La partidocracia sigue peor: caso Mexicana de Aviación

Cartaz lunes, 10 mayo, 2021 12:00 PM

Prosiguiendo este año 2021, ya pasada Semana Santa que hubo montones de gentes en aglomeraciones, continuamos en Pascua de Resurrección, por lo que insistamos con ánimo y prudencia que frente al bicho chino COVID-19 y sus mutaciones (que durarán meses), en vez de necios, redoblemos usar bozal (mascarilla) y guardar distancias.

En nuestra historia se cumple un siglo de que fue establecida la hoy desaparecida Compañía Mexicana de Aviación, en 1921, la segunda más antigua de nuestro continente americano después de Avianca de Colombia, y la primera KLM de Holanda (ambas de 1919). Mexicana inició con aviones de hélice, volando nóminas a los campos petroleros de Tuxpan a Tampico, Coahuila, para evadir los entonces frecuentes bandoleros revolucionarios. Afiliada a la poderosa Pan American World Airways en 1928, recibió la mejor asesoría, aviones y equipos, y construyó una cadena de aeropuertos (que tuvo que vender al gobierno en 1964), y fue la primera en brindar servicios con aviones en turbina (jet)… Pero apropiada por el gobierno en 1982, mal administrada y luego rematada, en 2011 la quebraron.

Mientras en política persiste la semi-democracia corrompida que tenemos hoy, de por sí reciente y débil, degenerada en pervertida partidocracia (el juego sucio de la mafia, partidos retacados de voraces convenencieros y ambiciosos chaqueteros que solo se abalanzan por agachárseles a los inescrupulosos caciques de esos, con tal de agarrar dedazos) y seguir robándose nuestros impuestos del erario público, al grado de saquear. Hasta abotagarse.

Seamos conscientes este 2021, que es año electoral para nuestro país México y estado de Baja California, para senado federal, diputados federales y locales, gobernaturas y alcaldes, ya arrancaron las mentirosas, absurdas, fastidiosas y nauseabundas campañas políticas. Y en vísperas de los comicios, se ve que el Sr. López aumenta los gastos deficitarios de regalos y subsidios -dicho más claro, la compra de votos- a ninis y sus partidistas, etc., y busca así mantener mayoría y control del Senado y Cámara de Diputados (además llevarse más gubernaturas). Mientras, por otro lado, ya ha dicho -veladamente- que después nos pudiera devaluar y, como consecuencia, aumentar los impuestos.

ZETA acaba de publicar en su número 2454 del 9 de abril, que la Secretaría de Hacienda, bajo el Sr. López, ha “refinanciado” (sic) una parte de la deuda externa, retrasando el pago de más de siete mil millones de dólares. Dicho más claro, solo quiere decir dos cosas: una, que no hay dinero para pagarle al Fondo Monetario Internacional; y dos, que vamos a tener que pagar peor, porque los próximos años nos acumularán más intereses sobre esa deuda.

Analizando con lógica nuestro México actual, Morena, el ahora otro mafiapartido barredor del Sr. López, cruda e irónicamente ha postulado para gobernadora a una priista, recáspita, casada con un panista, en tanto los ya apaleados PRI, PRD, PAN y sus demás, con una señora de la farándula (o PES reciclando a Hank); todos regurgitando solo a fósiles. O sea que, bajo la partidocracia, por enésima vez los electores volvimos a quedar arrinconados a la misma miserable encrucijada: por todos lados no dejan de ser los mismo tan reprobables dinosaurios de siempre, de donde igual proviene el ególatra populista Sr. López y sus incondicionales (cada vez más desprestigiados). Por eso, más que nunca pensemos al votar, ya que la ciudadanía no queremos dejarlos a ningunos a que sigan robando.

Sin lealtades, solo voracidad, ¡recórcholis!, los del PRI en Morena; los del PAN en el PRD; los del PRD en todos.

¿Realmente traen alguien que muestre u ofrezca algo nuevo? Razonémoslo, otra campaña de los mismos partidos y candidatos intocables, con las mismas promesas falsas, las mismas mentiras, la misma demagogia, la misma retórica de siempre, con iguales caras amigables y seductoramente sonrientes en los comerciales con que nos bombardean y aludan (y en los que derrochan fortunas del erario, en vez de utilizarlas en obras y servicios públicos). Siempre igual, usándonos a los electores de borregos en sube y baja: ¡ora por los del PRI!, ¡ora por los del PAN!, ¡ora por Morena!

Y como buenos cristianos, a nuestros prójimos conciudadanos, amistades y seres queridos (y salud propia), sigámonos cubriendo y no aglomerándonos para no ser foco ni víctimas de contagio. ¡Ánimo! Gracias.

Continuará…

 

Atentamente,

José Luis Haupt Gómez.

Tijuana, B.C.

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