Gimnasios luchan por sobrevivir al cierre sanitario

Fotos: Cortesía
Ezenario BCS martes, 27 julio, 2021 12:00 PM

Trascendió que en Los Cabos cerraron ya cinco negocios que no pudieron sobrellevar la suspensión; por lo menos 16 han sido suspendidos por la Coepris. Los operadores de gimnasios denuncian que en antros y restaurantes no se exigen las medidas restrictivas que les aplican a ellos

Desde mediados de junio, autoridades del Comité Estatal de Seguridad en Salud, colocaron a los municipios de La Paz y Los Cabos en alerta nivel cinco-naranja. Esto provocó la suspensión de diversos giros, entre estos los gimnasios y centros deportivos. A más de un mes del cierre por incremento de contagios, las y los empresarios manifiestan atravesar por una situación precaria y complicada.

María Cervantes, quien se dedica a actividades deportivas desde hace 10 años y es propietaria de un gimnasio en la ciudad de La Paz, da testimonio de las afectaciones que enfrentan por las medidas sanitarias implementadas una vez más en el Estado.

No es la primera vez que les obligan a cerrar. En marzo de 2020, al inicio de la pandemia, las autoridades decretaron la suspensión total de actividades empresariales de todos los rubros, salvo las áreas de importancia para la vida, como venta de alimentos o suministros médicos.

Fue hasta casi septiembre del 2020 cuando pudieron reabrir los gimnasios y centros deportivos. Aunque fue por un lapso de dos semanas, porque en enero las autoridades decretaron otra suspensión por dos semanas. Ahora, las y los dueños de estos establecimientos luchan para que sus negocios sobrevivan a un nuevo cierre por aumento de contagios en la tercera ola.

“Me afectan las restricciones de las autoridades porque el aforo permitido es muy bajo al que yo pudiera trabajar en el gimnasio. Tuvimos que implementar medidas para el aforo permitido, que era del 30 por ciento”, comparte María.

“Tuvimos que abrir más horarios, pero en el tiempo de calor el gimnasio se pone un poco caliente. Entonces, es imposible poder trabajar en esos horarios”, agregó.

Al igual que otros entrenadores, considera que es incoherente que se prohíba el uso de espacios y de locales, cuando las zonas turísticas de ciudades como La Paz y Cabo San Lucas están abiertas sin restricción alguna.

“Cuidando la economía, ¿pero la economía de quiénes?”, cuestionan las personas que dependen de esta actividad.

“Me parece injusto que haya cierre definitivo de gimnasios, porque es donde mucha gente puede sacar su estrés o su entrenamiento, es donde pueden eliminar ansiedad y trabajar su acondicionamiento físico, lo que es muy importante”, menciona María Cervantes.

Titular de Coepris reunida con representantes de gimnasios

La situación económica es complicada, dicen. Viven de esta actividad y no hay otras entradas de recursos para sus familias. “Yo le pediría como empresaria a las autoridades que den tiempo de trabajar bien con nuestros gimnasios, estamos al aire libre y cada quién con las medidas necesarias. El gimnasio no es un foco de infección, no ha salido ningún alumno infectado en nuestro gimnasio”.

“Hemos trabajado a distancia, hemos aplicado trabajos que no impliquen acercamiento. También acondicionamos el gimnasio para que no practiquen entre los alumnos y así no haya contagios”, recalca la entrenadora.

Comparten que, para operar un local de este tipo, el servicio de electricidad ronda entre los tres y los 25 mil pesos, en un espacio para 10 personas. El pago de ese recibo es permanente y no se reprograma u ofrece descuentos cuando no les permiten abrir. Enfatizan en las afectaciones que trae a la salud el que una sociedad no cuente con espacios para ejercitarse, especialmente ante un virus como el SARS-CoV-2, que afecta de gravedad a quienes tienen comorbilidades.

Es por ello que reiteran que los gimnasios y centros deportivos traen beneficios en la lucha contra la pandemia; también sirven de terapia de apoyo para aquellos que padecen enfermedades mentales.

Demandan a las autoridades que haya espacios públicos al aire libre donde no haya aglomeraciones, pero sí se permita la actividad física ordenada.

“Es de suma importancia que la gente haga actividad física y no solamente por COVID-19, sino por salud. Evitas obesidad, tu salud mejora, tu sistema inmunológico será más fuerte, también ayuda a las personas con obesidad, diabetes e hipertensión”.

“Hay restaurantes bar, antros abiertos hasta tarde noche, donde también se concentra mucha gente y no hay la distancia como lo hay en otros lugares, donde se puede hacer actividades físicas”, finalizó María Cervantes.

 

Van 16 gimnasios suspendidos: Coepris

La titular de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), Blanca Pulido Medrano, informó que han realizado operativos permanentes desde que todos los municipios avanzaron al nivel cinco-naranaja.

Con dos mil 37 casos activos del nuevo coronavirus, la instancia monitorea que los gimnasios y centros deportivos estén cerrados, salvo aquéllos que tengan instalaciones al aire libre.

La funcionaria detalló que hasta el momento van 16 gimnasios suspendidos: cuatro en La Paz, seis en Los Cabos (por orden de Coepris) y cinco que cerraron de manera voluntaria, así como uno en Comondú.

Solicitó paciencia a las y los dueños de negocios que piden la reapertura de actividades, ya que esa decisión depende del número de casos activos de COVID-19 que reporten las instituciones de salud en Baja California Sur.

“Entendemos la cuestión de la afectación económica que tienen, pero sí, que tengan una participación, que cooperen de manera activa aquellos establecimientos que estamos declarando que no pueden hacer sus actividades en esos tiempos”, reiteró.

Blanca Pulido exhortó a los propietarios de negocios que respeten el aforo permitido, que es de máximo 30 por ciento según el Semáforo de Alerta Sanitaria de Baja California Sur.

Precisó que desde que inició la pandemia a la fecha, se han realizado 363 suspensiones de establecimientos en el Estado: 126 en La Paz, 157 en Los Cabos, 56 en Comondú, 18 en Mulegé y 6 en Loreto.

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