de comunicación y unidades patrulla para atender las zonas alejadas de la urbe, lo que a su vez, genera libertad e impunidad para que los delincuentes cometan delitos.

Aunque las amenazas se han registrado en contra de diferentes tipos de negocios, no se ha generado una alerta para las cámaras empresariales en la ciudad, indicó por su parte la presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Mexicali, Lidia Granados Pacheco.

“De momento no tenemos ningún caso, ninguna denuncia de nuestros agremiados referente a ese tipo de delito, sin embargo, existe una preocupación por el alza en robos a comercios y robos violentos, asaltos, pero no cobro de piso o extorsión, hasta ahora”, expuso.

 

HUYEN DE NOCHE Y DE DÍA

Los daños colaterales de estas extorsiones, los padecen las familias de trabajadores de los medianos y no tan medianos negocios de La Puerta. Mientras los sostenes de la casa regresan a trabajar con miedo a una ráfaga de balas, las mujeres y sus hijos tienen temor de quedarse solos en casa. De día, buscan estar en compañía de vecinos, se van a pasar el rato a la vivienda de la suegra, regresan antes de que caiga la noche.

Los más asustados, han rentado cuartos en hoteles o pedido albergue en casas de familiares en la zona urbana; los que se quedaron sin trabajo porque a sus patrones los extorsionaron, lloran de impotencia. La comunidad se siente enrarecida, las calles se ven vacías, los niños entran a la tienda de abarrotes de la mano de sus papás, que ya no los mandan solos, como antes acostumbraban.

“Si no hacen algo, si no viene alguien, esto se va a convertir en pueblo fantasma, no vamos a aguantar”, augura uno de los comerciantes que aún no recibe la temida visita.

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