La “justicia” selectiva en Morena

Foto: Cuartoscuro
Destacados miércoles, 15 septiembre, 2021 7:30 PM

En Baja California, la justicia es selectiva, y beneficia a aquel que esté en el partido o en el gobierno, a diferencia del ciudadano común

 

Para empezar un caso, sucedido en 2018 en Tampa, Florida. El joven Cameron Herrin, de 18 años de edad, recibió de sus padres, como regalo de graduación académica, un carro Ford Mustang. Como es natural, estrenar tal vehículo deportivo, implica velocidad. Y Camerón no fue ajeno a la tentación.

Arrancó su carro un día, pero cometió un error fatal. Emprender una carrera con uno de sus amigos que manejaba otro vehículo. En el exceso de velocidad perdió el control del Mustango y arrolló a dos personas. A Jessica Raubenotl de 24 años, y a su pequeña hija de apenas un año y nueve meses. Las dos fallecieron en el hospital.

Camerón fue aprehendido por la policía de aquel estado norteamericano, y su juicio se alargó más de lo usual, debido a la llegada de la pandemia por el SARS-Cov-2 que produce la enfermedad Covid19, y que ha sumido al mundo en varias cuarentenas, incluyendo los servicios de gobierno, legislativos y judiciales, como es el caso.

En abril de este 2021, Cameron Herrin fue sentenciado a 24 años de prisión por los delitos de homicidio vehicular y carreras ilegales. El caso del joven abrió el debate social en la Unión Americana, entre quienes, como la familia de las víctimas, solicitaban una sentencia más severa de unos 30 años de prisión, y quienes consideraban que aquello había sido un accidente no intencionado, y el Juez había sido demasiado duro con el joven que vio cortada toda su vida académica, social y familiar, por una carrera en un auto nuevo, que acabó con la vida de una joven madre y su bebé a la que trasladaba en una carriola. Pero la justicia se ejerció más allá de las presiones sociales o políticas que hubo sobre el caso.

En Baja California, durante el gobierno de Jaime Bonilla Valdez, a la sazón el primer gobernador de Morena en esta entidad federativa, sucedieron dos casos harto similares al de Camerón Herrin, con de hecho, muy pocas semanas de diferencia entre uno y otro.

La madrugada del 17 de mayo de 2021, la joven Naile Salas Fernández de 30 años de edad, conducía su vehículo mientras se encontraba en estado de ebriedad y a exceso de velocidad. En su carrera por llegar a algún lugar, se topó con la fila de automóviles para cruzar de Tijuana a San Diego, California. Una línea que avanza lentamente, especialmente en estos tiempos de pandemia cuando los oficiales de migración, y los de aduanas de las garitas internacionales de los Estados Unidos, actúan con mayor precaución y precisión en la revisión de documentos.

Naile impactó su vehículo, una Equinox, Chevrolet, con la parte trasera de otro que se encontraba en esa fila para cruzar la frontera. El auto de las víctimas, con el impacto, se incendió. Ahí murió el conductor del automóvil, mientras su esposa fue trasladada al hospital donde perdió la vida más tarde. Los tres menores de edad, hijos de la pareja asesinada, sufrieron heridas y quemaduras de gravedad. Fueron trasladados a los Estados Unidos, de donde son residentes legales, para su atención médica.

Desde ese momento, Nailea fue señalada, acusada, hostigada en redes sociales, particularmente en Facebook, de donde obtuvieron fotografías de su perfil personal, para hacer gráficos llamándola asesina. El linchamiento mediático y social contra la joven, que fue acusada por el Ministerio Público, de los delitos de homicidio por culpa agravado, daño en propiedad ajena por culpa, lesiones por culpa, y delitos con la seguridad del tránsito de vehículos al haber manejado en estado de ebriedad.

Un Juez la vinculó a proceso y determinó que lo enfrentaría tras las rejas. Desde aquella madrugada del 17 de mayo del 2021, Nailea Salas permanece encarcelada, de acuerdo a información de la fiscalía general del Estado.

El otro hecho ocurrió poco más de un mes después:

La madrugada del 24 de junio del 2021, cuando Israel Clemente Corti, un joven de 24 años manejaba su vehículo, un deportivo Challenger 2020, con un valor arriba del millón 750 mil pesos, por la carretera conocida como escénica Playas-Rosarito.

El joven, al igual que Nailea, de acuerdo a los primeros reportes de la policía municipal, viajaba a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, cuando impactó su auto de lujo contra una patrulla estacionada y en la que se encontraban dos agentes de la municipal de Rosarito.

El oficial César Ernesto Ledezma López murió en el instante del accidente, mientras su compañero Gonzalo Sánchez Guzmán quedó herido y logró salvar la vida.

De pronto en la fiscalía general del Estado, a diferencia del caso de Nailea Salas, comenzaron a ser herméticos con la información del caso. No hubo linchamiento en redes sociales para el joven que asesinó, igual “por culpa” a un oficial de la Policía Municipal de Rosarito.

Cuando el caso llegó al poder judicial, Israel Clemente Corti fue acusado de provocar la muerte, por culpa, del policía municipal y provocar lesiones a otro oficial de la misma corporación rosaritense, además de manejar en estado de ebriedad y daño en propiedad ajena. Básicamente, los mismos delitos imputados a la joven Nailea.

Y aunque el Juez, cuando lo vinculó a proceso, decretó de entrada la prisión preventiva contra Israel Clemente Corti, días después cambió de opinión, y lo liberó para que siguiera su proceso en libertad. ¿Cuál es la diferencia entre Nailea Salas e Israel Clemente Corti? ¿Mas allá de la edad, ella de 30 años, él de 24, o del vehículo, ella en una camioneta austera Equinox, y él en un deportivo de lujo Challenger de 1 millón 750 mil pesos? ¿Cuál es la diferencia para que en el Poder Judicial de Baja California, decidan que la joven mujer sí merece la prisión preventiva y el joven varón no?

Es un diferencia de peso: Israel Clemente Corti, es hijo del Oficial Mayor del Gobierno del Estado que encabeza Jaime Bonilla Valdez. El poder, el gobierno, Morena, son la diferencia que hace que una persona sea puesta en libertad y otra en prisión, al haber cometido varios delitos iguales o similares.

Desde los primeros días de julio, el junior del Oficial Mayor de Baja California, disfruta de la libertad, mientras Nailea Salas padece la vida tras las rejas. Israel Clemente Corti, además, de nacionalidad o residencia legal en los Estados Unidos, había adquirido su vehículo en la Unión Americana, donde reside legalmente, según informaron autoridades de aquel país, aunque “raramente cruzaba a Tijuana”, el día que lo hizo, tomó en exceso, manejó con exceso de velocidad y arrolló una patrulla con dos policías municipales, matando a uno de ellos.

El padre del beneficiado con la justicia de Morena en Baja California, el oficial Mayor de Jaime Bonilla, Israel Clemente, en esta misma administración morenista de Jaime Bonilla, había sido despedido de la secretaría de salud, después de descubrirse que tenía antecedentes penales. Pero eso no le importó al gobernador, para rescatarlo y nombrarlo oficial mayor.

Efectivamente, Israel Clemente, estuvo siete años preso, después que en el año 2006 fue aprehendido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, transportando 725 mil 494 dólares, de los cuáles no pudo comprobar su origen lícito, y fue consignado por el delito de operación con recursos de procedencia ilícita, en la modalidad de transportar recursos dentro del territorio nacional con el objetivo de ocultar su localización. Siete años, fue la sentencia.

Con estos casos es evidente, que en Morena, que en Baja California, la justicia es selectiva, y beneficia a aquel que esté en el partido o en el gobierno, a diferencia del ciudadano común. Israel Clemente Corti, como Nailea Salas, debería estar en prisión aguardando su juicio. Pero no, está libre, porque es el hijo del oficial mayor, del gobierno de Jaime Bonilla.

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