Kino en California

Fotos: Cortesía Germán Orozco Mora/Misión de San Francisco Xavier entre la Sierra de la Giganta, BCS
Opinionez lunes, 12 julio, 2021 12:00 PM

“Pedí y conseguí venir a estas sus cercanas costas y gentilidades de esta provincia de Sonora… viendo estas tan amenas, tan pingües y fértiles tierras, que con facilidad podían socorrer a la cortedad de las tierras de la California, nos pusimos de acuerdo el dicho padre visitador Juan María de Salvatierra…” 

-Eusebio Francisco Kino, jesuita. Favores Celestiales

 

Con el favor de Dios, en este 2021, el ITESO Guadalajara y otras instituciones culturales, como CECUT y el Museo de Historia de Ensenada, publicarán Kino en California. Investigación de Carlos Lazcano Sahagún en coautoría del Dr. Gabriel Gómez Padilla (UdeG).

En 1997 el padre Charles W. Polzer, jesuita y autoridad en el tema de las misiones, creía que “de Kino, ya no hay más que conocer”. El profesor en la Universidad Estatal de Arizona, es además poseedor de buenos archivos: herencias bibliográficas y hemerográficas de historiadores como Herbert Eugene Bolton, el mejor biógrafo del Padre Kino en América; y de obras del padre Bolognani, el mejor en Europa. Y de cartografías y obras sobre Kino en el Noroeste, preparadas por Ernest J. Burrus, sacerdote jesuita y eminente historiador.

De hecho, las mejores obras sobre el jesuita Eusebio Francisco Kino, provienen de la costumbre obligada por amor a la Iglesia que hace memorables a los jesuitas: redactar diarios, crónicas, o notas del trabajo misional y evangelizador. Como diría el padre Polzer, sobre The Kino Heritage, la herencia de Kino fueron sus cartas a sus superiores y a bienhechores, como la Duquesa de Aveiro (Portugal cerca de Fátima).

Del jesuita de Trento, Eusebio Francisco, se conservan en el Archivo Nacional de México, su autobiografía Favores Celestiales; y la Observación del Cometa (1680), y Sangre Misionera en Sonora biografía del jesuita siciliano Francisco Xavier Saeta, martirizado hacia 1696 en la Misión de Nuestra Señora de Caborca.

El colaborador más antiguo de México Desconocido, el ensenadense Carlos Lazcano, director del Museo de Historia de su ciudad, se ha dado a la tarea de investigar por muchos años, la obra misionera del “Padre a Caballo” (“The Father on a Horseback”), como le llamaba a Kino, el jesuita Burrus. Lo que el trentino hizo en y por California, como se conocía a la Península.

Entre los admirables sucesos de Kino en California, precisamente es descubrir desde el Nazareno, cerro de Caborca; y patentizarlo con Salvatierra dos veces desde el Santa Clara o cerro del Pinacate (Sonoyta-San Luis-Peñasco); que evidentemente California no era la Isla más grande del globo terráqueo, sino una península, unida a América (entonces Nueva España).

Carlos Lazcano adelanta que a su obra número 46 (la 45 fue Sobre el nombre de California), la más reciente -de grueso volumen, con cerca de 900 páginas-, incluye lo que el jesuita italiano Eusebio Kino hizo en y por California, no solo como el primer misionero que llegó acá el 6 octubre de 1683, para fundar el Presidio de San Bruno.

Foto: Cortesía Germán Orozco Mora/Nuestra Señora de Loreto, Patrona de Italia y de las Californias

El Padre Kino estuvo en la península hasta 1685, y fue destinado a la zona de Guaymas, en lo que hoy se conoce como Bahía de Kino. Pero como se lee en los Favores Celestiales, el padre Eusebio Francisco nunca se olvidó de sus Californios. Tanto los sirvió, que convenció al Visitador jesuita milanés Juan María Salvatierra, para que sirviera y socorriera a los pobres Cochimíes, Guaycuras y demás pobres de la península.

Salvatierra llegaría hasta 1697 (un 25 de octubre), a insistencia -y con el apoyo- de las misiones sonorenses, a fundar y expandir el evangelio y el servicio al fundar la Madre de las Misiones de California: Nuestra Señora de Loreto. Hoy por hoy, la patrona de las Californias (Norte, Sur y la norteamericana) es la Virgen de Loreto; italiana como Salvatierra, Kino, Saeta, y tantos misioneros venidos de Europa y América a la Conquista Espiritual del Noroeste. No todos eran italianos, como el primer maestro de California, el jesuita hondureño de Tegucigalpa: Juan de Ugarte.

Cuando el padre Eusebio convenció al padre Salvatierra de retomar la evangelización de la California, Kino, en los dos años entre los Guaycuras y Cochimíes, elaboró con ellos un pequeño Vocabulario Califórnica Indígena. Se lo entregó al partir el jesuita Juan María a fundar Loreto. Carlos Lazcano incluirá este tesoro lingüístico e histórico, en su libro Kino en California.

Si tiene oportunidad, visite en Ensenada el Museo de Historia, en el famoso Riviera, frente a la monumental Bandera del Puerto. Mucho habrá que agradecer a los historiadores de la Península: Don Miguel León Portilla, Michael Mateus, Ignacio del Río, David Piñera, Jesús Gómez Fregoso (jesuita doctorado en la Sorbona con la Tesis dirigida por Robert Richard, sobre el Padre Juan María Salvatierra). También a otros tantos, como a Luis Sánchez y otros autores que, como Carlos Lazcano, nos comparten sus investigaciones para conservar la memoria histórica.

 

Germán Orozco Mora reside en Mexicali.

Correo: saeta87@gmail.com

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