EZLN: Los disparates del Subcomandante Marcos

Cartaz lunes, 26 julio, 2021 12:00 PM

“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”.

Carlos Marx, El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (1852)

 

Los pútridos restos del que fuera un glorioso ejército revolucionario de paupérrimos campesinos, cada día que pasa más se hunden en el fétido pantano en el cual chapotean desde hace tiempo.

En una nota aparecida en el periódico La Jornada, fiel portavoz de la dictadura morenista, del pasado día 15 de junio del presente, el “Subcomandante Marcos” (hoy rebautizado como “Galeano”), jefe del otrora valeroso y admirado Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), denunció de forma airada a la “mal llamada” (sic), “burocracia” de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). ¿Habrá un aparato de la dictadura que se le pueda calificar de “bien llamado”?

“Galeano”, en su escrito expresa una sarta de insensateces propia de su ideología pequeñoburguesa anarquista. Acusa que a un grupo de sus compañeros de campesinos del EZLN que pretenden viajar a Europa les negaron el pasaporte y los trataron con desdén en la SRE. ¿Esperaban acaso que se les tratara como a potentados burgueses?

Tacha a tal burocracia de: “ignorante, necia y racista”. Y agrega: “piensan que tienen poder porque están detrás de una ventanilla, un escritorio, una oficina”. ¿Y no lo tienen?

Asegura “Galeano” que todo ese mal trato de la burocracia gubernamental de la SRE se sintetiza, en una sola palabra, “racismo”.

Para el jefe del EZLN todo ese menosprecio a sus compañeros se debe a que los de SRE son unos “racistas”. Nada más.

Para nosotros, los revolucionarios marxistas, el necio e ignorante es el “Subcomandante Marcos”. Achacar al “racismo” el desprecio y el maltrato que sufren los negros, los morenos o los indios (los “indígenas” o “pueblos originales”, como hoy les llama la burguesía), es desconocer en absoluto la lucha de clases y el espíritu del Estado burgués.

Por lo que podemos ver, Marcos ha digerido muy bien las tesis del PLP norteamericano, que por donde quiera ve “racismo” y no ve el ogro capitalista que tiene enfrente.

En otras palabras: si el “supremo gobierno” -como él le dice al Estado neocolonial- que hoy encabeza el criminal, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no tuviera en la SRE una burocracia “anti-indigenista”, no importaría que ésta fuera una burocracia reaccionaria y burguesa; Entonces Marcos y secuaces no se pronunciarían airados. Sino de otra manera.

Eres “anti-indigenistas-racista”, eres malo y mereces ser denunciado; “eres “proindigenista” eres bueno poco importa que seas un criminal y reaccionario burgués. Ahí tenemos al estrafalario y anarquista Subcomandante Marcos. Bufón que cambió los fusiles por palitos. Y que ahora habla de mil tonterías que la prensa reaccionaria le publica con prontitud.

No es por racismo la razón fundamental por la cual el Estado burgués les ha negado el pasaporte a los del EZLN. Sino porque es un Estado burgués criminal. Enemigo del pueblo pobre.

Por lo que vemos, “Galeano” desconoce que, en algunas regiones de los estados de Durango, Chihuahua, etc., la mayoría de sus habitantes son güeros de ojos verdes o azules y eso no les sirve para nada. Son güeros proletarios que lo único que tienen para sobrevivir es la venta de su fuerza de trabajo. Y el hecho de que sean de piel blanca no los libera que el régimen burgués deje de tratarlos con desprecio, con “racismo”. Son tan pobres y miserables como cualquier obrero de alguna maquiladora. Incluso mucho más pobres que algunos campesinos chiapanecos del EZLN que poseen una parcela de tierra.

La clase patronal “no discrimina” ni a proletarios blancos ni a prietos; tanto unos como los otros no son más que carne de explotación para acrecentar la riqueza de los explotadores. Ser güero no significa tener el pasaporte para acceder a los círculos del Poder burgués. Para ser tratado con decencia y respeto.

Entre un obrero moreno y uno blanco no existe racismo, ambos son hermanos de clase (y como hermanos que son, no se fijan en el color de la piel).

Como revolucionarios marxistas, está claro como la luz meridiana que el desprecio hacia las masas obreras o campesinas se debe a que pertenecen a una clase social esclava. Bajo el yugo de la clase capitalista en el Poder. No por ser indios.

¿Desconocerá Marcos que hay indios burgueses, indios policías e indios militares que son tan déspotas, sanguinarios y asesinos como cualquier otro no indio?

Quienes piensan que burgueses y proletarios son iguales en una sociedad dividida en clases habría que preguntarles: ¿en qué mundo viven?

Además, ¿cómo explicar que al primer grupo de EZLNistas que partieron a Europa, el pasado 2 de Mayo, no se le haya negado el susodicho pasaporte? ¿O es que la dictadura morenistas un día es racista y otro no?

Somos de la opinión que el “humanista” y “amoroso”, López Obrador, mañana o pasado mañana le entregara los susodichos pasaportes a la gente de Marcos. Así Marcos ya no tendrá razón para tildarlos de “racistas”.

La discriminación racial es un instrumento ad hoc para tener dividida a la clase obrera por el color de su piel, su fisonomía, su lengua, etc.

Si el proletariado permite que la clase rica en el Poder lo divida en blancos, negros y morenos, estaría debilitando sus filas. Y remachando sus cadenas.

Todos los obreros sean del color de piel que sean son hermanos de clase. Y Su fortaleza la adquieren estando unidos no divididos.

Debemos arremeter contra la burocracia gubernamental no solamente por menospreciar a los obreros, a los pobres, sino sobre todo por ser un feroz perro que protege a la criminal clase burguesa que detenta el Poder. Y atacar a toda la perrada burocrática, no solo la de la maldita SRE.

¿No han visto nunca cómo en una simple comisaria o delegación, el grosero desdén con que se trata al obrero cuando se ve obligado a ir a hacer un trámite a esos sórdidos lugares? A la clase obrera en cualquier oficina de gobierno se le trata con la punta del pie, con majadería. ¿Y acaso esto lo hacen por ser “racistas”? ¿No han visto que muchos “empleados públicos racistas” son prietos y de marcados rasgos indios?

Es como la “democracia”, ésta no existe para el proletariado. Porque tal “democracia” es una democracia burguesa, es decir, no es más que un taparrabo de la dictadura del capital.

La discriminación racial no existe en las altas esferas del Poder capitalista. Burgueses blancos, negros, amarillos, etc., pertenecen a la misma clase burguesa y se dan la mano para explotar al proletariado.

Fijémonos en lo siguiente. Durante el reinado del negro mastín del imperialismo norteamericano, Barack Obama, fueron deportados millones de latinoamericanos, principalmente mexicanos; y ha sido el régimen de Obama, después del de Trump, el que más negros pobres asesinó. ¿Cómo le podríamos llamar a todo esto? ¿Racismo?

Es un hecho, los imperialistas, blancos y “racistas” norteamericanos entronizaron en el Poder a un negro, a Barack Obama, y este negro y sanguinario mastín agredió y deportó a proletarios morenos y asesino a proletarios negros. Pero, ¿qué no acaso esa es la naturaleza asesina del capitalismo-imperialismo? ¿O se trata simplemente de “discriminación racial”?

“Galeano” en uno de los párrafos de su escrito dice: “Los empleados de la cancillería piensan que se trata de migrantes centroamericanos”.

¡Qué horror! Confundir a los “heroicos” y combatientes “indígenas” del EZLN con ilegales y mugrosos centroamericanos es una grave ofensa. Preguntamos: ¿eso no es “racismo”, señor Marcos?

Nuestros hermanos centroamericanos no tendrán dinero para viajar en avión, y cruzan el río Suchiate a pie con sus hijos en brazos, y caminan y caminan kilómetros y kilómetros bajo el sol quemante y la lluvia, y al mismo tiempo sufriendo el acoso, las mortales dentelladas de los feroces perros del Inami (Instituto Nazional de Migración) y de los guachones de la Guardia Nazional. Sin embargo, ningún “mugroso” centroamericano, nadie en su sano juicio, calificaría a los asesinos gorilas del Inami y de GN de ser una “burocracia racista” como lo hace “Galeano”. Esa es una frase de gente educada, no de miserables proletarios.

No se trata de “racismo” lo perpetrado por la Guardia Nazi, sino de matones armados hasta los dientes que tratan de contener la oleada de proletarios centroamericanos en busca de pan. Se trata de acciones criminales de un régimen burgués títere que obedece los dictados de sus amos norteamericanos. Que menosprecia a los pobres, que los reprime y los asesina.

Pero para Marcos, el fino poeta de la pequeñaburguesía culta, todo se trata de “racismo”. Para él la lucha de clases es inexistente. Bajo el capitalismo, todos somos iguales ante la ley. Burgueses y proletarios gozamos de los mismos derechos. Y hasta podemos viajar al extranjero. ¿Qué tal?

¿No es todo lo anterior expuesto, prueba irrefutable de que “Galeano” y los restos del EZLN, han llegado hasta lo más hondo y putrefacto del pantano? ¿Esto no lo ven solamente quienes se tapan los ojos?

Ahí tenemos al Subcomandante Marcos, un ridículo y reaccionario bufón. Ahora convertido en un agente de viajes. Y un abogado “antirracista”. ¡Qué asquerosidad!

 

Atentamente,

Javier Antuna.

Tijuana, B.C.

Correo:triunfocomunista@gmail.com

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