Productores de BC resienten sequía sin apoyo del gobierno

Foto: Jorge Dueñes
Edición Impresa lunes, 14 junio, 2021 12:00 PM

Ganaderos y agricultores de Baja California ya reportan afectaciones. Alrededor de 350 cabezas de ganado han muerto y se estima que la producción de hortalizas caiga un 20%

Abandonados a su suerte por los gobiernos estatal y Federal, ganaderos y agricultores en Baja California enfrentan una sequía que ya causó la muerte de animales, y se estima reducirá 20% la producción de hortalizas.

Se trata de una situación que no se circunscribe a esos sectores productivos, ya que, para el ciudadano común, estaría reflejándose en un incremento en el precio de la carne de res y vegetales como calabaza, cebolla y tomate.

Datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indican que Baja California es una de las 15 de 32 entidades federativas que registraron una o varias categorías de sequía en más del 90% de su superficie al 31 de mayo de 2021.

De los cinco municipios de BC, Ensenada reportó sequía severa, atribuida -como en otras regiones del país- a los déficits de lluvia que se han observado desde mediados de 2020.

Si bien los registros del Monitor de Sequía de la Conagua, indican que en Ensenada se han presentado otros periodos de sequía más extensos y de mayor intensidad, como los de 2007-2009 y 2015-2017, cuando se presentó sequía extrema durante varios meses, existe la posibilidad de que la actual continúe el próximo año, con mantos acuíferos en bajos niveles.

Fotos: Julieta Aragón.- Gustavo Rodríguez Cabrales, presidente de la Unión Ganadera de Baja California. /Salvador García Valdez, presidente del Consejo Agrícola de Baja California

GANADERÍA, SECTOR MÁS AFECTADO

Para Gustavo Rodríguez Cabrales, presidente de la Unión Ganadera de Baja California, las principales afectaciones que está teniendo el sector por la actual sequía son la escasez de forraje en los agostaderos y la muerte de animales, así como el decrecimiento de la producción de becerros.

Para este ciclo 2021-2022 se sembraron 5 mil 928 hectáreas (de las 70 mil de temporal que se sembraban en “buenos años”). La mitad de las hectáreas sembradas para este ciclo, que se encuentran en el Valle de San Quintín, están “totalmente siniestradas, se secó la siembra”, refirió.

El otro 50%, que es la zona de San Vicente, Valle de la Trinidad, Ojos Negros y parte de La Misión, se pudo aprovechar un poco más, al alcanzar esa siembra por lo menos para pastoreo; en algunos casos se logró empacar un poco de forraje.

La falta de forraje pone en riesgo a cerca de 160 mil cabezas de ganado -de las 219 mil que existen en BC- que abastecen el mercado de carne local.

En entrevista con ZETA, el empresario comentó que aun cuando se desconoce el número exacto de cuántas cabezas de ganado han muerto por la actual sequía, reportes indican que son alrededor de 350, sobre todo en el Sur de la entidad en la delegación Jesús María, que contempla la Asociación Ganadera de Calmallí.

Bahía de los Ángeles y la delegación del Mármol son otras zonas siniestradas. “Hacia el Norte, donde se está afectando la parte central del Estado, El Rosario y yéndose hacia la zona del desierto” en Plan Nacional Agrario, El Tepi, Leandro Valle, San Isidoro, la zona de la Laguna Salada en Mexicali y los ejidos Valle 1 y 2.

A esto se suma el incremento de más del 40% en el precio del maíz como principal ingrediente para la engorda de ganado, por lo que “sí se va a encarecer la carne”, advirtió Rodríguez.

La falta de forraje también hace que el ganado tenga una “condición corporal mala” y se produzcan menos partos. Al cierre de mayo se registró el nacimiento de 25 mil 452 becerros, cuando a esa fecha en el ciclo pasado ya había alrededor de 40 mil.

Por ello, Rodríguez Cabrales estimó que al final del actual ciclo habrá una reducción de entre 30 y 40% respecto al ciclo pasado, cuando se produjeron aproximadamente 70 mil becerros. Reducción del 50% que representa una pérdida económica de 350 millones de pesos.

Otra afectación es que los inventarios de animales se están reduciendo. “En el caso de los vientres, tenemos registrado que el 4% ha salido a la venta por tema de la sequía. En el de los sementales y las vaquillas, traemos un 10%, cada uno”, expuso el entrevistado.

Ante las afectaciones, los ganaderos propusieron a la Secretaría del Campo del gobierno estatal crear un programa de seguro catastrófico para atender contingencias de este tipo; similar al que se venía operando con recurso federal y que dejó de recibir subsidios desde 2018.

“Este seguro tiene una prima de alrededor de los 4 millones 50 mil pesos. Propusimos que el Gobierno del Estado dé un apoyo de 2 millones y medio, y los productores un millón 550 mil pesos, aproximadamente, para contar con una suma asegurada de alrededor de los 56 millones de pesos”, detalló.

Al declararse BC en sequía, el recurso llegaría directamente a la bolsa de los productores para salir avante y salvar las pérdidas de ganado, “estamos en espera de una respuesta, esperemos que sea positiva”, confió el ganadero.

Sobre este punto, Sergio Leopoldo González González, subsecretario de la Secretaría del Campo, comentó que la dependencia ya gestionó los recursos ante la Secretaría de Hacienda estatal, pero no hay una fecha para autorizar el recurso.

Foto: Cortesía Xavier Talamantes; Asociación Ganadera Local de Calmall

“Pensamos que el mes de julio es toral para los recursos que están pendientes de Hacienda hacia la Secretaría del Campo”, que suman 60 millones de pesos, de los cuales 12 millones están pendientes de 2020 y 48 millones de 2021.

Gustavo Rodríguez, de la Unión Ganadera, declaró que se ha platicado con la autoridad para lograr la designación de recursos en apoyo al Programa de Fletes y Subsidio de Forraje, sin embargo, “el presupuesto del Estado es muy limitado, no traen recursos y eso limita de manera importante estas acciones”.

El planteamiento de la autoridad es otorgar créditos en el Programa Créditos Puente para que los ganaderos compren el forraje que demandan y parte de lo que cuesta transportar las pacas de alfalfa y avena de Sudán, del Valle de Mexicali al Sur de Baja California. El primer crédito fue liberado en mayo a la Asociación de Calmallí.

 

SEQUÍA MERMARÍA 20% PRODUCCIÓN DE HORTALIZAS

En el sector agrícola, las afectaciones de la actual sequía podrían ocasionar una reducción de al menos 20% de la producción de hortalizas, como tomate rojo, cebolla, calabazas y chiles de todo tipo, ya que estos cultivos son regados con aguas de mantos acuíferos, los cuales se encuentran afectados “más abajo del 50% de lo normal, y eso ya está limitando sobre todo en pequeños y medianos productores”, subrayó Salvador García Valdez, presidente del Consejo Agrícola de Baja California.

La zona más afectada sería el Valle del Maneadero, donde 90% de la producción es regada con agua de los mantos acuíferos y, en menor proporción, el Valle de San Quintín; solo 40% es regada con los mantos acuíferos.

“Hace 25 años sembraban (en el Valle de San Quintín) 25 mil hectáreas de cultivo y hoy traemos alrededor de 8 mil hectáreas, y todo es riego tecnificado”, agregó.

La producción actual de esta zona está por debajo, entre 10 y 15% de las siembras regulares de los últimos años, ya que la dependencia de la desalación de agua del mar es casi total.

“Hemos insistido a las autoridades, entendemos que hay un manejo de austeridad que ha bajado los presupuestos de la Secretaría de Agricultura federal y la Secretaría del Campo estatal a niveles históricos de reducciones, y eso le pega directamente a los pequeños y medianos productores, ya sea por sequía, comercialización o falta de gente. El chiste es que no ha habido apoyos de ningún tipo para el campo, sobre todo el campo del Noroeste de México”, resaltó García Valdez.

Aun así, dijo, existe cercanía permanente con las autoridades. Recordó que la falta de apoyos al campo bajacaliforniano no solo ha sido en este sexenio, sino desde administraciones federales anteriores.

De darse esa reducción del 20% en la producción de hortalizas entre octubre-noviembre, los consumidores podrían ver encarecidos los productos en la misma proporción, ya que estados cercanos que podrían surtir al mercado local también están padeciendo sequía, como Sinaloa, “donde por primera vez en su historia, están recortando siembras”, sentenció el representante agrícola.

A ello se suma que, debido a la pandemia derivada del virus SARS CoV-2, el costo del flete se ha triplicado, puesto que los transportistas no encuentran flete de regreso, deben “echarse una vuelta especial” y regresar vacíos.

“Traer un flete de plátano de Chiapas que costaba 40 mil pesos en promedio, hoy anda en 180 mil pesos. Si a eso le sumamos la sequía, hay un golpe a la canasta básica que vamos a empezar a resentir, y en algunos productos que vienen del interior ya lo estamos resintiendo”, manifestó.

Cuestionado sobre las afectaciones que traerá el que se estén registrando bajos niveles en la Presa Hoover en Estados Unidos (que envía agua del Río Colorado al Valle de Mexicali, que a su vez se distribuye en parte de la Zona Costa), García Valdez confirmó que hasta el momento los productores de algodón en Mexicali tienen cubierta su temporada.

Aunque aclaró que, hacia la temporada que entra el próximo año, si la sequía continúa y las autoridades estadounidenses deciden recortar el flujo de agua que envían hacia el Valle de Mexicali, “sí habría una afectación, pero hasta ahorita no tenemos reducción”.

Al respecto, Salomón Faz Apodaca, secretario del Agua, indicó que en agosto de 2021 se revisarán los niveles de la Presa Hoover, conforme al Acta 344 de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), en la cual se establece que si la presa está por debajo de los mil 075 pies, habría una reducción de 62 millones de metros cúbicos a México (de 2 mil 850 millones de metros cúbicos que se envían anualmente).

La probabilidad de que eso ocurra es del 50%, sin embargo, se descarta que genere afectaciones en Baja California, pues esta reducción representa 3.3% del volumen recibido.

Tanto el subsecretario del Campo (Sergio Leopoldo González González) como Faz Apodaca, coincidieron en que la actual administración está trabajando en proyectos en Ensenada -como represas y presas gaviones- para captar agua de lluvia y evitar que toda se vaya al mar. Infraestructura hidroagrícola que requiere de 12 millones de pesos, y antes de que se termine la actual administración, el 31 de octubre, algunas obras “deben estar encaminadas” y otras terminadas, indicó González González.

Además, se trabaja en dos proyectos para que el agua de Tijuana sea tratada y se envíe el Valle de Guadalupe. Una es inversión privada y otra será por medio de Asociación Público Privada, las cuales podrían comenzar a operar en dos años.

Según la Conagua, en Baja California existen cuatro presas que, en conjunto con las seis de Baja California Sur, almacenan un volumen de 52.67 hectómetros cúbicos, lo cual representa 42% de su llenado al 8 de junio de 2021.

De acuerdo con la Secretaría del Agua del Estado, la presa de Lomas de Zamora en Ensenada, con capacidad de 2.5 millones de metros cúbicos, no cuenta con el vital líquido. No obstante, las cuatro presas de BC no se utilizan para riego agrícola, ya que es para agua potable.

 

DESCARTAN TANDEOS DE AGUA PARA EL PRÓXIMO VERANO

Para concluir, el secretario del Agua, Salomón Faz Apodaca, adelantó que “no habrá tandeo” en Tijuana, debido a una inversión de 20 millones en una planta de bombeo Booster que ayudará a extraer 5 mil 500 litros por segundo de la presa El Carrizo, para satisfacer la demanda de la población.

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